La movilidad está cambiando, poco a poco, la electrificación se va imponiendo, ya sea para motores híbridos o para motores completamente eléctricos. Pero hay alguna firma que aún nos sorprende actuando como si nada hubiera cambiado en los últimos años, como si las restricciones no existieran, como si la combustión interna siguiera siendo habitual. Es el caso de Fiat, que acaba de lanzar un modelo que funciona con gasolina, solo, sin nada eléctrico, y además, cuenta con cambio de marchas manual, otra cosa que es también una rareza en la movilidad actual. Y su precio, financiado, por debajo de los 19.000 euros, dado como están los precios de los coches, es una gran noticia.
Cuenta con un motor llamado Turbo 100, de 101 CV, 205 Nm de par, asociado a la caja manual mencionada, y lo hace cuando son pocos los que se atreven a seguir apostando por propuestas como esta, donde, por lo menos, el híbrido ligero parece haberse convertido en la norma no escrita.
Un motor nuevo
El Turbo 100 es un vehículo que viene de la versión antigua 1.2 Turbo de tres cilindros de Stellantis, aunque esta nueva versión cuenta con un 70% de sus componentes que se han rediseñado por completo. El objetivo de Fiat ha sido convertirlo en un motor fiable, alejado de los problemas de fiabilidad de aquel bloque que se usó en tantos otros modelos del grupo, clave si tenemos en cuenta el historial de esta mecánica al respecto. Por ejemplo, ahora incorpora cadena de distribución en lugar de la correa bañada en aceite, esa que creó tantos problemas y por el que el grupo Stellantis se vio gravemente perjudicado a nivel europeo. También ofrece ahora un turbo de geometría variable e inyección directa de alta presión, y funciona con ciclo Miller. Estos son parte de los cambios principales pensados para mejorar la eficiencia y garantizar mayor fiabilidad a largo plazo.
Con esta nueva configuración, el consumo es de 5,7 litros cada 100 km, una cifra más que razonable para un motor que no cuenta con ningún tipo de asistencia eléctrica. Pasa de 0 a 100 km/h en solo 10,7 segundos, nada del otro mundo, alejadas de prestaciones deportivas, aunque más que de sobra para el uso del día a día. Eso sí, al no contar con ningún tipo de hibridación, el coche solo puede llevar la etiqueta C de la DGT, una pegatina algo condicionada por las normas ambientales, pero que, por el momento, no impide que se pueda circular por las grandes ciudades.
El resto, sin cambios
El 600 Turbo 100 conserva muchas de las grandes cualidades que ofrece el resto de la gama, con un maletero más que amplio gracias a sus 385 litros, y ofreciendo un buen espacio en las plazas traseras, todo ello en una carrocería de 4,18 metros de largo. Esta motorización es la que se ofrece a todos los modelos, independientemente de cualquier nivel de equipamiento, permitiendo que la familia 600 cubra ya las tres alternativas disponibles, eléctrica, híbrida y de combustión, en función de las necesidades de cada cliente.
Un precio tentador
La oferta de lanzamiento resulta muy atractiva a simple vista, pero merece mirarla con calma. Parte de los 19.950 euros si se financia, si no, cuesta 20.450 euros. Pero lo que conviene mirar atentamente es el interés que ofrece la marca, no es bajo precisamente, un TIN del 9,99% y una TAE del 12,25%. También hay que entregar un coche usado. Por último, la financiación está estructurada en 36 meses y 30.000 kilómetros, 35 cuotas de 209 euros al mes, más una entrada de 3.512,54 euros, y una cuota final de 13.696,29 euros. Sumando todo ello, el precio final se elevaría a los 24.017,38 euros, una cifra muy por encima de los 18.950 euros.
Para compensar, el equipamiento de serie de esta versión no se queda nada corto, con tapicería de tela con detalles Ice Grey, cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas, sistema multimedia Uconnect con pantalla de 10 pulgadas y conexión inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto, asientos traseros abatibles en proporción 60:40, sensores de aparcamiento traseros, sensor de lluvia, luces largas automáticas, control de crucero, frenada automática de emergencia con detección de peatones y ciclistas, y llantas de 16 pulgadas.
Es un coche con un motor sencillo, cambio manual y un equipamiento razonable, que va dirigido a esos conductores que todavía prefieren un coche de combustión tradicional de los de toda la vida, que dar el salto a uno eléctrico, bien porque no quiere, bien porque no le hace ninguna falta. Mientras la normativa la permita…
Por tanto, y moviéndose en dirección contraria a todo el mundo, Fiat lanza un modelo que es una rareza a día de hoy, donde la electrificación manda, pero también indica que aún hay espacio para explotar este tipo de vehículos.









