Nio lleva operando en Europa desde el año 2022, y llegó con una ambiciosa propuesta bajo el brazo, convertir el viejo continente en su segunda casa. Lo hizo a lo grande, con una red de estaciones eléctricas que prometían cambiar el concepto de las cargas eléctricas, afirmando que, en solo cinco minutos, podría cargarlas. Pero han pasado cuatro años desde entonces, pero la realIdad ha terminado por estropear esa ambición. Lo cierto es que, a día de hoy, en el mes de abril solo se matricularon 45 coches en ocho países europeos, menos de seis coches de media por país.
Si miramos solo a lo que ocurre en Alemania, se evidencia claramente el problema que tienen, solo lograron vender 15 coches en el primer semestre, menos que el peor mes individual durante el mismo periodo del año pasado, es decir, una caída del 87,6% de las ventas, un descenso difícil de soportar.
Menos de seis coches al mes
Los datos de matriculación de vehículos de Nio en Europa muestran una clara tendencia que se repite mensualmente. En abril de 2026, la marca consiguió matricular 45 vehículos distribuidos en ocho de sus diez mercados europeos, es decir, una caída de siete unidades respecto al año pasado, cuando la compañía operaba únicamente en cinco países y comercializaba exclusivamente su marca premium. En febrero se había registrado una cifra prácticamente idéntica, 45 unidades también en ocho mercados, un 37,5% menos con respecto al año anterior. Mayo no mejoró la tendencia, fueron exactamente 74 vehículos matriculados en ocho mercados, y esta cifra tan solo se sostiene gracias a los nuevos mercados a través de los distribuidores locales, que camuflan la debilidad de los otros países donde la marca Nio está implantada desde un periodo más largo.
Es importante matizar estas cifras aplicando un factor característico del modelo de negocio de Nio, su sistema de suscripción registra cada vehículo sólo una vez, por muchos clientes diferentes que lo utilicen después, lo que distorsiona los datos de matriculación desde el ejercicio de 2022, es más, teniendo en cuenta este contexto, las cifras evidencian que la llegada de vehículos nuevos se ha congelado, siendo el grueso del parque circulante el de vehículos fabricados en 2023 y 2024 bajo la plataforma NT 2.0.
Cambios en el mercado
Si hay dos pilares en los que se sustentaba el Nio esos son Noruega y Alemania. En el caso de los germanos, es el mercado que más duro está golpeando, No ha logrado superar las cinco matriculaciones en ninguno de los seis primeros meses, registrando solo una matriculación en enero y abril, y estas son las cifras más bajas desde que la marca aterrizó en el 2022. La media mensual rondaba las 20 matriculaciones al mes, ahora es solo del 2,5.
La empresa despidió a su responsable para Alemania al comienzo de este año, tras registrar una sola matriculación en enero, convirtiéndose en el cuarto ejecutivo que gestiona la operación alemana desde que la marca se implantó en dicho mercado. En cualquier caso, Nio sigue apostando por la visibilidad de la marca ya en ese país, actuando como socio de movilidad oficial de la Semana de la Moda de Múnich de agosto de este año con coches de la propia flota alemana ya matriculada, la misma que intenta colocar en paralelo mediante ofertas de financiación al 0%.
Falta de actualización
La marca Nio ha reconocido oficialmente que su gama de modelos no se actualizará ni aumentará hasta el final de 2027, ni esperarán nuevos desarrollos de estaciones de batería durante todo 2026, algo que debería ser su gran ventaja con relación al resto de las alternativas eléctricas que hay en el mercado. La marca logró las 300.000 estaciones de baterías en toda Europa el 21 de junio, pero eso no quita que la velocidad de alcanzar las marcas previstas se ha ralentizado, incluso habiendo más coches en las carreteras de Europa.
Nio tiene un grave problema, y mucho tiene que ver los aranceles y unos impuestos que ascienden al 30,7%, sumados a la tasa compensatoria adicional del 20,7% impuesta en octubre de 2024. Si a todo ello le sumamos que, en un mundo donde no paran de lanzarse modelos nuevos, más equipados y con más tecnología, Nio no ha actualizado nada desde 2024, se explica parte de la debacle. De momento, Noruega sigue sujetando a la empresa, ya que ahí se beneficia de no tener que pagar los aranceles, y también se beneficia del éxito de la marca filial, Firefly, que poco a poco, va ganando músculo en Países Bajos y también en Noruega, pero que no está disponible en Alemania.









