BYD no ha logrado convertirse en una de las marcas más importantes del mundo en los últimos años por su campaña comercial o publicitaria, su éxito se ha basado en plantar cara a un mercado donde los precios eran cada vez más elevados, ofreciendo calidad, rendimiento, tecnología de último nivel, y democratizando el acceso al vehículo eléctrico, todo ello, con precios muy por debajo de lo que dictaba el mercado. Y en esa línea continúa su ofensiva para mantenerse en lo más alto, ahora, ofreciendo un vehículo que supera los 1.000 km de autonomía eléctrica, mandando un mensaje, la autonomía del diésel es posible en un coche eléctrico y cada vez es más accesible. Esto en lo que representa el nuevo Denza N8.
Denza es la marca premium de BYD, y no es el primer vehículo que lanza con una autonomía homologada que supera los 1.000 km, ya lo hizo con un SUV híbrido enchufable, y es una barrera que pocos han logrado superar, lo que provoca que la marca china empiece a ofrecer diferentes opciones dentro del mercado. En el caso del Denza N8, son 1.003 kilómetros según el ciclo chino CLTC, y solo necesita cinco minutos de carga para recuperar 600 km de autonomía. Alcanza los 1.193 CV, algo inusual en un SUV, más lógico en un superdeportivo.
El Denza N8 y su vuelta al eléctrico puro
Pero hay que matizar lo que BYD ha hecho con el Denza N8 y su autonomía, porque el anterior modelo que homologaba 1.000 km de autonomía, combinaba la batería con un depósito de gasolina, ahora, es todo 100% eléctrico, así que el hito es mucho más importante y demuestra cómo está evolucionando esta tecnología, las autonomías y la capacidad de las baterías concretamente, el mayor freno a que estos coches crezcan en el mercado definitivamente.
También hay que tener en cuenta que está homologado bajo el ciclo chino CLTC, siempre más optimista que el europeo WLTP, así que la cifra más probable en conducción real, difícilmente podría superar los 900 km, aun así, siguen siendo cifras que lo colocan entre los vehículos más capaces en este sentido. Viajar por España, a no ser que cruces de punta a punta, no supondría un problema.
Su batería es de 130,15 kWh, una de las capacidades más elevadas hasta la fecha. Son las baterías Blade de BYD, que ya han tenido tiempo de demostrar su capacidad en otros modelos del gigante chino.
Carga en cinco minutos gracias a Flash Charging
Y por si hay problemas de autonomía, o te has olvidado de cargarla porque este modelo invita a no preocuparse, y tienes prisa, o te preocupa tener que parar durante un viaje, gracias a la tecnología Flash Charging de BYD, solo necesitas cinco minutos para pasar del 10 al 70% de la carga, casi lo que se tarda en echar gasolina. Y si quieres la carga casi completa, al 97%, son solo nueve minutos.
En kilómetros, recuperar un 60% de la carga equivale a 600 km. Eso sí, para tal potencia, es necesaria una infraestructura que soporte dicha cantidad de energía en tan poco tiempo, y es ahí donde se complica el asunto a día de hoy, otro de los aspectos que tiene que evolucionar respecto a la movilidad eléctrica si los gobiernos quieren que realmente funcione.
Tres motores y 1.193 CV en la versión más potente
Para quien no conozca el Denza N8, y viendo estas cifras, podría pensar que es un coche pequeño, pero no, mide 5,15 metros de largo, 1,9 metros de ancho y 1,82 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3,075 metros, medidas que le sitúan entre los SUV más grandes de la marca. Son cinco plazas, a diferencia del anterior N8 que podía elegirse con seis o siete plazas.
La versión de tracción trasera lleva un motor de 429 CV o 496 CV según la configuración elegida. Con la versión de tracción total, combina un motor delantero de 270 kW con otros dos motores traseros de 310 kW cada uno. En total, una potencia conjunta de 890 kW, unos 1.193 CV.
El Denza N8 es una demostración más de que BYD no se conforma solo con haberse convertido en la marca china más importante de todo el mundo, con permiso de MG, al menos, la que más ha crecido y ha dado que hablar en los últimos años. Superar la barrera de los 1.000 km de autonomía en un vehículo 100% eléctrico, aunque sea bajo el ciclo chino, supone derribar un nuevo muro y es una prueba de que quiere ser un referente en los próximos años. Porque mientras siguen avanzando modelo a modelo, siguen trabajando en sus instalaciones en las baterías del futuro, que sean menos pesadas, con más densidad energética, para que todo ello suponga el impulso que le está faltando a la movilidad eléctrica.









