Polestar acaba de lanzar un primer adelanto del prototipo Formula 2030, un vehículo que no pretende ser un simple coche de exhibición, sino mostrar el lenguaje de diseño que emplearán los futuros Polestar 2 de segunda generación y Polestar 7, dos modelos clave para la marca que llegarán en 2027 y 2028 respectivamente. Por ahora solo se ha enseñado una imagen, oscura, del frontal.
Polestar y un diseñador que viene de Audi
La estética del Formula 2030 es obra de Philipp Römers, que se incorporó a Polestar en enero de 2025 tras dejar Audi, sustituyendo a Max Missoni, que se marchó a BMW. Es, además, el primer proyecto que Römers desarrolla desde cero en la marca sueca, algo que le da un peso especial a este prototipo como declaración de intenciones.
Su filosofía se resume en una frase muy sencilla, “no asustar a la gente”. Los coches, según Römers, «tienen que parecer súper atractivos y no deben asustar», buscando un carácter «ambicioso, pero no agresivo», justo en un momento en el que buena parte de los eléctricos rivales apuestan por caras cada vez más afiladas y que crean confrontación. Es una decisión de diseño, sí, pero también tiene mucho de decisión práctica porque Polestar no tiene ahora mismo el dinero para arriesgarse con un cambio radical, así que apostar por una evolución reconocible es la jugada más sensata en su situación actual.
Faros Dual Blade y un S-duct que llega del Polestar 3
En la imagen se aprecia que se mantienen rasgos característicos como la firma lumínica de doble hoja, aunque con grupos ópticos bastante más grandes que en los modelos actuales. El coche adopta una postura más baja y ancha, con pasos de rueda ensanchados y ruedas delanteras con caída negativa, un aspecto que ya se veía en los primeros conceptos de la marca. En el capó aparece además un conducto tipo S-duct, similar al que ya monta el Polestar 3, un elemento aerodinámico que fuerza el paso del aire a través de la parrilla frontal y empuja el morro del coche contra el suelo.
Por proporciones, el prototipo no parece tener carrocería SUV. Y aquí hay una confirmación importante que despeja dudas, ya que el propio consejero delegado, Michael Lohscheller, ha confirmado que la próxima generación del Polestar 2 será un fastback, no un SUV como se había rumoreado en algún momento. Así lo resume Römers: «El diseño y la marca Polestar ya son tan sólidos que era evidente que necesitábamos una evolución audaz, no una revolución, de lo que existía anteriormente. Formula 2030 lo consigue, mostrando nuestro futuro a la vez que respeta elementos que definen la marca, como los característicos faros Dual Blade, garantizando que siga siendo reconocible como un Polestar con una identidad fuerte y distintiva».
El Polestar 2 se hace berlina, el Polestar 7 se fabrica en Eslovaquia
El Formula 2030 se mostrará primero a inversores, distribuidores y un grupo reducido de clientes VIP, durante un evento que Polestar ha bautizado como «Formula 2030 strategy event», en The Cube, su sede de Gotemburgo. Su debut de cara al público llegará en octubre, coincidiendo con la presentación del nuevo Polestar 4 SUV, que ya está abierto a pedidos.
Ahora mismo, la gama de Polestar la forman cinco modelos, el 2, el 3, el 4 coupé, el 4 SUV y el 5. Tras abandonar China y Estados Unidos, Polestar concentra ahora sus esfuerzos en Europa. El Polestar 7 jugará un papel determinante en esa apuesta, ya que competirá en el segmento C-SUV, la categoría más importante del viejo continente en volumen de ventas. Se fabricará en la planta que Volvo tiene en Košice, Eslovaquia, y compartirá base eléctrica con el nuevo Volvo EX60, un modelo que ya ha agotado existencias en Europa tras una buena acogida por parte de la prensa especializada.
El Polestar 2, por su parte, perderá cualquier rasgo de SUV que pudiera tener el modelo actual, para dejar ese hueco a su nuevo hermano, y se convertirá en una berlina de las de toda la vida. Con él, Polestar buscará competir contra el Mercedes-Benz CLA y el Tesla Model 3, y posiblemente también contra el BMW i3 y el Mercedes Clase C, de tamaño parecido pero un peldaño por encima en precio y prestaciones. Y todavía queda algo más en el horizonte, el Polestar 6, el roadster de la marca, que también recogerá parte de este nuevo lenguaje visual una vez llegue.
Lo que queda claro con este adelanto es que Polestar no quiere sorprender a nadie con un cambio de imagen radical. Prefiere que se le reconozca de un vistazo, aunque eso signifique avanzar con pasos más pequeños de los que algunos rivales están dando ahora mismo en el diseño de sus eléctricos.









