Fernando Alonso ha decidido cargar con todo el peso de Aston Martin en un momento donde el coche no acompaña. A sus casi 45 años, el asturiano está demostrando una calma inusual para un piloto de su nivel cuando los resultados están muy lejos de llegar.
El AMR26 ha nacido con problemas graves de rendimiento, pero el español ha evitado las quejas públicas. En lugar de criticar a sus ingenieros, ha preferido mantener un discurso constructivo para ayudar a la escudería a salir de la zona más baja de la parrilla.
Tras la carrera de Miami, donde terminó en el puesto 15 tras adelantar a Sergio Pérez al final de la misma, Alonso habló claro sobre lo que viene. El equipo no va a tener piezas nuevas hasta que pase el verano. El bicampeón del mundo no quiere dar falsas esperanzas y reconoce que en las próximas carreras será muy difícil luchar por entrar entre los diez primeros.
«Entiendo la situación, el equipo me lo ha explicado», expresó el asturiano a los medios en Miami. «Van a ser carreras difíciles, va a ser repetitivo, obviamente tenemos sesiones con los medios todos los días: el primer día, el viernes, el sábado y el domingo», dijo. «Está bien. Haces tu trabajo. Pero parece repetitivo el mensaje: no tenemos mejoras hasta después del verano. ¿Qué esperar en Canadá? Lo mismo. ¿Qué esperar en Austria? Lo mismo…»
Una actitud la de Fernando Alonso que dista mucho de etapas similares, como la de McLaren, por ejemplo. Esto, porque sabe que el AMR26 tiene deficiencias estructurales que no se solucionan con parches de fin de semana. Por eso, su papel ahora es mantener la moral de la fábrica mientras se trabaja en el paquete de agosto.
El plan de Alonso y Aston Martin para la segunda mitad de 2026
El camino de la escudería de Silverstone es esperar hasta la carrera 14 del campeonato. Si no hay cambios en los planes de la fábrica, el nuevo paquete llegará para el Gran Premio de Holanda, en agosto.
El objetivo es aprovechar el sistema ADUO, que permite mejoras en el motor Honda a los equipos que tienen menos puntos, esto para intentar cambiar la situación del monoplaza. Esta normativa de la FIA es la gran esperanza para que la asociación entre británicos y japoneses empiece a dar frutos reales en la pista.
Alonso explica que no tiene sentido gastar dinero del límite presupuestario en pequeñas piezas que solo mejoren el tiempo por vuelta unas décimas. Como la distancia con los coches más rápidos es de un segundo, el equipo prefiere ahorrar recursos para dar un salto más grande en agosto.
La fábrica ha redirigido todos sus esfuerzos hacia la aerodinámica y la eficiencia del sistema de energía. Alonso pasa más tiempo que nunca en el simulador, validando cada dato que llega desde el túnel de viento.
La escudería busca así presentarse en Zandvoort con un monoplaza que permita luchar de nuevo en la zona media en busca de volver a los puntos de manera natural. Esta espera evitará que el equipo malgaste el presupuesto en piezas que solo sirven para maquillar el coche pero no aportan ningún paso adelante.

La vida familiar de Alonso y su contrato
Fuera de los circuitos, Alonso vive una etapa feliz después de haber sido padre por primera vez. Este cambio personal ha hecho que se plantee seguir compitiendo más tiempo para que su hijo pueda verle en la pista.
Aun así, su contrato con Aston Martin termina este año y todavía no ha decidido qué hará en el futuro. La estabilidad familiar ha dado a Fernando una perspectiva distinta, más calmada, pero su hambre competitiva sigue intacta. «Me siento competitivo, me siento motivado, me siento feliz cuando conduzco…»
El piloto español quiere ver primero si las mejoras prometidas para el verano funcionan de verdad. También quiere comprobar cómo se siente físicamente antes de decidir si renueva su contrato o si deja la categoría.
«Me lo estoy pensando, no puedo mentir. La paternidad te cambia la forma de ver la vida«, reconoció en Miami. «Pero he de decir que tira hacia el otro lado. No quiero parar hasta que me vea compitiendo. Pero sé que para que sea consciente de lo que ve… tendrán que pasar dos o tres años más. Y no quiero correr cinco más», lanzó. Dicen que la paternidad quita décimas, aunque para Alonso esa historia no está ocurriendo.
De momento, su compromiso con el proyecto de Lawrence Stroll es total y sigue trabajando al máximo para que el equipo reaccione lo antes posible. No quiere tomar una decisión precipitada en medio de los malos resultados.
En el paddock se especula mucho sobre sus opciones. Otros equipos miran de reojo su situación contractual, sabiendo que un Alonso con un coche decente sigue siendo garantía de resultados. Sin embargo, su lealtad al proyecto de Silverstone parece sólida, siempre y cuando la fábrica cumpla con los plazos de entrega del nuevo coche. El verano de 2026 será clave tanto para su vida personal como para su carrera profesional.
Mientras tanto, Fernando Alonso sigue dando clases de pilotaje en cada salida a pista. Su capacidad para gestionar los neumáticos y leer las carreras le permite salvar los muebles en circuitos donde el coche no debería ni asomarse.





