El futuro y renovación de Fernando Alonso tiene cada semana un capítulo nuevo. En realidad, cada vez que se pone delante de un micrófono. Esta vez, en Madrid, mandó un mensaje difícil de descifrar y complejo: primero dio una vuelta de honor en su coche que sonaba a despedida… pero luego en el corralito de prensa desprendió optimismo. El asturiano volvió a los boxes de Madring, al famoso parque cerrado, recorriendo los más de cinco kilómetros del trazado de Ifema “a veinte km/h”, según explicó a la prensa en el corralito.
Tal vez fue el momento más emotivo de un fin de semana difícil para el asturiano. Ya deslizó el sábado la emoción que le hizo sentir el cariño de esa grada teñida de verde: “Mucho, ha sido un finde muy especial, la Drivers Parade ha sido muy bonita, la de formación, la de vuelta a pits, he puesto primera y he ido a 20 por hora porque quería saborearlo y notar las emociones y los abazos de la gente en la grada”.
La vuelta de boxes del asturiano, saludando al respetable, desprendía un ligero aroma a despedida. Unos minutos más tarde, entre tanta emotividad, todo cambió. Esa teoría se desvaneció por completo. ‘¿Qué tiene que cambiar para que vuelvas aquí el año que viene?’, le preguntaron. “Renovar, debo decidirlo”, empezó bromeando mientras sonreía. “Tengo que decidir, si renuevo igual no lo hago por un año, y sigo muchos más. Pararé cuando me sienta más lento que los demás. No ha llegado ese momento”, cerró. Es decir, que puede haber Alonso para rato. Con 45 años, casi de por vida.
Mientras siga sin renovar con Aston Martin, futuro en el aire. La acción del día fue su toque con Carlos Sainz: “Fue más tarde, no en la primera vuelta, se pasó el punto de frenada y creo que ahí se tocó con un Cadillac, no conmigo, tuvo sanción así que fue suficiente, fue innecesario porque había todo tipo de espacio a su izquierda, yo estaba cerca del muro en la derecha a 300 km/h”. El bicampeón se rebotó por radio cuando contactó con el madrileño, al que sancionaron con cinco segundos. El motor, otro dolor de cabeza para Alonso en Madrid: “Ha ido muy mal, el control del boost también, en los pit stops, cuando había banderas azules y ralentizaba también, perdiendo mucho tiempo en esos momentos, hay que analizarlo”.
Ahora, Madring le ha convencido, a pesar de los pocos adelantamientos que ha habido el domingo. Hay quien pide cambios ya de cara a la próxima edición para animar un pco las cosas en carrera: “Habrá que ver con la FIA qué se puede hacer, a lo mejor en la curva cinco… aunque hay una limitación ahí por un debajo de una autopista creo. Tienen que estar abiertos a nuestros comentarios para hacer algún ajuste con las limitaciones de espacios que hay”. Próxima parada el callejero Baku, con una larga recta en el tercer sector que aterroriza a Honda: “Tenemos que ir finde a finde, si hay opciones de puntos como Zandvoort ahí estaremos, aunque en Baku costará, hay que seguir aprendiendo, probamos diferentes estrategias de deployment y con el motor para seguir aprendiendo”.









