Tesla acaba de recibir una buena noticia que afecta al Model Y, un respiro temporal, ya que el SUV compacto de Lucid, conocido internamente como Cosmos, no llegará este año, y la compañía ha confirmado que su lanzamiento se retrasa hasta la segunda mitad de 2027. Esto supone un año completo de retraso, ya que la producción, según lo anunciado inicialmente, debía arrancar a finales de este 2026 en la planta AMP-2 que Lucid tiene en Arabia Saudí.
Un terremoto interno para justificar el retraso
El Cosmos se presentó por primera vez en el pasado mes de marzo, durante el Investor Day de la compañía. Sus cifras sonaban a récord, hasta 483 kilómetros de autonomía con una batería de apenas 69 kWh, y una eficiencia de unos 7,2 km/kWh, un 10% mejor que la del propio Tesla Model Y, cifra que, según Lucid, nadie más en el sector se podía acercar a igualar. Y el precio, por debajo de los 50.000 dólares, alrededor de 43.300 euros al cambio actual. Nada de esto ha cambiado según lo confirmado por el nuevo CEO de la compañía, Silvio Napoli, aunque el calendario se ha movido bastante.
Hay varios motivos para justificar el retraso, por ejemplo, el mismo trimestre en el que se anunció el vehículo, Lucid gastó más de 1.000 millones de dólares en la plantilla, cambió de consejero delegado, hizo dos rondas de despidos masivos, y renovó por completo su equipo ejecutivo, así que el contexto que hay detrás, podría justificar el cambio en el calendario.
Napoli lo ha justificado sin medias tintas: «No vamos a cometer el error del pasado, donde productos, incluso grandes coches, se vieron perjudicados por lanzarse antes de tiempo. Creo que será en el 27, probablemente en la segunda mitad del 27». Es una referencia bastante directa al propio Gravity, cuyo lanzamiento, según reconocen dentro y fuera de la compañía, resultó bastante caótico.
Más pequeño que el Gravity, con la misma obsesión por la eficiencia
El Cosmos será un SUV eléctrico más pequeño respecto al Gravity, apuntando directamente al segmento D. Ahí competirá de forma directa con el Tesla Model Y, el Polestar 4, el BMW iX3 y el Mercedes-Benz GLC eléctrico, este último el más flojo del grupo en autonomía según las estimaciones, rondando 563 km EPA frente a las 643 que se esperan del propio iX3 y del Volvo EX60 P12. , Acelera de 0 a 100 km/h en unos 3,5 segundos, cifra que no está nada mal para lo que se supone que es la puerta de entrada más asequible a la marca.
El modelo va a contar con Atlas, la nueva unidad motriz, que es más ligera, más sencilla de fabricar y más barata que las que usan el Air y el Gravity. Ofrece un 40% más de densidad de potencia y un 10% más de eficiencia que las unidades del Model Y, según cifras aportadas por la propia marca.
Cuenta con una arquitectura eléctrica será de 800 voltios, con puerto de carga NACS y tecnología de carga bidireccional V2H, V2L, V2X y V2V. Podrá cargar unos 322 kilómetros de autonomía en solo 14 minutos, algo más lento que los 11 minutos que necesita el Gravity para lo misma distancia.
En el interior, Lucid apuesta por seguir el camino de Tesla con una única pantalla central, en este caso de 36 pulgadas, bastante más ancha que la del Model Y aunque más sencilla que la configuración de doble pantalla del Air y el Gravity.
La marca asegura además que este nuevo enfoque, con menos piezas en la carcasa de la batería, libera hasta un 24% más de espacio útil de maletero que sus principales rivales, un aspecto que ayuda a mejorar la aceleración del vehículo por la reducción de peso.
Muchas dudas por resolver
Lucid todavía no ha confirmado especificaciones mecánicas definitivas, tampoco la capacidad exacta de todas las variantes de batería que tendrá el Cosmos. Algunas informaciones apuntan a que, si la marca quiere ofrecer una versión de mayor autonomía, más cercana a los 644 kilómetros, va a necesitar un paquete de baterías de una potencia en torno a los 90 kWh, aunque de momento son solo estimaciones basadas en la eficiencia, datos que Lucid sí ha compartido, pero no una cifra confirmada.
El Cosmos comparte la plataforma con el Earth, otro SUV del mismo tamaño, pero con un carácter más orientado a la aventura, y con un tercer modelo que todavía no tiene nombre confirmado. Además de servir de base para el Lunar, el robotaxi con el que Lucid quiere plantarle cara al Cybercab de Tesla, apoyándose en la misma obsesión por la eficiencia energética que caracteriza a toda la marca desde el Air.
El retraso hasta 2027 es, sin duda, un contratiempo para los planes de expansión de Lucid, pero no cambia lo que este SUV representa para la compañía: es el modelo llamado a multiplicar sus ventas y reducir la dependencia de los segmentos de lujo donde compiten el Air y el Gravity. La pregunta que queda en el aire, después de un trimestre tan movido dentro de la empresa, es si Lucid aguantará financieramente hasta la segunda mitad de 2027 para poder entregarlo.









