Hay procesos en la industria que llevan tanto tiempo haciéndose de la misma manera que uno ya no se acuerda quien fue el que lo inventó. El reesculturado de neumáticos de camión, autobús y autocar es uno de esos procesos, una técnica con más de cien años de historia, que hasta ahora ha dependido casi por completo de la destreza manual de un técnico especializado.
Michelin acaba de anunciar su nueva máquina, NAZCA. Es un sistema que promete automatizar por completo esta operación y busca resolver, de paso, dos problemas que llevaban tiempo pesando sobre los talleres: el desgaste físico del trabajo manual y la escasez de mano de obra cualificada.
Una técnica centenaria puesta al día en 2026
El reesculturado consiste en recortar de nuevo el dibujo de la banda de rodadura una vez que el neumático ha llegado al límite legal de desgaste, aprovechando así toda la goma que todavía queda utilizable. Hacerlo bien exige mucha precisión y es que cada neumático tiene una geometría distinta y un margen de error mínimo. Durante décadas, esa precisión ha dependido del ojo y la mano del técnico.
Michelin ha decidido automatizar ese conocimiento. NAZCA incorpora un escáner láser de alta densidad capaz de mapear la superficie del neumático con gran detalle, combinado con algoritmos que ajustan la profundidad de corte en tiempo real a lo largo de toda la circunferencia y anchura de la cubierta. El resultado es un proceso que respeta las recomendaciones de los fabricantes, pero que ya no depende de la variabilidad humana para repetirse con la misma calidad una y otra vez.
Menos esfuerzo físico, más productividad en el taller
Más allá de la precisión técnica, el verdadero cambio para los talleres está en el tiempo y el desgaste. Según los datos de Michelin, cada operación de reesculturado con NAZCA requiere menos de tres minutos de intervención por parte del técnico, que queda libre para dedicarse a otras tareas como el montaje, el desmontaje o la alineación de neumáticos.
La compañía ha probado la máquina durante más de un año en tres centros Euromaster, y calcula que su implantación podría aumentar la capacidad de reesculturado de un taller entre un 30% y un 50%, dependiendo de cómo esté organizado el flujo de trabajo. Se trata, en definitiva, de una apuesta por aliviar la carga ergonómica del oficio.
Compatible con una amplia variedad de neumáticos
NAZCA no ha sido pensada para un modelo concreto, sino para dar servicio a numerosas marcas y dimensiones de neumáticos de camión, autobús y autocar, siempre que la carcasa conserve la resistencia suficiente para soportar un nuevo ciclo de vida. Michelin ya tiene una veintena de unidades funcionando en fase piloto en distintos puntos de Europa, y el plan pasa por ampliar el despliegue a partir de 2027.
Qué gana realmente el camionero con todo esto
Conviene detenerse un momento en qué es exactamente el reesculturado, porque no es lo mismo que el recauchutado. Cuando un neumático de camión llega a su límite legal de desgaste, el dibujo de la banda de rodadura ha desaparecido en la superficie, pero por debajo suele quedar todavía goma aprovechable. El reesculturado consiste precisamente en volver a tallar ese dibujo original usando el material sobrante, sin añadir goma nueva ni sustituir nada. El recauchutado, en cambio, sí añade una banda de rodadura nueva sobre la carcasa reutilizada.
Para el transportista, ese reesculturado se traduce en hasta un 25% más de rendimiento por neumático y de un ahorro de hasta un 5% en el consumo de combustible frente a circular con una cubierta ya muy desgastada. Si a eso se suman los dos recauchutados posteriores, REMIX y REMIX 2, un neumático puede llegar a rodar hasta 2,5 veces más kilómetros que uno de un solo uso, y el coste por kilómetro a lo largo de todo ese ciclo de vida baja alrededor de un 33% frente a comprar neumáticos nuevos cada vez que uno se agota. A esto se añade un beneficio menos visible para el bolsillo pero relevante para la operación en su conjunto y es que cada recauchutado ahorra unos 50 kilos de materia prima por neumático.













