Hace no mucho, en la primera década del siglo XXI, y venía de antes, las berlinas eran los modelos predominantes en Europa y en el mundo. Pero a mitad de esa década, empezaron a ganar protagonismo los SUV, y poco a poco fueron desplazando a las berlinas, sobre todo en los segmentos más populares. A día de hoy, no es habitual ver una berlina en las carreteras, obviamente, sigue habiendo, pero ahora el dominio es para estos vehículos que por fuera, parecen un todoterreno, pero que mecánicamente, no ofrecen las prestaciones ni tienen las capacidades de estos. Pero ofrecen espacio, y sensación de robustez y seguridad. De hecho, en la actualidad, se vive una batalla encarnizada entre las firmas para posicionar su vehículo en un mercado que ofrece alternativas de todo tipo. Las berlinas más populares son una rareza, no tanto en las gamas premium, donde siguen gozando de una salud aceptable.
Algo parecido pasa en el mercado chino, aunque ahí algo está cambiando, y quizá en Europa también, ya veremos más adelante. El caso es que Xiaomi SU7 ha logrado volver a poner de moda esta clase de vehículos, eléctricos, con altas prestaciones, pero a precios muy competitivos. Tanto ha sido el éxito del modelo que las listas de espera son de meses, y claro, ha tenido efecto llamada, y otros grupos se han lanzado para comercializar berlinas deportivas. Y uno de los que aparece con fuerza es Geely con su Galaxy TT Ultra, una berlina familiar que promete plantar batalla.
Nuevo Geely Galaxy TT Ultra
La nueva berlina de Geely mide 4,9 metros de largo, 1,9 de ancho, y 1,47 de alto. Ofrece una distancia entre ejes de 2,9 metros, por tanto, va directo al segmento de berlinas grandes. Tiene un coeficiente aerodinámico de 0,22, apoyado en un alerón trasero activo y en elementos de fibra de carbono integrados en la carrocería, y con ello, buscan la máxima eficiencia a alta velocidad. Las cifras le convierten en una de las berlinas más eficientes del mercado en cuanto a aerodinámica.
En lo mecánico, son dos motores eléctricos, uno en cada eje, para ofrecer una tracción total. El motor delantero tiene una potencia de 180 kW, el trasero 245 kW, en total, 525 kW, alrededor de 578 CV. Esto le permite pasar de 0 a 100 km/h en solo 3,8 segundos, y alcanza una velocidad máxima de 210 km por hora. Además, ofrece un botón que, al pulsarlo, aumenta el rendimiento durante 20 segundos, ideal para adelantamientos o arrancados potentes.
Esta energía parte de una batería de litio-hierro-fosfato de 75,2 kWh suministrada por CATL, la cual, le permite recorrer 650 km. Hay otras configuraciones con motor único o doble que son capaces de ofrecer una autonomía de 540, 640 y 735 km.
Chasis y frenos de competición
El tren de suspensión utiliza una configuración de doble horquilla en el eje delantero, junto con un esquema multibrazo de 5 puntos en el trasero, acompañado de amortiguación de control continuo y un sistema de escaneo predictivo de la carretera, que es capaz de ir adaptando el comportamiento de los amortiguadores en tiempo real antes que la rueda llegue a cada una de las irregularidades del asfalto. El sistema de frenos introduce llantas de gran diámetro, que combina con pinzas fijas de 4 pistones en el eje delantero, pensadas para cumplir con el objetivo de lograr frenadas seguras a grandes velocidades.
Una vez que nos metemos dentro del Galaxy TT Ultra, hace gala de su nuevo sistema Flyme Auto 2.0, con una pantalla central «flotante» de infoentretenimiento, un cuadro de instrumentos estrecho para el conductor y un head-up display. El habitáculo también trae incorporado puntos magnéticos y anclajes roscados que están pensados para instalar accesorios personalizados. Y como detalle curioso, trae también un reloj analógico clásico situado justo en el centro de la rejilla de ventilación.
Conducción asistida
El coche utiliza el sistema propio Qianli Haohan H7 para la conducción asistida, que está apoyado en un sensor lídar que se monta en el techo, y que tiene la capacidad de sostener funciones de conducción asistida avanzada, tanto en autopista como en entornos urbanos, una apuesta que Geely quiere ir extendiendo de forma progresiva a toda su gama media y alta.
Es habitual, pero no por ello, sorprende cada vez que ocurre. Las modas van y vienen, y con el paso del tiempo, tienden a repetirse. Parece que las berlinas, que fueron coches muy queridos durante mucho tiempo, hacen por volver al mercado, y con las prestaciones, el rendimiento, y el precio que traen desde China, es muy probable que estos modelos vuelvan a recuperar el protagonismo que tenían hace no tanto tiempo.









