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Cinco años, un equipo entero en Pekín, tres prototipos a tamaño real y ni un pasajero: el coche volador de Volkswagen se cerró con un mensaje de WeChat al socio, y dejó detrás una demanda y una ejecutiva en una causa penal

Cinco años, un equipo entero en Pekín, tres prototipos a tamaño real y ni un pasajero: el coche volador de Volkswagen se cerró con un mensaje de WeChat al socio, y dejó detrás una demanda y una ejecutiva en una causa penal

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Por: Javier Rodríguez

Publicado: 04.08.2026 09:00

Volkswagen es uno de los gigantes de la automoción, pero durante algunos años parecía que no se conformaba solo con ser uno de los grandes actores en las carreteras de todo el mundo. Fue concretamente en 2019, y fue en China, donde se propuso entrar de lleno en un mercado aéreo. Lo hizo en forma de dron, eléctrico, de hasta cuatro plazas, y que pudiera unir ciudades como Pekín y Tianjin en minutos. Era más silencioso que un helicóptero, y se marcaron el objetivo de convertirse en referente en un segmento de movilidad premium. Fueron cinco años, tres prototipos a tamaño real y, finalmente, un proyecto fracasado.

Pero con el fin del proyecto, no terminaron los problemas. Hubo problemas internos que han derivado en demandas de 30 millones de dólares, una investigación penal a una trabajadora que parece haberse quedado sola por hacer, según afirma, el trabajo que le mandó la compañía.

El dron de Volkswagen

Volkswagen estaba decidido a fabricar un dron que pudiera transportar a pasajeros, y por eso montó en Pekín un proyecto formado por un equipo de investigación que se dedicaría en exclusiva a desarrollar este trabajo tan ambicioso, un vehículo conocido como eVTOL.

El desarrollo fue avanzando bajo el liderazgo, primero de Flying Tiger y después de Sky Garden, y llegó a fabricar varios prototipos a tamaño real. Pese a ese gran avance técnico tan esperanzador para la marca, las evaluaciones internas tenían serias dudas de si el aparato iba a poder llegar a ser competitivo en el mercado frente a los rivales chinos, que avanzaban a un ritmo muy superior.

Los socios de Volkswagen

El primer socio de Volkswagen fue la start-up china de aviación Pantuo Aviation, con la que se pretendía acelerar el desarrollo del proyecto. Los ingenieros, sin embargo, planteaban dudas a medida que avanzaba el diseño aerodinámico y la viabilidad técnica del aparato. La colaboración acabó rompiéndose por discrepancias sobre la dirección que iba tomando el proyecto.

Fue entonces cuando Volkswagen recurrió a Hunan Sunward Technology para mantener vivo el desarrollo, y con ellos construyeron varios prototipos, el Flying Tiger y el Sky Garden. El cambio de socio no resolvió el problema y mientras Volkswagen seguía con los prototipos, la competencia china ya estaba en fases avanzadas de pruebas y se preparaban para la comercialización.

El fin del proyecto

Pese a que se aprobó internamente seguir con el proyecto en el año 2024, Volkswagen decidió poner punto y final al proyecto en junio de ese mismo año, y centró todo en continuar con lo que habían estado haciendo toda la vida, los coches, también porque las ventas iban cayendo a medida que los fabricantes chinos de eléctricos iban aumentando gracias a una innovación más rápida, precios más competitivos y un gran avance tecnológico. Finalmente, se le comunicó el fin a Wanfeng, uno de los socios del proyecto, con un simple mensaje de WeChat.

Y poco después, uno de los socios también anunció el cierre de la empresa conjunta, y el otro, directamente, no llegó a responder a las preguntas sobre el asunto. La dirección de Volkswagen en China afirmó que el objetivo era centrarse en recuperar el terreno perdido en el mundo del automóvil, la prioridad absoluta.

La demanda de 30 millones

Pero los problemas legales fueron más allá, después de que Pantuo Aviation, el primer socio del proyecto, presentara una denuncia penal denunciando una violación de secretos comerciales, y acusó directamente a Volkswagen de compartir información técnica confidencial con otra compañía china de aviación tras la ruptura de su colaboración. La policía de Shanghái abrió una investigación en 2023, y en los documentos del caso aparece como sospechosa Zhou, la exresponsable del proyecto dentro de Volkswagen, y no la propia compañía, quien fue denunciada. Zhou ha explicado que se ha quedado sola enfrentando el caso pese a haber estado cumpliendo con sus funciones para la empresa.

En 2025, Pantuo también presentó una demanda de 30 millones de dólares contra Volkswagen y AVIC GA, y las acusó directamente de robo de propiedad intelectual. El Tribunal Supremo Popular de China acabó por desestimar la causa contra Volkswagen, al considerar que el conflicto debía resolverse mediante arbitraje, aunque la reclamación contra AVIC GA sigue su curso. Volkswagen ha negado en todo momento haber cometido irregularidades.

Como terminó este proyecto refleja bien hasta qué punto ha cambiado el terreno de juego en China. Como resumió un consultor del sector citado por Reuters, si una empresa extranjera no se adapta a la velocidad china de desarrollo, sencillamente no tiene ninguna opción. Mientras al menos siete compañías chinas ya se preparan para fabricar taxis voladores comerciales, Volkswagen sigue con los pies en el suelo, en un episodio que deja claro que en el mercado chino ya no basta con tener una gran marca global, hace falta liderazgo tecnológico real, socios locales sólidos, y la capacidad de competir de tú a tú con una innovación doméstica que avanza cada vez más rápido.

EL PADDOCKvia El Paddock

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Javier Rodríguez

Javier Rodríguez

Javier Rodríguez es periodista de motor con más de 15 años de experiencia en medios de comunicación de referencia. Formado en la Universidad Antonio de Nebrija, desarrolló gran parte de su carrera en Atresmedia, donde durante casi una década fue redactor y coordinador de Onda Cero — uno de los grupos de comunicación más importantes de España —, cubriendo actualidad, análisis y grandes eventos del sector. Especializado en automoción y Fórmula 1, combina el rigor periodístico con un profundo conocimiento técnico del mercado del automóvil: electrificación, normativas europeas, tendencias de consumo y la irrupción de los fabricantes chinos en Europa son algunos de los temas que más domina y que más le apasionan. Ha colaborado también con El Independiente y otros medios digitales. En Autonoción es el referente de la actualidad diaria: desde los últimos movimientos en la parrilla de la F1 hasta el análisis de qué coche encaja mejor con la realidad del conductor español. Si hay un reglamento técnico que leer, una ficha de homologación que descifrar o una cifra de consumo que no cuadra, Javier lo tiene claro antes que nadie.

Contacto: info@autonocion.com
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