El pasado 7 de septiembre, Toyota y Scania anunciaron desde Södertälje, en Suecia, y Bruselas, una alianza para encontrar soluciones de la pila de combustible de hidrógeno que está destinada al transporte pesado. La firma nipona se va a encargar de suministrar sistemas de pila de combustible para 40 vehículos de gran tonelaje. Esto se enmarca dentro del proyecto Pilot Partner en donde Scania prueba esta tecnología con clientes reales y en condiciones de trabajo que también se ajustan a la realidad.
Un programa pensado para pruebas reales
El Pilot Partner de Scania es mucho más que pruebas de cara a la galería, es un proyecto que usan para poder evaluar tecnologías de transporte sostenible, y en este caso, usa la pila de combustible de hidrógeno. La idea es comprobar su desempeño, medir la eficiencia y cuánto podría costar el mantenimiento de esta tecnología con camiones trabajando en situaciones reales. Este último punto es clave, lo que relaciona al hidrógeno con los costes, y no solo para transporte pesado.
Estos vehículos van a usar el sistema más reciente de pila de combustible de Toyota, que va por la tercera generación, y que tiene capacidad para generar 300 kW dentro de un sistema muy compacto. El sistema actual se lanzó el pasado año 2025, pensado para coches de pasajeros, vehículos comerciales, trenes, barcos y aplicaciones fijas, lo que explica por qué Toyota está tan interesado en que el proyecto salga adelante.
Estos primeros camiones de Scania con la tecnología de hidrógeno de Toyota van a empezar a circular durante el primer trimestre de 2027.
Toyota y su relación con el hidrógeno
Lo primero, hay que poner en contexto la relación de Toyota con el hidrógeno, que va mucho más allá de camiones y maquinaria pesada. La marca nipona está convencida de que el hidrógeno será clave en la movilidad del futuro, incluida la movilidad personal. Considera que la electrificación partió con ventaja cuando se decidió apostar por tecnologías limpias, mientras que el hidrógeno, requería desarrollo y una expansión de miles de millones de euros que nadie se ha aventurado a llevar a cabo, aunque están convencidos de que acabará prosperando.
Uno de los mayores retos que existe con el hidrógeno tiene que ver con la infraestructura, habría que reacondicionar las estaciones de servicio actuales, y la otra tiene que ver con la forma de transportar el hidrógeno, un mecanismo que necesita avanzar tecnológicamente para que sea viable y económico.
Tan convencido está Toyota del progreso del hidrógeno, que lleva más de una década trabajando en esta tecnología, hasta el punto de que ha probado prototipos en competición. Consideran que la movilidad de hidrógeno es lo más parecido a la movilidad de combustión interna de toda la vida, de ahí la apuesta de Toyota.
Toyota, y el hidrógeno para camiones
La colaboración con Scania se mueve dentro de esta estrategia de Toyota. En 2025, ya colaboró de manera similar con Sinotruk y con VDL Group, y este año se ha asociado con Cellcentric, una empresa de pilas de combustibles creada originalmente con Daimler Trucks y el Grupo Volvo. Ha pasado de tener acuerdos puntuales a ser actor e implicado directo de una de las principales alianzas del sector para comercializar camiones pesados de hidrógeno.
Hiroki Nakajima, vicepresidente ejecutivo de Toyota Motor Corporation, habla así de la alianza y el hidrógeno: «Creemos que el transporte pesado es clave para el desarrollo de la demanda y la infraestructura del hidrógeno. Por otra parte, creemos que el hidrógeno es la solución idónea para aplicaciones exigentes de gran tonelaje, en las que la autonomía, una elevada tasa de utilización y la eficiencia operativa son esenciales. Con la incorporación de la tercera generación del sistema de pila de combustible de Toyota en las operaciones logísticas de los clientes de Scania, damos juntos un importante paso adelante para que la movilidad a base de hidrógeno desempeñe un mayor papel en el sector del transporte pesado europeo».
Lo que Scania espera aprender de esta prueba
Sara Forsberg, directora de tecnología de Scania, espera esto de la alianza: «Estamos encantados de colaborar con Toyota para explorar cómo se comporta la tecnología de pila de combustible en situaciones reales y exigentes de transporte. A través de nuestro programa Pilot Partner, colaboramos con determinados clientes para probar nuevas tecnologías en casos de uso reales, aprender de la experiencia y seguir desarrollando nuestros sistemas. Esta colaboración nos ofrecerá información muy valiosa sobre las oportunidades y los retos asociados a la tecnología de pila de combustible de hidrógeno en el transporte de gran tonelaje».
Toyota ha anunciado que compartirá más información de esta colaboración en la próxima rueda de prensa que se celebrará en la IAA Transportation, el 14 de septiembre en la ciudad de Hannover.
Por su parte, Scania, que lleva 135 años, desde 1891, operando como proveedor de soluciones de transporte, quiere seguir siendo una de las referencias en el sector, ahora y en un futuro que está mucho más cercano de lo que parece.









