BYD ha logrado consolidarse en el mercado europeo, algo impensable hace apenas tres años, pero en este tiempo, aprovechando la incertidumbre con la movilidad eléctrica, ha logrado hacerse un hueco importante con una política de precios bajos, con tecnología eléctrica y equipamiento de primer nivel. Su impacto ha sido de tales dimensiones, que incluso ha facilitado el acceso a Europa de otras marcas chinas, debido a la gran expectación que han desatado los vehículos que provienen del gigante asiático, como decimos, gracias a un equipamiento similar o por encima de las marcas europeas, con una tecnología mucho más avanzada, y con precios muy por debajo. Pero ahora BYD, después de haber conquistado el mercado de los coches más pequeños, digamos que los segmentos más populares, prepara una nueva ofensiva que pone aún más en alerta a las marcas tradicionales.
Si bien BYD se ha consolidado, como decimos, en un mercado más asequible, ahora va un paso más allá, y para empezar no lo hace directamente bajo el nombre comercial que le ha popularizado, lo hace bajo la marca Fang Cheng Bao, creada para atacar el segmento de los todoterrenos premium, un territorio dominado por Toyota, Land Rover, Jeep o Ford hasta la fecha. Este segmento parece estar despertando en Europa, comenzó a despuntar a finales de los 80, y tuvo un gran auge en los 90 y a comienzos de siglo XXI, pero la llegada de los SUV, que ofrecía sensaciones parecidas en cuanto a altura y robustez, pero sin las características propias de la mecánica de los todoterrenos que disparaba su precio, los desplazó del mercado. Y ahora, parecen estar generando interés.
En cuanto a BYD, la marca Fang Cheng Bao ha logrado vender en China más de 200.000 unidades de su modelo Tai 7, en apenas 10 meses. Viendo lo bien que ha funcionado, se ha lanzado a comercializarlo en Europa. Es un modelo eléctrico que, dada las cifras obtenidas, da la razón a BYD en cuanto a la influencia de diversificar la marca.
Tai 7 de BYD
Si pertenece a Fang Cheng Bao, pero es BYD al fin y al cabo y es esto precisamente lo que le da opciones reales de convertirse en un superventas. Para empezar, hay varias versiones, eléctricas con 675 km o 755 km de autonomía, aunque el modelo que mejor ha funcionado ha sido el híbrido enchufable, de última generación dentro de la tecnología de BYD. Hablamos de una mecánica compuesta de un motor de gasolina que se puede combinar con uno o varios motores eléctricos, dependiendo de cada versión, y el objetivo principal de esta motorización es mantener el consumo bajo y una autonomía elevada, la potencia y robustez se dan por descontado. Además de ser un coche aventurero capaz de circular por cualquier superficie, también cumple para un uso diario en la ciudad sin gastar gasolina, esencial para el mercado europeo dadas las restricciones y normativas ambientales.
Esta combinación atrae mucho al comprador europeo, aún con dudas de dar el salto al 100% eléctrico, y queda demostrado con la cantidad de SUV chinos que se venden con una mecánica similar, y que explica, por otro lado, que haya sido un éxito de venta en China.
Tai 7 llega a Europa
Finalmente, llegó el anuncio que muchos esperaban, BYD ha confirmado que Fang Cheng Bao llegará a Europa, aunque todavía no ha concretado en qué fechas, se ha limitado a decir que algunos modelos llegarán durante los próximos años, y parece que el Tai 7 entra dentro de la hoja de ruta.
Es un coche aventurero, cargado de tecnología, y con una mecánica híbrida enchufable que sigue posicionándose con fuerza en Europa, por tanto, encaja a la perfección, y más teniendo en cuenta que la demanda de este tipo de vehículos todoterreno parece estar en auge. Es un movimiento importante de BYD, por un lado, entra a competir con modelos tan consolidados de marcas como Toyota, Land Rover, Jeep o Ford, pero, por otro lado, es ofrecer una alternativa diferente y equipada a precios, a bien seguro, muy competitivos.
La llegada a España
Que llegue a Europa, no quiere decir automáticamente que llegue a España. Pero si tenemos en cuenta el patrón que han seguido con otras submarcas, como es el caso de Denza, lo lógico es que sí, que lo podemos ver pronto en nuestras carreteras en los próximos años. De momento, la carta de presentación no es nada mala, 200.000 unidades vendidas en apenas 10 meses, unas cifras que pocos han logrado alcanzar, incluso en mucho más tiempo. BYD tiene claro cómo quiere avanzar, ha encontrado la fórmula para moverse en Europa y las cifras lo acreditan, ahora toca mantener esa estrategia y aplicarla en su nueva marca. Y sobre todo, con un tipo de modelo que siempre ha gustado mucho, que por un motivo u otro, quedó relegado, pero que parece estar recuperando la fuerza de antes.









