Monza (Italia).- La tradición en Monza dice que Ferrari no tiene lugar donde esconderse desde la primera vuelta en la que pisan el asfalto en su casa. Tienen que enseñarse desde bien pronto en Monza. Charles Leclerc y Lewis Hamilton cumplieron con los cánones en Libres 1 y dominaron con doblete para contentar a los tifosi. No hay un excesivo optimismo con Ferrari este finde tan especial en Italia a pesar del nuevo motor y las cuatro mejoras que implantan. A pesar de todo, dominio en la primera sesión y algo de terreno perdido en Libres 2.
Los Mercedes se asomaron en la segunda sesión, donde llegó a haber seis coches en cuatro décimas. La lucha por la pole será una batalla a tres entre las flechas plateadas, McLaren y Ferrari. Max Verstappen, que terminó noveno, sigue con los problemas de siempre y notificando un feedback valioso al equipo. En Libres 2, por cierto, no contó con su ingeniero Giampiero Lambiase y le sustituyó Tom Hart, que será su conciencia cuando Lambiase vaya a McLaren.
Los Ferrari se mostraron fuertes a una vuelta cuando terminaron los intentos con rueda blanda, con Leclerc segundo a una décima de Russell y en la misma que Antonelli, que penaliza y se irá al fondo de la parrilla. Norris cerró vuelta a tres décimas del mejor tiempo, el del Russell, líder de la sesión. Justo detrás de él, quinto, se quedó Hamilton. El Mercedes del británico se postula como el favorito para llevarse el triunfo, viendo los tiempos en tanda larga.
Los españoles sufren
Todo ello en un Monza que nada tiene que ver con el del pasado, con vueltas tres segundos más lentas que antaño y con curvas que nada tienen que ver con otras eras de la Fórmula 1. Ambas Lesmo, por ejemplo, ahora sirven para recargar batería. Y el clipping está por todos lados. En clave española, fin de semana tan duro como se preveía para Fernando Alonso y Carlos Sainz. No se espera ninguna alegría para ninguno de los dos en Monza. El madrileño terminó decimoséptimo la sesión, a +1,3 segundos del mejor tiempo en pista. Hasta que llegue el Gran Premio de Baku, donde llevaran una gran mejora de peso y aerodinámica, poco hay que hacer con este coche, un modelo que no ha evolucionado en meses y que tiene sobrepeso.
A Sainz le toca apretar los dientes mientras. También será un fin de semana complicado para Alonso, que terminó decimonoveno en Libres 2, mientras su compañero Lance Stroll fue último. A pesar de ser el más rápido en Ascari, el lastre del motor Honda sigue siendo demasiado grande y se agrava en este trazado dependiente de la unidad de potencia. Es imposible competir con el AMR26 con una versión de motor como la actual.
Hasta le preguntaron por radio al asturiano qué problemas sentía en su monoplaza. La lista no terminaba: «Motor, vibraciones no, velocidad punta…». Para empezar y no acabar. La Q2 se presenta como un reto casi imposible a menos que Alonso pesque un rebufo en la qualy de mañana. Es su única oportunidad de soñar con algo en Monza.









