Great Wall Motor busca la exclusividad, diferenciarse del resto, algo diferente, y lo está haciendo con la familia Tank. Su último movimiento es una variante del Tank 700 mucho más grande, un vehículo donde caben seis personas, una más de las cinco habituales. La información no es un rumor, se ha publicado directamente en el propio Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China.
El Tank 700 amplía el tamaño
El nuevo modelo se llama Long-Wheelbase Edition, LWB. Mide 5,44 metros de largo, 34 centímetros más que el Tank 700 normal. También se hace más ancho, 6,5 centímetros de ancho, 3,6 de alto, y 15 centímetros entre ejes, llegando ahora a los 3,15 metros. Son cifras que no dejan lugar a la especulación, esto no es el mismo coche con retoques, es algo diferente.
El peso sube también, ahora se sitúa entre 3.396 y 3.480 kg según la versión, frente a los 3.110 kg del modelo estándar. Y dentro, en vez de las siete plazas que se ven normalmente en un SUV así, aquí van seis, repartidas 2+2+2. La fila central lleva dos butacas individuales, no el banco de siempre.
El rival está claro, es el Yangwang U8L de BYD. CarNewsChina lo ha señalado directamente, y con razón, porque el propio U8L mide 5,40 metros de largo. El Tank 700 LWB se queda por encima, aunque sea por poco. GWM sabe a quién le quiere robar clientes.
Hay además un motivo de fondo, y no es solo hacer el coche más grande porque sí. Las ventas del Tank 700 Hi4-T normal llevan meses cayendo en China. Vendieron 2.628 coches en el mes de mayo, 2.515 en junio, y en julio se quedaron en 2.003. Sacar una versión de seis plazas, más grande y más cara, es una forma de reanimar la demanda antes de que Yangwang se quede con todo el pastel.
Dos motores para elegir, no solo el híbrido
Aquí hay un dato que se le ha escapado a varios medios. El Tank 700 LWB no llega con un solo motor, llega con dos. El primero monta un sistema Hi4-Z, 2.0 turbo de cuatro cilindros, 185 kW, 248 CV, 385 Nm de par. Se combina con una batería de litio ternaria de SVOLT, 59,05 kWh, capaz de dar 190 km de autonomía eléctrica según el ciclo WLTC. Los acabados de esta versión son en negro, marcos de ventanilla oscurecidos, logotipos a juego.
El segundo motor es un V6 3.0 biturbo de gasolina, 265 kW, 355 CV, no tiene batería, ni se mueve por electricidad. Esta versión luce detalles en bronce en vez de negro, y un emblema opcional «GF» en la parte de abajo del portón. GWM todavía no ha dicho la potencia combinada del sistema híbrido. No sería raro que llegara a los 400 CV una vez sumado el motor eléctrico.
Las dos versiones remolcan hasta 2.500 kg con freno. Las llantas van de 20 a 22 pulgadas según el acabado. Y esto tampoco parece ser el final. El presidente de GWM, Jack Wei, ya adelantó en el Salón de Pekín que el Tank 700 recibirá también un V8, distinto al del superdeportivo de la marca. Pensado para rendimiento alto y para uso todoterreno, con vocación global desde el principio.
Llegada a Europa
De Europa, nada, ni fecha, ni intención, nada de nada. Distinto es el caso de Australia y Nueva Zelanda, donde un portavoz de GWM ya ha reconocido que el Tank 700 lleva tiempo bajo consideración para los dos mercados. Aunque siempre ligado a una plataforma nueva o actualizada, no a este mismo coche que se vende en China ahora.
El Tank 700 estándar ya competía contra el Toyota Land Cruiser cuando salió, con esa mezcla de Mercedes G-Class, algo del viejo Honda Element, y el Tank 500 de fondo. La variante LWB estira esa idea hasta un sitio donde ya no compite contra todoterrenos normales. Compite contra los gigantes de lujo chinos, ese segmento que no para de crecer, donde cada marca intenta sumar centímetros y plazas sobre el de al lado.
Falta ver el interior de verdad, la potencia combinada real del híbrido, y si GWM se atreve a sacarlo de China con algo más que rumores. De momento, lo único seguro es esto. 5,44 metros, seis plazas, dos motores para elegir y un Yangwang U8L mirando de reojo.
Great Wall Motor vuelve a hacer un movimiento que ha pillado por sorpresa a la industria del automóvil. Se están desmarcando de lo que viene siendo habitual, y se dirigen a la exclusividad, invitando a los clientes a dejar de lado lo estándar y apostar por algo muy diferente. Además de esta diferenciación, se están moviendo en unos niveles de motorización y potencia que merecen ser tenidos en cuenta, también por si, finalmente, dan el salto a Europa.









