Aston Martin paga actualmente cuatro segundos de diferencia respecto a la cabeza de la parrilla. Es la cifra que mejor resume la verdadera situación del proyecto después de siete Grandes Premios, el último en Barcelona, su peor escenario de todo lo que llevamos de temporada.
De esos cuatro segundos, solo dos se explican por la falta de potencia del motor Honda. Los otros dos son responsabilidad directa del chasis y de la aerodinámica que firma Newey, y eso es algo que en el equipo ya no intentan disimular.
Mike Krack lo dejó claro tras Barcelona, donde el AMR26 confirmó que su falta de competitividad no depende del tipo de circuito. «Las características de Barcelona no podían ser más distintas a las de Mónaco. En Montmeló había muchas curvas rápidas y de velocidad media, muy pocas curvas lentas. En Mónaco era justo lo contrario. En Montecarlo costaba hacer funcionar los neumáticos, en España se buscaba enfriarlos. Dos situaciones muy diferentes, pero estamos por detrás en los dos circuitos, lo que demuestra que tenemos que trabajar en todos los aspectos», explicó el jefe de pista de Aston Martin.
El AMR26 lleva semanas sin recibir ninguna actualización
Desde hace varias carreras, Aston Martin ha dejado de llevar paquetes de mejora a los Grandes Premios. El equipo de Alonso se limita a adaptar la configuración del coche a las características de cada circuito, sin introducir cambios importantes en el chasis o la aerodinámica. Es una decisión que tiene su lógica. Invertir presupuesto en una base que ya está descartada de cara al futuro no compensa, por mucho margen de mejora que aún quede en el papel.
Así, toda la energía de Silverstone está puesta en otro objetivo. El equipo ha decidido saltarse, a efectos de desarrollo, los Grandes Premios de Austria, Gran Bretaña y Bélgica. El coche acudirá a esas tres carreras porque los compromisos contractuales lo obligan, pero la temporada real de Aston Martin, la que importa de cara al futuro, empieza en Hungría, la última cita antes del parón de verano del mes de agosto.
El plan de Aston Martin se ha retrasado de Bélgica a Hungría
La intención inicial era presentar la versión ‘B’ del AMR26 en Spa-Francorchamps, pero los plazos se han ido moviendo hacia atrás. Cada vez hay más indicios de que el debut del nuevo concepto se retrasará hasta Hungría, y el propio Alonso ya avisó en Barcelona de que no descartaba ver el coche nuevo todavía más tarde, en Países Bajos o incluso en Monza.
Lo que llegará con ese nuevo coche no es una simple actualización. Newey está preparando una revisión profunda del AMR26, hasta el punto de que solo la suspensión delantera se mantendrá igual a la actual. La suspensión trasera, en concreto, podría incorporar una solución todavía más radical que la que ya generó debate esta temporada, anticipando conceptos que se verán con más fuerza en el reglamento de 2027.
En paralelo, Honda trabaja en su propia revolución gracias al sistema ADUO, que le permite introducir dos actualizaciones de motor de una sola vez. La intención es reducir de forma sensible la diferencia de potencia que separa al motor japonés del resto de la parrilla, especialmente del de Red Bull-Ford Powertrains, considerado el más potente del campeonato.

Alonso quiere ver a Aston Martin peleando por puntos con regularidad
Nadie en Aston Martin habla de victorias ni de podios a corto plazo. El objetivo declarado es mucho más modesto y, a la vez, mucho más urgente: salir del pozo en el que se encuentran, dejar de cerrar la parrilla y empezar a pelear por puntos de forma regular.
Después de un inicio de temporada como el de 2026, conseguir eso sería ya un éxito notable para el proyecto. Y de esas mejoras depende, en gran medida, el futuro de Alonso, que sigue sin decidir cuál será su próximo paso.
Krack fue honesto sobre el peso que esta situación tiene dentro del equipo. «Es una situación que pesa sobre todos. Se percibe en el box, sobre todo en los pilotos. Ya hemos hablado de ello. Es una situación muy difícil. Nuestra tarea es mantener alta la motivación, aprender todo lo posible. Hay muchas cosas que todavía podemos mejorar con este coche. Sería fácil decir que seguimos dando vueltas en círculo esperando las mejoras. Algunos de los problemas que tenemos seguirán ahí, pero debemos aprovechar las oportunidades para mejorar».
Newey, lejos de dar un paso atrás después de lo visto este año con el AMR26, está reforzando su equipo técnico con fichajes de peso, entre ellos dos ex Mercedes que se incorporan a sus filas. La apuesta sigue siendo a largo plazo. Lo que está en juego en Hungría es si esa apuesta empieza a dar señales de vida antes de que se acabe la paciencia de todos los implicados.









