Adrian Newey ha confirmado lo que en Aston Martin llevaba semanas siendo un secreto a voces: la gran actualización del AMR26 llegará en el Gran Premio de Hungría. En una entrevista concedida a los medios de la propia escudería, el director del equipo ha detallado por primera vez en qué consistirá exactamente ese paquete que debe sacar al coche del fondo de la parrilla.
El plan inicial pasaba por presentar esta actualización en Bélgica, pero los plazos se han ido moviendo hacia atrás semana tras semana. Finalmente, todo apunta a que el Hungaroring será el escenario elegido, la última cita antes del parón de verano. Newey lo confirma sin rodeos: el equipo se unió en torno a dos prioridades claras tras el mal arranque de temporada. «Primero, sacarnos del agujero con una actualización importante antes del parón de agosto; segundo, construir adecuadamente las bases para el futuro», explica el ingeniero británico.
Newey confirma un coche prácticamente nuevo, salvo la suspensión delantera
Lo que llegará a Hungría no es una simple evolución puntual. Según ha detallado Newey, el paquete incluye una significativa reducción de peso tanto en el chasis como en la caja de cambios, un nuevo morro y nuevas superficies aerodinámicas, con el objetivo declarado de acercar el coche al límite de peso reglamentario, algo que el AMR26 actual no ha conseguido en todo lo que va de temporada. La revisión es tan profunda que, según las distintas informaciones, del monoplaza actual solo se mantendría la suspensión delantera.
Newey reconoce que optar por una única actualización masiva en lugar de mejoras progresivas en cada carrera, como hacen la mayoría de equipos rivales, fue una «decisión dolorosa», porque ha hecho parecer al equipo estancado durante meses. Pero la lógica detrás de esa decisión no es otra que invertir recursos limitados en pequeñas mejoras sobre una base que ya estaba descartada no tenía sentido. Mejor concentrar todo el desarrollo en un único salto que, de funcionar, cambie por completo la realidad del equipo de golpe.
La cifra que define el objetivo de Aston Martin: hasta dos segundos por vuelta
El dato que circula con más fuerza en torno al AMR26B es la magnitud de la mejora esperada. Aston Martin acumula actualmente una desventaja de cuatro segundos por vuelta respecto a la cabeza de la parrilla. De esa diferencia, solo dos segundos se explican por la falta de potencia del motor Honda. Los otros dos dependen exclusivamente del chasis, y es precisamente ahí donde se concentra buena parte del trabajo de Newey para Hungría.
Las estimaciones internas del equipo apuntan a una ganancia de hasta dos segundos por vuelta con el nuevo paquete, una cifra que, de confirmarse en pista, supondría un hito más que notable. El objetivo, claro está, no es pelear por victorias ni siquiera por podios a corto plazo, sino algo mucho más modesto y a la vez urgente: acercarse a la zona de puntos con cierta regularidad, algo que Aston Martin no ha logrado de forma legítima en lo que va de 2026.

Honda también llega con su propia revolución
La actualización del chasis no llegará sola. Honda, beneficiada por el sistema ADUO que permite a los fabricantes rezagados introducir mejoras adicionales fuera del límite de costes habitual, también prepara una evolución importante de su unidad de potencia para la misma cita de Hungría.
Según las informaciones que llegan desde Japón, el fabricante japonés podría introducir simultáneamente las mejoras del motor y de la integración con el chasis, en un movimiento coordinado entre Silverstone y Sakura que busca maximizar el efecto conjunto de ambas actualizaciones.
Newey insiste en que, pese al sacrificio de imagen que supone llegar tan tarde con esta evolución, la decisión es la correcta. «Creemos que es la decisión correcta», señala, añadiendo que dentro del equipo entienden que están atravesando «un período de prueba que probablemente necesitemos para salir más fuertes». La expectativa dentro del equipo es ver un verdadero paso adelante en la segunda mitad de la temporada, y uno todavía mayor de cara a 2027, cuando el proyecto pueda construirse sobre una base ya corregida.
Hungría, por tanto, se ha convertido en la fecha que todo el paddock observa con atención. No solo determinará si Aston Martin puede empezar a sumar puntos con regularidad, sino que también marcará el tono de las conversaciones internas sobre el futuro del proyecto, incluida la continuidad de Fernando Alonso más allá de esta temporada.









