Fernando Alonso volvió a hablar de agotamiento hace poco. Año y medio atrás, en Jeddah, resumió su frustración con una frase que se quedó grabada: «Hacer 50 vueltas de clasificación te consume por dentro, pero no sé correr de otra manera».
Era abril de 2025. El AMR25 llevaba cinco carreras sin puntuar y Alonso igualaba su peor arranque de temporada desde 2015, su primer año con McLaren-Honda. Ahora, con Honda como motorista y Adrian Newey al frente del proyecto, el desgaste del que habla Alonso viene de otro sitio. Viene de esperar.
Alonso, sin fecha para decidir su futuro: «No tan pronto»
En el debut del Madring, Alonso terminó decimoséptimo, a dos vueltas de Antonelli, y dijo que el motor había sido «muy malo». No fue el único español que se marchó de Madrid con mal sabor de boca. Carlos Sainz también se quedó fuera en Q1, en un fin de semana que la afición española había imaginado de otra manera.
Días antes de la carrera, después de quedarse fuera de la Q2, Alonso había explicado por qué adelantar en el nuevo trazado resultaba casi imposible para Aston Martin y Honda: «Son 37 kilómetros en la recta, no hay ningún sitio posible para adelantar». En Zandvoort ya había reconocido que el motor estaba pesando más en el rendimiento del coche de lo que el propio equipo había calculado. Y eso llegaba después de que Aston Martin mostrara una mejoría notable con el AMR26B en Hungría, donde Alonso entró en Q2 por primera vez en la temporada.
El AMR26 seguía buscando rendimiento y el calendario de Alonso avanzaba por otro lado. Antes del verano había situado la decisión entre Zandvoort y Monza, dos carreras que ya han quedado atrás. Primero fue Zandvoort y después Monza, pero ninguna de las dos trajo la respuesta que entonces parecía posible. Alonso sigue sin decidir.
Cuando le preguntaron en España cuándo cabía esperar novedades, respondió con poquísimas palabras: «No tan pronto». Le insistieron sobre el motivo de la demora y volvió a contestar con la misma sencillez: «Porque me parece algo agradable, ¿no?». No hay una fecha límite que le obligue a decidir ahora. Antes quiere sentarse con Lawrence Stroll y Adrian Newey, hablar del proyecto y conocer de primera mano qué está preparando Aston Martin para 2027. Esa conversación, a día de hoy, todavía no se ha producido con el detalle que el asturiano quiere.
Aston Martin, sin prisa por la renovación de Alonso
Mike Krack, jefe del equipo, confirmó a Autonoción en Madrid que la decisión podría llegar en septiembre, octubre o noviembre. Ninguna de esas fechas parece preocupar a Aston Martin, que lleva tiempo trabajando en el proyecto de 2027 mientras Alonso se toma su tiempo antes de decidir.
La situación es distinta a la de hace un año. Entonces, Aston Martin cerró la renovación de Alonso con la etiqueta de «probablemente mi último contrato» y con la necesidad de asegurar cuanto antes al piloto que debía acompañar al equipo durante la nueva era de motores. Ahora todo ha cambiado. Alonso quiere conocer mejor el coche que tendrá delante y el rumbo que está tomando el proyecto antes de comprometerse con más años en Fórmula 1.
Mientras tanto, buena parte del trabajo del equipo ya está centrado en 2027. Newey está metido en el desarrollo del próximo Aston Martin después de que el AMR26, su primer coche con el equipo, haya dejado bastantes más dudas de las que se esperaban a estas alturas del año. El chasis empezó a encontrar respuestas en Hungría y Zandvoort, pero Monza volvió a dejar al descubierto el otro problema que ha acompañado al equipo durante buena parte del año: la unidad de potencia de Honda sigue perdiendo demasiado en las rectas.
La situación del fabricante japonés también ha provocado cambios dentro de su propia estructura. Honda ha reorganizado la responsabilidad de su programa de F1 con la mirada puesta en el desarrollo del motor de 2027, después de una temporada en la que las prestaciones de la unidad de potencia han condicionado buena parte del rendimiento del Aston. La nueva especificación introducida en agosto tampoco ha cerrado la distancia con sus rivales y el motorista ya tiene buena parte del trabajo dirigido hacia el próximo reglamento.

