Shintaro Orihara, responsable de Honda en el proyecto de Fórmula 1, habló en Spa-Francorchamps con una claridad que no siempre ha caracterizado las comparecencias del fabricante japonés durante esta temporada. El motor actualizado que llevará el AMR26 de Fernando Alonso y Lance Stroll estará listo para el Gran Premio de Holanda, en Zandvoort. Y en Hungría, la carrera siguiente, llega el AMR26B, el coche casi nuevo que Aston Martin lleva meses preparando. Dos pasos que el equipo lleva esperando desde que arrancó la temporada con el pie cambiado.
La noticia llega en uno de los años más duros de la historia reciente de Aston Martin. El equipo cierra la primera parte de la temporada como la escudería más lenta de la parrilla, con un único punto en el casillero y una diferencia respecto a los equipos de cabeza que en los últimos circuitos ha superado los dos segundos por vuelta. Los problemas han sido múltiples y simultáneos: falta de carga aerodinámica, sobrepeso del chasis, una caja de cambios problemática y un motor Honda que llega a Spa siendo la unidad de potencia con mayor déficit de la categoría.
Pero hay un problema que ha ido más allá del rendimiento puro y que ha complicado especialmente la vida de Alonso y Stroll en pista: la manejabilidad del motor. La entrega de par entre el motor de combustión y el MGU-K ha generado comportamientos impredecibles en las frenadas y en las aceleraciones de salida de curva, haciendo que el coche reaccione de forma distinta en cada vuelta y quitándole a los pilotos la confianza necesaria para llevarlo al límite. Es precisamente en ese punto donde Honda también trabaja de cara a las próximas actualizaciones.
Honda estrenará en Zandvoort el motor que Alonso lleva esperando toda la temporada
Orihara fue medido en sus palabras en Spa pero dejó claro que el trabajo en Sakura está dando sus frutos. «Estamos en plazos para Holanda, estamos contentos y orgullosos con el progreso del motor. No hablaría de un nivel de rendimiento súper top, pero tenemos muchas ganas de estrenarlo», explicó el responsable de Honda. No es solo una cuestión de potencia. De hecho, la actualización también busca mejorar la manejabilidad y la gestión eléctrica del motor, dos de los aspectos que más han limitado el rendimiento del AMR26 durante la temporada.
La actualización es posible gracias al sistema ADUO, el mecanismo aprobado por la FIA para este ciclo de motores 2026-2030 que permite a los fabricantes rezagados introducir mejoras adicionales fuera del límite de costes habitual. Honda es el fabricante que más se ha beneficiado de ese sistema este año, dado que su déficit respecto al mejor motor de la parrilla es el más amplio de toda la categoría. El proceso de trabajo ha sido metódico: primero las pruebas monocilíndricas, después el banco de pruebas con el V6 completo, y ahora la validación final antes de que el motor viaje a Zandvoort.

Newey lleva meses preparando el AMR26B para Hungría y los cambios afectan a casi todo el coche
Si el motor de Zandvoort es el primer escalón, el AMR26B es el segundo y el más importante. En Hungría, Aston Martin presenta el paquete de mejoras más ambicioso de la temporada: nuevo morro, nueva aerodinámica, reducción de peso significativa en el chasis y en la caja de cambios, y una revisión de la suspensión trasera. Del AMR26 actual apenas se mantiene la suspensión delantera sin cambios. Las estimaciones internas apuntan a una ganancia de hasta dos segundos por vuelta, lo que situaría al AMR26B en la zona media de la parrilla y alejaría al equipo del fondo donde ha vivido durante toda la temporada.
Mike Krack, jefe del equipo, fue optimista sobre los plazos cuando se le preguntó si las mejoras llegarán para los dos coches. «Estamos trabajando a tope en la fábrica y apretando con los plazos. Soy optimista de que llegue todo para ambos«, explicó el luxemburgués.
Para Alonso, que lleva toda la temporada extrayendo del AMR26 más de lo que el coche permite, Zandvoort y Hungría son las dos citas que pueden cambiar el rumbo del año y, con él, la conversación sobre su futuro en la Fórmula 1. El asturiano tiene previsto anunciar su decisión sobre si continúa durante el parón de verano, justo después de Hungría. En Spa, de momento, toca aguantar una carrera más. El último trámite antes de que todo cambie.









