El Rezvani Beast X es una realidad, un superdeportivo que ha usado la base del Corvette E-Ray, para convertirlo en una máquina de 1.582 CV y 1.735 Nm de par y que solo necesita dos segundos para pasar de 0 a 100 km/h. Es un híbrido deportivo que solo cuenta con cinco unidades fabricadas, y su precio va a rondar, ni más ni menos que los 500.000 dólares. Tal es su potencia que deja muy lejos al propio Corvette ZR1X, el tope gama oficial de la firma americana, que era el actual referente en este sentido.
La transformación de Rezvani Motors
La empresa Rezvani Motors fue fundada en el 2014 y estaba especializada en la fabricación artesanal de superdeportivos extremos. El objetivo principal era competir en cuanto a la creatividad de sus proyectos, pero inicialmente no tenía en mente competir en cuanto a volumen. Una de las creaciones que los llevó a popularizarse fue el Tank, un todoterreno que tenía un aspecto imponente. Pero también se dieron a conocer con otros modelos, como el Vengeance, que se había construido sobre el chasis de un Cadillac Escalade, y el Beast, el primer modelo confeccionado sobre el Corvette C8 y que contaba con 1.014 CV de potencia.
El nuevo Rezvani Beast X
Pero ahora han ido un poco más lejos con el Rezvani Beast X, no hay más que compararlo con la primera versión, con el original, que destinaba toda la potencia al eje trasero, pero ahora, toda la fuerza va a las cuatro ruedas gracias al sistema híbrido del E-Ray, con motor eléctrico en el eje delantero.
En cuanto al motor, lo primero es saber que el Corvette E-Ray lleva un V8 atmosférico de 6.2 litros combinado con un propulsor eléctrico de serie. Eso le da una potencia de 664 CV y 807 Nm de par. Rezvani ha equipado este motor con dos turbocompresores, lo que ha elevado la potencia a los 1.582 CV y 1.735 Nm, y este se gestiona a través de la misma transmisión automática de doble embrague y ocho velocidades que trae el modelo original.
Pero la diferencia está todavía más sorprendente si hacemos la comparación con el Corvette ZR1X, el referente de Chevrolet, ya que combina un V8 biturbo con asistencia eléctrica delantera, logrando alcanzar los 1.267 CV. Son 315 menos que el Beast X, una diferencia muy grande para ser casi la misma base mecánica.
Rezvani ha diseñado un kit que permite instalar una caja de cambios manual en varios modelos de Ferrari que solo se venden con doble embrague. Esa misma tecnología se va a introducir en el Corvette C8.
Por otro lado, el Best X, según aseguran desde Rezvani, necesita alrededor de 2 segundos para para pasar de 0 a 100 km/h, una cifra que mejora al Beast biturbo.
Diseño y carrocería
El vehículo está fabricado con fibra de carbono y el diseño es mucho más extremo si lo comparamos con el Beast de acceso. Las dos tomas de aire en la parte delantera llaman mucho la atención, y están fabricadas para que puedan canalizar al máximo el flujo del aire, ya sea por debajo del paragolpes, como por el compartimento delantero y por el propio capó. Para mejorar aún más la aerodinámica, cuenta también con deflectores aerodinámicos, salidas de aire sobre los pasos de rueda delanteros, y entradas de aire en las puertas de apertura vertical.
La parte trasera cuenta con dos alerones independientes, un diseño que ha llamado mucho la atención, ya que tiene una forma de arco que están colocados juntos. Cuenta también con un gran difusor y con un escape central doble.
En cuanto al interior, se ha cambiado la tapicería para darle un aspecto más moderno, al igual que el volante, que ahora es tipo yoke, es decir, no es circular, carece de la parte redondeada en la parte posterior y que cada vez está más de moda en los vehículos deportivos.
Un coche extremo y exclusivo
Como venimos diciendo, se trata de un coche completamente exclusivo, solo se han fabricado cinco unidades. No pretende ser un vehículo comercial, obviamente, es una demostración del alcance que pueden obtener, de la especialización, simplemente partiendo de la base de un coche de producción que resulta mucho más accesible en el mundo de los superdeportivos.
El resultado es, sin duda, una bestia sobre ruedas. El Beast X se sitúa en el terreno de coches únicos, basados en vehículos tradicionales, pero transformados y con precios mucho más altos. Y la demostración más evidente es que, a la hora de buscar la mayor potencia, el origen del chasis no es tan importante como se ha creído siempre, el propio trabajo de ingeniería, se trata más de encontrar los puntos que hagan de algo ya creado, mucho más rendimiento para lograr esa potencia extrema.









