Franco Colapinto tenía motivos para pensar que Zandvoort podía darle algo más. Salía 14º, hizo una de sus mejores primeras vueltas del año y llegó a colocarse en posiciones de puntos. Durante unos minutos, Alpine tenía una carrera mucho más interesante de lo que podía esperarse.
Después llegó el accidente de Max Verstappen, la bandera amarilla y una sanción que cambió por completo la carrera del argentino.
Colapinto terminó 14º y se marchó de Países Bajos con más bronca que satisfacción. No tanto por el resultado final, sino por una penalización que, según su propia versión, era difícil de evitar en las circunstancias en las que se produjo.
Colapinto había empezado de otra manera
La primera vuelta invitaba al optimismo. El argentino volvió a hacer una gran salida y ganó varias posiciones en los primeros metros. Llegó a colocarse décimo y parecía tener una oportunidad para pelear por los puntos.
Pero la carrera se torció muy pronto. El accidente de Verstappen en la última curva provocó una situación complicada en pista. Colapinto se encontró con el adelantamiento a Yuki Tsunoda en un momento en el que las condiciones cambiaban rápidamente y terminó siendo sancionado por adelantar bajo doble bandera amarilla.
La FIA le impuso una penalización de cinco segundos, además de retirarle dos puntos de la superlicencia. Para Colapinto, el castigo fue demasiado severo teniendo en cuenta cómo se produjo la situación.
«Creo que fue una penalización extremadamente dura para las condiciones que había», explicó después de la carrera.
«Las reglas están, pero a veces les falta criterio»
Colapinto no negó que las reglas existan. Su discusión estaba en otro sitio: en la manera de aplicarlas cuando una situación de carrera cambia en cuestión de segundos.
«Si bien las reglas son las reglas, también se puede tomar un poco de margen y flexibilidad por algunos factores», explicó.
El argentino considera que frenar de golpe en mitad de la recta para evitar completar el adelantamiento podía haber sido incluso más peligroso que continuar con la maniobra. Y ahí llegó la frase que resume su enfado.
«Creo que a veces les falta un poco de criterio», dijo Colapinto. La sanción, además, no fue un detalle menor. El piloto de Alpine aprovechó la parada para cambiar neumáticos y salió de los boxes al fondo de la clasificación. A partir de ahí, su carrera quedó muy condicionada.
La sanción «me complicó toda la carrera», dice Franco Colapinto
El propio Colapinto explicó que el problema no fue únicamente perder posiciones por la sanción. El Alpine tampoco tenía el ritmo suficiente para recuperar rápidamente el terreno perdido.
«No tenía velocidad en las curvas como para seguir tan cerca de los otros autos y nada, me complicó toda la carrera después», explicó.
Ahí está la otra parte de la historia. La penalización fue importante, pero Alpine tampoco tenía el ritmo que mostró el coche de Pierre Gasly, que terminó décimo. Colapinto no contó con la misma actualización que su compañero durante este fin de semana y tendrá que esperar a Monza para recibir ese paquete.
Por eso el 14º puesto deja una sensación extraña. El resultado no cuenta demasiado de lo que pudo haber sido la carrera del argentino después de aquella primera vuelta.
Había empezado con una oportunidad y terminó mirando más a los comisarios que a la clasificación.
Monza tendrá otra oportunidad
Colapinto no quiso quedarse demasiado tiempo en la polémica. Después de explicar su posición, puso la mirada en la siguiente carrera. «Trabajaremos para volver más fuertes en Monza», dijo.
Allí llegará, además, con el mismo paquete de actualizaciones que ya ha utilizado Gasly. Será una oportunidad bastante más limpia para comprobar si Alpine puede darle un coche con el que Colapinto pueda pelear más cerca de los puntos.
Zandvoort, mientras tanto, deja una oportunidad perdida. Una buena salida, una sanción discutida y un Alpine que no tenía suficiente ritmo para recuperar lo perdido.
Colapinto se va con el 14º puesto, pero sobre todo con una frase que deja clara su opinión sobre lo ocurrido: las reglas están escritas, sí. Para él, lo que faltó esta vez fue algo de criterio al aplicarlas.









