El objetivo de los fabricantes de motores, históricamente, es la de hacer propulsores más eficientes, más potentes y reducir el peso al máximo. Pero Horse Powertrain, la compañía que cuenta con la participación de Renault, está buscando una solución poco común, que el motor aguante bajo el agua sin ahogarse. Así funciona el B20, el nuevo motor que acaba de presentar.
Un motor con tres dueños
Horse Powertrain es aún muy joven, se fundó en el 2024 con la participación de Geely y de Renault, cada uno de ellos propietarios del 45%, más la participación del 10% por parte de Aramco, la petrolera de Arabia Saudí. Sorprende que una de las mayores petroleras del mundo participe en una empresa de híbridos y electrificados. Pero lo cierto es que Aramco sabe hacia dónde se dirige el mundo de la automoción, y no quiere quedarse fuera con el cambio energético, toca invertir y asegurar el futuro.
El B20 se presentó en el Salón de Pekín de 2026, su certificación IPX8 significa que aguanta inmersión continua en agua, hasta 1,1 metros de profundidad en este caso, algo poco habitual en un motor de gasolina normal. Pero si nos paramos a pensar en todoterrenos y pick-up, vehículos que tienen que cruzar ríos, zonas inundadas, o cualquier tramo donde el agua suba más de la cuenta, tiene todo el sentido del mundo.
No solo aguanta el agua, también trepa
Pero hay mucho más detrás de este motor, se ha concebido para que sea estable y no pierda potencia sea cual sea el terreno por el que circule. Horse está llevando a cabo un trabajo importante con cargas extremas y pendientes, incluso del 100%, es decir, en pendientes de 45 grados, una auténtica locura, algo inconcebible para cualquier coche de calle de todo el mundo.
Son cuatro cilindros de gasolina 2,0 litros, turboalimentado, tiene un peso de 130 kilos, y se ha fabricado para que encaje en diferentes arquitecturas híbridas, empezando por los HEV hasta PHEV y EREV. Dependiendo de la configuración, se mueve en rangos de potencia que van de los 190 CV a los 252 CV, y un par de entre 300 y 380 Nm.
Registra cifras del 48,8 de eficiencia bajo el ciclo Miller, cifras también sorprendentes que logra combinando inyección directa de muy alta precisión, con conductos de alimentación que se han diseñado para que genere turbulencia en el aire que se mete en los cilindros, además de unos pistones pensados para conseguir una combustión mucho más limpia y mucho más rápida.
Se ha optado por una estructura de tipo pórtico para el bloque de aluminio, que integra el colector de escape con el sistema de equilibrado que se ha simplificado. Con ello, se logra reducir las vibraciones, el ruido y pérdidas mecánicas sin que el peso se dispare. En cuanto al control de la temperatura, se vale de un sistema de refrigeración dual que trabaja de forma continua para mantener la temperatura idónea.
Sellado completo, y una electrónica que reacciona sola
Lo más interesante es cómo consigue que el agua deje de ser un problema. Estructura completamente sellada, amortiguadores de vibración torsional, juntas específicas entre el motor y la transmisión, componentes eléctricos y sensores también preparados para IPX8. Esos sensores vigilan las condiciones alrededor del propulsor en todo momento, y cuando detectan agua profunda, la electrónica cambia sola determinados parámetros, como la potencia disponible, o la respuesta del acelerador. El conductor no tiene que elegir ningún modo especial antes de meterse en el agua, no hace falta tocar nada el sistema se adapta solo, según lo que van diciéndole los sensores en tiempo real.
Ingo Scholten, director adjunto de tecnología de Horse Powertrain, lo resume así: «El HORSE B20 demuestra cómo satisfacemos todo el espectro de necesidades del mercado, ofreciendo soluciones flexibles de motores y sistemas de propulsión diseñadas para múltiples casos de uso y aplicaciones». Y añade que «al dar soporte a plataformas HEV, PHEV y REEV, el HORSE B20 abre nuevas oportunidades en diversas categorías de vehículos, especialmente en aplicaciones todoterreno, gracias a la estanqueidad y a la capacidad de ascenso del motor».
Y esto no es teoría, ni un bloque en fase de pruebas guardado en un laboratorio. Ya lo monta el Geely Galaxy Cruiser 700, un todoterreno híbrido enchufable pensado para el mercado chino, junto a una transmisión HORSE 3DHT230 de tres velocidades. Por ahora solo hay un modelo confirmado con esta mecánica, pero la idea de la compañía es llevarlo a bastantes más en los próximos años.
Y el B20 es solo una pieza de algo más grande. Horse Powertrain también se encuentra desarrollando un V6 híbrido para el Lotus Emira, y según algunas informaciones que han ido filtrándose, también un V8 para el nuevo Lotus Esprit que está por llegar. Una compañía que hace apenas dos años ni existía sobre el papel, y que ahora mismo tiene la mano metida en proyectos que van desde un motor capaz de cruzar un río sin ahogarse hasta la mecánica de deportivos británicos de toda la vida. No está nada mal para empezar.









