En un mercado donde todos los fabricantes parecen competir por ver quién tiene el híbrido más avanzado o el eléctrico con más autonomía, llega un coche que dice «yo paso». El BAIC X75 no busca ser el más tecnológico ni el más revolucionario. Su propuesta es mucho más sencilla: un SUV de 4,75 metros, motor de gasolina de 177 CV, un equipamiento que da vergüenza ajena a muchos premium y, ahora, un descuento de 1.500 euros que lo deja en 33.495 euros al contado. Y por si fuera poco, en una prueba real de 2.000 kilómetros ha conseguido gastar 7,6 litros a los 100, por debajo de los 8,3 que homolog . ¿Que si es una rareza en 2026? Pues sí. ¿Que si tiene sentido? Para muchos conductores, más del que imaginamos.
Un gigante con vocación familiar
Lo primero que llama la atención del BAIC X75 es su tamaño. Con 4,75 metros de largo, 1,89 de ancho y una batalla de 2,80 metros, se planta en el corazón del segmento D-SUV, donde compiten modelos como el Skoda Kodiaq, el Renault Espace o el Ebro s800. Pero a diferencia de ellos, el X75 apuesta por las cinco plazas, dejando claro que su prioridad es el confort de los pasajeros antes que intentar meter una tercera fila que casi nadie usa.
El maletero ofrece 410 litros, ampliables hasta 1.000 con los asientos traseros abatidos. No es la mejor cifra del segmento, pero en la práctica, el espacio está muy bien aprovechado. Como dicen los que ya lo han probado, «caben dos maletas grandes, otras dos de cabina, una bolsa de playa y varias mochilas sin problemas» . Y el detalle de la rueda de repuesto en el doble fondo es de agradecer en tiempos donde casi todos llevan solo un kit de reparación.
Mucho coche por el precio
Aquí está el verdadero as bajo la manga del X75. Su precio al contado es de 34.995 euros, pero hasta el 30 de septiembre de 2026, BAIC aplica un descuento de 1.500 euros, dejándolo en 33.495 euros. Si financias la compra, el precio baja hasta los 29.995 euros. Para que te hagas una idea, un Kodiaq o un Espace parten de los 40.000 euros. La diferencia es abismal.
Y ojo, que el precio no es a costa de recortar en equipamiento. El X75 viene de serie con tres pantallas (dos de 12,3 pulgadas y una de 7 para la climatización), techo panorámico de 1,3 metros, llantas de 19 pulgadas, faros LED, asientos delanteros con ajuste eléctrico, calefacción, ventilación e incluso función de masaje. También incluye cargador inalámbrico, climatizador bizona con purificador de aire y un paquete de asistentes a la conducción de nivel 2 que incluye control de crucero adaptativo, frenado automático de emergencia, mantenimiento de carril y aparcamiento automático.
El motor: un 1.5 turbo que cumple sin artificios
Bajo el capó, el X75 esconde un motor 1.5 turbo de gasolina con inyección directa al que la marca ha llamado «Magic Core 1.5T». Sobre el papel, entrega 177 CV y un empuje de 305 Nm que se nota desde muy abajo (entre las 1.500 y las 4.000 vueltas). Toda esa fuerza va directa a las ruedas delanteras a través de una caja de cambios automática de doble embrague y siete marchas.
Si buscas cifras de infarto, este no es tu coche: firma el 0 a 100 en 9,8 segundos y estira hasta los 200 km/h. Pero seamos sinceros, lo que de verdad importa en el día a día es que el motor responde con total soltura en la ciudad, en carreteras secundarias o viajando por autopista. De hecho, los compañeros de Motor1 le metieron una buena paliza de 2.000 kilómetros, cargados hasta arriba y por todo tipo de rutas, y el coche cerró el viaje con una media de 7,6 litros a los 100. Condujeron de forma suave y en modo Eco, pero sin ir pisando huevos para buscar el consumo mínimo. Teniendo en cuenta que el coche pesa sus buenos 1.650 kilos y que la propia marca homologa 8,3 litros en ciclo WLTP, la cifra real es una grata sorpresa.
Eso sí, la ausencia de hibridación le impide lucir la etiqueta ECO de la DGT, conformándose con la etiqueta C. Para muchos conductores que no viven en el centro de las grandes ciudades, esto no es un problema. Para otros, puede ser un punto en contra.
¿Una rareza o una opción sensata?
Vivimos en una época en la que parece que si un coche no es híbrido o eléctrico está anticuado. Pero la realidad es que no todo el mundo puede cargar un enchufable en casa, ni todos los conductores quieren adaptar su vida a una batería. El BAIC X75 llega para recordarnos que un motor de gasolina bien hecho, con un consumo contenido y un precio ajustado, sigue teniendo un hueco en el mercado.
Con su descuento de septiembre, su equipamiento de serie y ese consumo real de 7,6 litros que ha demostrado en carretera, el X75 se convierte en una alternativa muy seria para quien busca un SUV familiar sin florituras, con mucho espacio, buena tecnología y, sobre todo, un precio que hace pensar dos veces antes de irse a los clásicos europeos . No va a cambiar la industria, pero va a vender. Y mucho.









