Spa (Bélgica).- Los últimos Libres en un fin de semana sin sprint son una hora intrascendente para muchos que deja muy pocas conclusiones. El objetivo prioritario es no dañar tu coche porque un par de horas después te juegas las habichuelas en la clasificación. La lectura es que Kimi Antonelli domina con puño de hierro y, en ocasiones, sus tiempos en Spa dan miedo. Sobre todo si se le compara con su compañero George Russell, al que ayer le endosó 1,2 segundos.
Hoy, el margen ha sido más realista, de tres décimas, aunque el británico llegó a estar a un segundo y sigue sin convencer. Parece, a priori, estar un paso por detrás del italiano, favorito a la pole y líder de los Libres 3 con un 1:45:990. Antonelli, por cierto, que sufrió un trallazo tremendo al final de la sesión tras pasar Les Combes. llegó a poner el coche de lado. Sacó sus manos a pasear para salvar el Mercedes.
Lando Norris dejó mejores sensaciones con su McLaren que durante el resto del fin de semana y terminó a +0,139. Justo detrás, a unas milésimas, Max Verstappen, que parece confirmar su solidez este finde sin el alerón Macarena cerca de él. Russell terminó a casi cuatro décimas, cuarto, y Lewis Hamilton, fue quinto y protagonista en el último segundo de sesión. El británico sufrió un accidente con su Ferrari en el mismo punto que Pierre Gasly ayer. «He destrozado mi coche, lo siento», comentó la radio tras destrozar alerón trasero, suspensión, neumático trasero izquierdo y tal vez haya dañado la caja de cambios.
De ser así, trabajo tienen los mecánicos para que el coche del británico llegue a la qualy, unas dos horas y poco. Tras el accidente de Hamilton, bandera roja y fin de la sesión. Su compañero Charles Leclerc, por cierto, sigue dejando dudas y terminó a siete décimas del mejor tiempo. Hasta recordó por la radio aquello de darse rebufos en la qualy de Spa, un clásico en la recta de Kemmel. Otro incidente, pero en el inicio de la sesión, fue para un Red Bull. Empieza a ser habitual ver un Red Bull parado en la salida del pit lane, en este caso fue Isack Hadjar por falta de potencia. Ya le sucedió algo similar a Max Verstappen en Austria, hace unas semanas.
Cuando volvió a pista, el francés casi se llevó puesto a Lance Stroll, que estaba calentando neumáticos. Los Aston Martin siguieron en su mundo, cerrando la parrilla. Sin novedades por el fondo, junto a Esteban Ocon a pesar de las mejoras. Carlos Sainz no anduvo muy lejos y fue decimoctavo con su Williams, que pide a gritos que llegue el nuevo coche en Bakú. Mientras tanto, al madrileño no le queda otra que apretar los dientes. También las tuvo en pista con Verstappen con alguna acción de posible ‘impeding’ que quedó en nada.









