Nissan ha dado la sorpresa en el mercado europeo trayendo el modelo Kicks, un vehículo que se comercializa en Estados Unidos desde el 2024 y que pocos esperaban que cruzara el charco. Este movimiento entra dentro de la nueva estrategia de la firma japonesa, una confirmación que llega a una semana de que podamos ver las imágenes del nuevo Pixo, otra sorpresa de la que te hablamos hace una semana en Autonoción.
Pero volviendo al Kicks, su llegada a Europa, aunque no se esperaba, había ciertos rumores de que podría llegar en algún momento ya que se había visto la versión camuflada por nuestras carreteras. Llegará como segunda generación, la primera se comercializó del 2020 al 2023.
El Nissan Kicks llega a Europa tras años de espera
El Kicks era una alternativa al Juke, una alternativa con cierta similitud, pero con grandes diferencias. Estéticamente es menos atrevido, no causa esa sensación tan radical del modelo tradicional en Europa que, o gusta, o no gusta. También ofrece algo más de espacio en su interior, algo que casa más con la imagen histórica que tenemos de Nissan.
De hecho, es ligeramente más grande que el Juke, el objetivo es cubrir el hueco existente, pequeño, entre el Juke y el Qashqai. El Kicks mide 4,37 metros de largo, 15,6 centímetros más que el Juke, 1,63 metros de alto, unos 3 centímetros más que el Juke, y un ancho prácticamente idéntico. En comparación, el Qashqai le saca unos 3,5 centímetros de ancho y es 6 centímetros más largo que el Kicks, aunque es ligeramente más bajo, unos 6 milímetros.
Nuevo modelo para la planta de Sunderland en Reino Unido
El que el Kicks se fabricará en la planta de Sunderland, Reino Unido, una planta, que durante los últimos meses ha estado relacionada con Chery tras la firma de un acuerdo para compartir la planta, algo similar a lo ocurrido con Ford y Geely en la planta de Almussafes, Valencia. De esta forma, logran reducir costes, compartir información y mecánica, y mantienen la actividad de una planta que había reducido la producción en los últimos años.
Esta planta acaba de cumplir 40 años de vida. El primer modelo que fabricó fue el Bluebird, un sedán de tres volúmenes. Con el Kicks ya son 10 modelos diferentes los que ha producido a lo largo de su historia, los Primera, Micra, Almera y Note también se hacían en esta planta, al igual que el Infiniti Q30. El Kicks, fabricado hasta ahora en Japón, México y Brasil, con 1,8 millones de unidades de este modelo según Nissan, llega a Europa con el sistema e-Power híbrido que ya conocemos del Qashqai.
Un SUV híbrido e-POWER, igual que el Qashqai
El Kicks va a contar con la misma tecnología e-Power ya conocida procedente del Qashqai, siendo en esencia un eléctrico de autonomía extendida, E-REV. Esta tecnología hizo su debut en 2022 con el Note e-Power comercializado en Japón, que también sería incorporada al nuevo Nissan Elgrand, el monovolumen de la marca que se ofrece en otros mercados desde hace muchos años.
Esta llegada del Kicks es parte de una inversión de 170 millones de libras, unos 198,4 millones de euros al cambio actual, que Nissan ha destinado a la planta de Sunderland. El Kicks se presenta una semana antes de que muestren en sociedad el retorno del Nissan Pixo, que será su propia variante del Renault Twingo E-Tech, de manera similar a cómo el actual Micra procede del Renault 5 E-Tech.
Nissan se está moviendo, con cierta sorpresa, pero también con una clara intención de mantener, y ampliar, su presencia en un mercado agitado y cambiante. La llegada anunciada, primera del Pixo y ahora del Kicks, tapa agujeros que tenía en Europa, el del segmento A, donde no tenía nada propio desde hacía más de una década, y el que existía entre el Juke y el Qashqai, donde un cliente que buscaba algo más grande que el primero, pero no quería dar el salto de precio y tamaño hasta el segundo. Faltaba una opción clara dentro del propio catálogo de la marca.
El Kicks llega, además, en un momento en el que la fábrica de Sunderland necesita seguir sumando volumen de producción para justificar toda la inversión reciente, así que no es solo una buena noticia para el catálogo europeo de Nissan, también lo es para el futuro de una planta que este año celebra cuatro décadas de historia y que sigue demostrando que puede adaptarse a lo que el mercado europeo va pidiendo en cada momento, ya sea gasolina, eléctrico puro o, como en este caso, un híbrido de autonomía extendida que ya ha funcionado bien en el Qashqai.
Nissan quizá no sea la marca con más nombre, las que más vende, pero sabe que tiene un público fiel que se ha ganado a lo largo de la historia por fiabilidad, por mecánica, por rendimiento, y, sobre todo, por precio y por buena relación con el cliente. Con estos dos lanzamientos, sigue, como siempre, ofreciendo alternativas modernas y fiables al mercado.