Honda no puede prometer nada para 2027
En Monza, después de que el AMR26 volviera a sufrir por la falta de velocidad punta en las rectas del Templo de la Velocidad, Shintaro Orihara, responsable de Honda, dejó una respuesta bastante clara cuando se le preguntó por el futuro del motor: «Tenemos una hoja de ruta para desarrollar el motor y sabemos dónde estamos ahora». El fabricante japonés reconoce que todavía existe una brecha importante con sus rivales y que el gran objetivo pasa por el motor con el que arrancará 2027.
La evolución introducida en Zandvoort fue la primera gran actualización de Honda esta temporada y se centró por completo en el motor de combustión. Antes de llevarla al circuito, la unidad de potencia había completado 200 kilómetros en Hungaroring con Jak Crawford al volante, en un rodaje en el que Honda pudo comprobar su funcionamiento antes del estreno oficial. El fabricante, sin embargo, evitó dar cifras de potencia o de tiempo por vuelta y puso el foco en otro aspecto menos visible desde fuera: la manejabilidad.
Ese es uno de los detalles que explican por qué Honda habla de desarrollo a largo plazo en lugar de prometer un salto de un día a otro. Orihara ya ha situado el regreso del fabricante a la parte delantera de la parrilla entre finales de 2027 y 2028, mientras el trabajo de Sakura continúa sobre una unidad de potencia que todavía tiene que ganar prestaciones y comportamiento.
El WEC con Aston Martin, una alternativa real para Alonso
Por primera vez ha aparecido de forma explícita una tercera posibilidad. Hasta ahora, las conversaciones sobre el futuro de Alonso parecían moverse entre seguir o poner punto final a su carrera. Ahora el asturiano ha confirmado que un programa con Aston Martin en el Mundial de Resistencia (WEC) es una alternativa que está sobre la mesa para 2027.

No es un terreno desconocido para él. Ganó dos veces Le Mans y el Mundial de Resistencia con Toyota en 2018 y 2019, y tampoco lo es para Aston Martin, que compite en la clase Hypercar del WEC con el Valkyrie desde 2025, con el español Álex Riberas en uno de sus coches.
El proyecto, además, ya está en otra fase. El Valkyrie comenzó su primera temporada del WEC lejos de los mejores. En su debut en Qatar se quedó a más de tres segundos de la pole y no puntuó en sus seis primeras carreras.
Un año después, Aston Martin ha empezado a acercarse a los puestos delanteros. En Austin, el coche número 7 terminó cuarto, a solo 9 segundos del Ferrari ganador, después de haber marcado el mejor tiempo de los Hypercar en una de las sesiones de entrenamientos.
Y tampoco está terminado. Aston Martin ya ha probado en Silverstone una evolución del Valkyrie que prepara el uso de los evo jokers de cara a 2027, con nuevas pruebas previstas durante los próximos meses. El coche que Alonso podría encontrarse si finalmente cambia de campeonato, por tanto, tampoco sería exactamente el mismo que ha visto competir desde 2025.
Alonso todavía quiere correr
Hay una parte de todo esto que no tiene que ver con contratos, reglamentos ni motores. Alonso sigue diciendo que se siente rápido y motivado. Después de tantos meses hablando de problemas, de rendimiento y de lo que necesita Aston Martin para volver a acercarse a los primeros puestos, todavía conserva las ganas de ponerse el casco.
Quizá por eso resulta tan revelador lo que contó en Madrid cuando le preguntaron por su mejor momento del año. No eligió ni siquiera uno de los pocos fines de semana en los que el AMR26 dio señales de vida. Eligió un test con coches históricos en Barcelona. Coches sin baterías, con gasolina, neumáticos, mucho ruido y tapones en los oídos. «Increíble», dijo Alonso. A sus 45 años, después de más de dos décadas en la Fórmula 1, todavía hay algo tan sencillo como eso que consigue devolverle las ganas de conducir.









