Aston Martin ya cumplió su parte del trato en Hungría, con el debut de un chasis rediseñado que incorporaba hasta 16 mejoras. Ahora le toca a Honda, cuyo nuevo motor debutará en competición en el Gran Premio de los Países Bajos, la primera cita tras el parón veraniego. El fabricante japonés sigue guardando con celo los detalles técnicos, pero su ingeniero jefe ha empezado a soltar prenda.
Shintaro Orihara concedió unas declaraciones para un vídeo publicado por las redes sociales de Honda en las que contó, con más detalle del habitual, en qué se ha centrado el desarrollo de la nueva unidad de potencia. «Nos centramos en mejorar el rendimiento del motor. Digamos que en acelerar la combustión», empezó explicando el ingeniero, antes de reconocer el hermetismo que rodea al proyecto: «Bueno, es una especie de secreto, pero puedo revelar un poco».
Orihara confirma los tres cambios clave del nuevo motor Honda
Orihara detalló tres áreas concretas de trabajo, algunas de las cuales ya adelantamos en este medio hace unos días. «Cambiamos la precámara para acelerar la combustión. También modificamos la forma del pistón, también para conseguir una buena combustión. Además, modificamos algunos sistemas de lubricación para reducir la fricción», explicó, dejando claro que la lista de mejoras había sido larga: «Teníamos una lista bastante grande para mejorar el rendimiento del motor».
Con el primer paquete de mejoras de la temporada firmado por Adrian Newey, el déficit de Aston Martin en el apartado del chasis se ha reducido de forma notable. El equipo sigue lejos de donde quiere estar, pero los datos de carrera dejan una cifra que hace unos meses parecía impensable: apenas 2,034 segundos de desventaja de ritmo por vuelta en Hungría.
En Silverstone y Spa, dos citas anteriores, ese déficit todavía rondaba los cinco segundos. Hay que matizarlo, eso sí: ambos circuitos son mucho más largos que el Hungaroring, y este último exige mucho menos al motor.
Precisamente ahí sigue estando el gran punto débil de Aston Martin. Honda confía en corregirlo al arrancar la segunda mitad de temporada, con la primera actualización ADUO del año.
Así, las declaraciones de Orihara llegan después de que el propio ingeniero ya hubiera rebajado las expectativas sobre una supuesta ganancia de 50 caballos con el nuevo motor, una cifra que lleva semanas circulando por distintos medios especializados. Preguntado directamente por ese dato, el responsable del fabricante nipón en F1 fue claro: «Quiero tener ese número, pero es un número bastante grande. No puedo describir el detalle de la potencia, pero mi sensación es que no, no creo que sea el número correcto».
Pese a esa cautela con las cifras, Honda sí ha confirmado que ha alcanzado el objetivo que se había marcado internamente para esta actualización. Un dato que empieza a dar cierto oxígeno a Aston Martin y Honda, tras un arranque de alianza especialmente difícil.
La relación entre Aston Martin y Honda, mejor que nunca según Orihara
Más allá de lo puramente técnico, Orihara quiso destacar el buen momento que atraviesa la colaboración entre ambas partes. «Hemos desarrollado nuestra relación entre Aston Martin Aramco y Honda», explicó. «No solo en pista, sino también en el lado de fábrica. Nuestra relación era buena al principio, pero también a través de los momentos difíciles se ha ido construyendo a lo largo de la temporada, y ahora creo que estamos en una posición bastante buena dentro de esa relación».
Esas palabras llegan después de una jornada de rodaje en Hungaroring, en los días posteriores al Gran Premio, donde el equipo de Silverstone pudo probar tanto el nuevo chasis AMR26B como la propia unidad de potencia japonesa sobre el asfalto, un paso previo antes de que el motor debute oficialmente en Zandvoort.

Monza, más que Zandvoort, dirá la verdad sobre el nuevo motor
Con el chasis ya validado en carrera y el motor dando señales de estar en el camino correcto, Aston Martin llega a la segunda mitad de temporada con las dos piezas del proyecto avanzando por fin en la misma dirección. Queda por ver si esas mejoras de combustión y fricción que detalla Orihara se traducen en algo tangible en pista, o si, como ya pasó con el rumor de los 50 caballos, la realidad se queda algo más corta que las expectativas creadas.
Zandvoort será, de todos modos, el primer examen. Es un circuito de rectas cortas, poco exigente en potencia pura si se compara con otros trazados del calendario, así que el motor nuevo podría notarse con más claridad más adelante, en Monza, donde la velocidad punta pesa mucho más en el resultado final. Mientras tanto, Aston seguirá recopilando datos de ambas piezas del coche, con la idea de seguir sumando mejoras aerodinámicas en las próximas semanas, en paralelo al trabajo que el fabricante continúa desarrollando en su fábrica de Sakura.









