Aston Martin ya cumplió su parte en Hungría, con una actualización que dio hasta dos segundos de mejora en un solo fin de semana, justo lo que la escudería llevaba meses prometiendo. Pero para que el AMR26 vuelva a ser un coche realmente competitivo, hace falta que el motor Honda dé también su propio paso adelante. Y ese paso, según ha explicado su responsable, ya tiene forma concreta.
Los tres cambios de Honda en el motor de Alonso y Stroll
Shintaro Orihara, director general de pista e ingeniero jefe de Honda Racing, ha concedido una entrevista al medio japonés Autosport_web en la que ha detallado los tres grandes cambios que los ingenieros de la fábrica de Sakura han trabajado para dotar de más potencia al motor de Fernando Alonso y Lance Stroll a partir del Gran Premio de los Países Bajos.
«Como estamos en plena temporada, el exterior del motor y otros componentes básicos no cambiarán. Hemos realizado algunos cambios en las piezas relacionadas con la combustión», explicó Orihara.
El ingeniero fue más allá al detallar dónde se ha centrado el trabajo: «Hemos modificado significativamente la precámara de combustión, la forma del pistón y la forma de la cámara de combustión. Es práctica común modificar la forma del pistón para mejorar el rendimiento. Sin embargo, esto supone un gran desafío en términos de fiabilidad».
Honda ya sabía lo atrás que estaba respecto al resto
Orihara también reconoció que la marca japonesa no se llevó ninguna sorpresa con el déficit que la FIA estipula que tienen respecto al resto de motoristas de la parrilla. «El número que nos dijeron está dentro de nuestras expectativas. Teníamos un buen conocimiento de nuestra competitividad, así que comprendíamos lo rezagados que estábamos. Las cifras de la FIA fueron casi las mismas que habíamos previsto, y creo que son razonables», admitió.
Muchos aficionados esperaban ver a la nueva unidad debutar justo en Hungaroring, coincidiendo con la actualización del AMR26B que Adrian Newey llevó a esa cita. Orihara defendió la decisión de separar ambos lanzamientos. «No separamos intencionadamente las actualizaciones de Aston Martin ni hacemos que sean iguales. No hay razón para esperar una actualización cuando la otra ya está lista. Básicamente, lanzamos las actualizaciones en cuanto están listas«, explicó.
El verdadero motivo, según el propio jefe de HRC, tiene que ver con la magnitud del cambio. «Estamos muy atrasados, así que no podemos darnos el lujo de esperar. La razón por la que nos hemos esperado hasta el Gran Premio de los Países Bajos fue porque se necesitaba una mejora importante e iba a llevar tiempo conseguirla», precisó Orihara.

El primer rodaje del motor Honda, todo un éxito
Antes de esta entrevista, Honda ya había probado por primera vez su nueva unidad de potencia sobre el asfalto. Fue el pasado miércoles 29 de julio, durante un filming day de Aston en el propio Hungaroring, apenas unos días después del Gran Premio.
El trabajo en este motor, según ha ido trascendiendo, arrancó ya en las semanas posteriores a Mónaco, y este rodaje sirvió para verificar su funcionamiento con datos reales recogidos en Hungría, además de completar su integración en el chasis.
Aunque el estreno en competición sigue reservado para el Gran Premio de los Países Bajos a finales de agosto, el fabricante japonés no quiso esperar más para comprobar que todo funcionaba correctamente.
Las primeras sensaciones de esa jornada fueron positivas: las vibraciones que habían atormentado al equipo durante buena parte del año, y que reaparecieron brevemente en los libres de Hungría, no se repitieron durante el test. Un dato que, sumado a los tres cambios que ahora detalla Orihara, alimenta el optimismo de cara a la segunda mitad de temporada.
Lo que pide Alonso a Honda tras el motor nuevo
Con el chasis ya validado en pista y el motor rediseñado en sus puntos más sensibles, el equipo de Silverstone llega al parón veraniego con la sensación de tener, por fin, las dos piezas del proyecto avanzando en la misma dirección. Queda por ver si la mejora de potencia se traduce en algo tangible en Zandvoort, un circuito con rectas cortas, o si su verdadero impacto se notará más en trazados exigentes como Monza. Lo que sí ha dejado claro Orihara es que el trabajo no ha sido improvisado, sino el resultado de meses de desarrollo centrados en tres áreas muy concretas del motor.
Alonso, que ha seguido de cerca cada paso de este proceso, ya avisó tras Hungría de que ambas fábricas necesitan ganar confianza mutua en lo que hacen, y que ese sería, probablemente, el factor más importante de los próximos meses. Con el chasis funcionando y el motor por fin moviéndose en la dirección correcta, Aston Martin afronta las vacaciones con algo que llevaba mucho tiempo sin tener: motivos reales para creer que la segunda mitad del año puede parecerse muy poco a la primera.









