El primer Madring ya es historia, una carrera que despertó mucha ilusión en el público español, también en nuestros pilotos, un Carlos Sainz y un Fernando Alonso que hubieran deseado estar en una posición bien distinta en la parrilla, se hubieran conformado con estar donde estaban el año pasado por estas fechas. En el caso del piloto asturiano, pudimos ver de primera mano las dos caras de la moneda, la de un piloto disfrutando de su gente, de su amor por la F1, y al mismo tiempo, la de un piloto frustrado, primero por la situación de Aston Martin, pero también por un reglamento que le ha robado la esencia a este deporte.
Son esas dos caras de la moneda las que hacen que el de Oviedo no haya tomado aún una decisión sobre su futuro, y no parece que la cosa vaya a cambiar a corto plazo, así que es muy probable que, cada vez con menos tiempo, termine tomando una decisión dependiendo de lo que vea en las próximas carreras.
La decepción con Aston Martin
Después de las mejoras de Hungría, de Países Bajos, en el chasis, y la vuelta a la cola de la parrilla en Monza por un motor que, pese al ADUO, sigue ofreciendo un rendimiento deficiente, Aston Martin llegaba a Madrid convencido de que harían un buen papel, de que, incluso, podrían meterse en la zona de puntos. El circuito invitaba al optimismo, el papel del chasis, de la aerodinámica era clave, además de ser un circuito donde se debía circular al límite.
Pero la realidad de Aston Martin y del AMR26 se ha vuelto a evidenciar. Clasificó en el puesto 18, no pasó a la Q2, algo que ya se barruntaba tras ver los entrenamientos libres. No solo es un problema de motor, por muy gordo que sea, el coche sigue sin ser aerodinámicamente como parecía. Tampoco ayudó la dificultad del trazado, los muros, la Monumental… quizá en otro momento, hubiera sido un circuito al límite, donde el riesgo y las virtudes del piloto pudieran marcar diferencias, pero no con la F1 de hoy. Luego, lo que suceda en pista, como el toque con Carlos Sainz, son cosas de carrera, pero como dijo el madrileño, se peleaba por un puesto en la cola, esa es la gran decepción.
La decisión de Fernando Alonso
Es evidente que Fernando Alonso tiene cuerda para rato, tiene energía y ganas de seguir haciendo lo que más le gusta. El problema es que quizá ahora no encuentra lo que busca en la actual F1. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, parece que está entendiendo que la F1 no ha tomado el camino correcto, y ver peligrar, por un lado, la espantada de uno de los pilotos más importantes de la parrilla como es el asturiano, pero también teme que Honda abandone el Gran Circo. La competición amenaza en convertirse casi en una competición de motores Mercedes, y alguno más, ya se especula con la negociación de Aston Martin con los alemanes si no hay cambios en la unidad de potencia de los japoneses.
Volviendo al jefe de la FIA, insinuó que va a hacer todo lo que esté en su mano para que el piloto español continúe, incluso dejó caer la opción de una ayuda extra a Honda. De momento, son solo palabras.
Las dudas de Fernando Alonso están en las ganas que tiene de seguir en la F1, pero no quiere continuar arrastrándose en pista, muy frustrante para un veterano y campeón del mundo.
Lo que le viene a Aston Martin y Fernando Alonso
Teniendo en cuenta que, de momento, poco va a cambiar el reglamento, al menos, de cara al próximo año, solo se puede agarrar a lo que está por venir, teniendo en cuenta, que más pronto que tarde, debería comunicar su futuro, eso sí, ya sabe que Aston Martin le quiere, no hay nadie que pueda sustituirle, ni por caché, ni por calidad, ni por rendimiento. Alonso necesita ver evolución ya para tomar una decisión, y tiene una oportunidad de verlo en las próximas tres carreras.
La primera de ellas será la más complicada, primero, porque en semana y media poco se puede cambiar, la segunda, porque la F1 se traslada al GP Azerbaiyán en el Baku City Circuit. Este circuito urbano, aunque tiene zonas de chasis, es un circuito puramente de motor, de hecho, cuenta con la recta más larga de la temporada, 2,2 km para sacar, otra vez, las vergüenzas del AMR26. No es un circuito tan de motor como Monza, pero requiere una configuración especial donde los de Silverstone salen perdiendo. Una carrera donde todo hace indicar que volverán a la cola, lo habitual.
Dos semanas después la F1 se desplaza al GP Baréin, aquí sí estamos hablando de un circuito de chasis y carga aerodinámica, una oportunidad real para que el equipo dé argumentos reales a su piloto, y que lo de Hungría y Países Bajos no se queden en un espejismo. Eso sí, este circuito también tiene rectas muy largas que pueden complicar la carrera del asturiano.
Y después llega el GP Singapur, el circuito de Marina Bay, un circuito de chasis puro, el extremo contrario a Baku, con una máxima carga aerodinámica, con un dominio de la tracción y el paso por curva lenta, y con mucha exigencia de los frenos y la dirección. Aston Martin está obligado a rendir en esta carrera, a pelear por entrar en los puntos, a darle una pequeña alegría a un piloto que, pese a todo, solo mira a lo más alto.
Es probable que después de estas carreras, Fernando Alonso termine por tomar una decisión, tendrá la presión de tener que anunciar algo, el tiempo se agota, y si ve que el equipo da un paso al frente, quizá renueve, o quizá no. El tiempo nos ha enseñado que entrar en la cabeza del asturiano es complicado.









