Mucho se está hablando de Aston Martin, de la situación insostenible que se vive dentro del equipo, con un coche, no solo que no ha recibido una nueva actualización, es que cada carrera, es peor, con fallos, unos nuevos, y otros que parecían ya superados. La esperanza es el que ya ha sido bautizado como el AMR26-B, según indican desde la escudería, un coche completamente nuevo, pero viendo el trabajo que se ha hecho hasta ahora, viendo el trabajo de los tres últimos años, es complicado confiar que el nuevo coche sea mejor. Pero toca confiar hasta que se separa el verdadero rendimiento.
Y las informaciones respecto al estreno del AMR26-B son confusas, las informaciones y la declaración de cada uno de los miembros que habla son diferentes, pero parece que ahora, podría haber fecha, y la gran sorpresa es que la actualización llegará en dos partes, primero chasis, y luego motor.
Fechas para el AMR26-B
Según informan desde la BBC, fuentes de Aston Martin habría confirmado que se espera que el nuevo chasis del AMR26 se estrene en SPA, aunque no han confirmado que sea la fecha definitiva. Por tanto, hablamos de una actualización para dentro de un mes, la carrera que se disputa en Bélgica del 17 al 19 de julio. Es decir, dentro de un mes justo, en los libres, podríamos ver un coche diferente.
En el caso del motor Honda, se espera que puede estar para la primera carrera después del parón del verano, es decir, para Zandvoort, carrera que se disputa en dos meses, del 21 al 23 de agosto. Si se cumplen estas fechas, dentro de cinco carreras, Aston Martin podría tener un coche completamente nuevo.
La actualización de Aston Martin
Con el inicio de la temporada, la culpa de los males del AMR26 se centró en el motor Honda, en su bajo rendimiento, y en su poca fiabilidad. Que sea una unidad de potencia mal hecha, es evidente, pero con el paso de las carreras, se ha evidenciado que hay mucho más detrás, lo que finalmente se ha demostrado una vez que los equipos han recibido el ADUO. El AMR26 tiene el peor motor de la parrilla, pero se creo una categoría extra del ADUO para ayudar a Honda en el desarrollo del motor, pero los datos reflejan que tal grado, es demasiado, lo que confirma lo que muchos ya confirmaban, que el problema del monoplaza, no es solo el motor.
Adrian Newey dijo en Australia, que, tras las disputas de las primeras carreras y los respectivos ajustes, tendrían el mejor chasis. Resulta que no solo no es el mejor, es que ha quedado demostrado que es el peor. Por tanto, obviamente, es primordial que desde Honda hagan una buena unidad de potencia, corrijan los errores de bulto, y liberen toda la potencia, pero también es primordial que el nuevo chasis, cumpla con las expectativas generadas por el ingeniero más laureado de la historia, que ha hecho uno de los peores trabajos de su carrera con los de Silverstone.
Pero no es lo único, porque hay un problema muy gordo que nada tiene que ver con el chasis ni con el motor, y es la caja de cambios, un elemento que cada vez coge más relevancia en la prensa y en la actualidad, pero que, sin embargo, es primordial para que el coche ofrezca rendimiento, y seguridad. Aston Martin aceptó el desafío de hacer su primera caja de cambios de su historia, y por el momento ha salido mal. Lo normal, lo que dice la historia del deporte, es que un equipo tarde entre dos y tres años en perfeccionar la caja de cambios, algo que no se ha contado y que Aston Martin tiene que ser capaz de solucionar antes. Hay ejemplos en la historia de la F1, como Williams a finales de los 80, Honda en el inicio de los 2000, o McLaren en la época de Fernando Alonso, donde el desarrollo de la caja de cambios ha supuesto un grave problema de muchos años y de reputación.
La realidad de Aston Martin y de la F1
Vamos a ponernos en el mejor de los supuestos, que todo sale bien de primeras, se acierta con el chasis y con la nueva unidad de potencia. La distancia en Barcelona, uno de los circuitos que mejor refleja dónde está cada equipo, mostró una diferencia de 4 segundos con la cabeza. Por muchos que se acierte con el AMR26, mejorar más de dos segundos, una cifra que ya sería excepcional, solo le permitiría a Aston Martin pelear por la parte de atrás de la zona media. En ese momento, comenzaría un desarrollo del coche, una actualización que comenzaría con mucho retraso respecto al resto de equipos inmersos ya en ese proceso. Llegar a los objetivos, se antojan complicados, ya no para este año, tampoco para el próximo.
Y la realidad de Aston Martin tampoco juega a su favor, porque llevan tres años en los que evidencian una gran desorganización, y donde las mejoras, lejos de mejorar, empeoran el coche. Cuesta mucho creer que, después de todo este tiempo, de haber tocado fondo, logren la actualización que pretenden llevar a cabo.
No queda otra que creer en que van a mejorar, pero, en el mejor de los casos, por mucho que mejoren, seguirán siendo el peor coche la parrilla, eso dice la historia, porque mejorar tanto como para luchar por liderar la zona media, o meterse con los cuatro gallos, sería una evolución jamás vista en la historia de este deporte.









