Volkswagen ha dado un nuevo paso importante hacia la electrificación, lanzando un modelo con el que espera poder atravesar ese momento de dudas que lleva la marca, y el grupo, en los últimos años. Volkswagen tiene mucho músculo empresarial, y los años siendo una de las marcas más reconocidas del mundo le permiten poder afrontar problemas del pasado con cierta garantía. Volkswagen quiso modernizarse, quizá en exceso, y perdió algo de identidad, su sello, lo que le hacía ser la marca en la que se convirtió. Por eso, ha vuelto a la esencia, teniendo muy presente el futuro de la movilidad. Y la apuesta es el ID. Cross, el modelo con el que quieren volver a convertirse en un referente. El modelo de combustión interna y el híbrido, han sido de las grandes noticias de firma en los últimos años, y ahora, acaban de presentar oficialmente el modelo 100% eléctrico. Y la apuesta es interesante y accesible, porque parte de los 27.995 euros, 5.000 euros menos que la versión de gasolina.
El modelo con la batería más grande ofrece una autonomía de más de 400 km, y su precio está pensado para poder competir con el BYD Atto 2 y el Renault 4. Es el vehículo eléctrico más accesible de todo el catálogo de Volkswagen, y además se fabrica en España.
Nuevo ID. Cross
El aspecto del nuevo ID. Cross no nos trae grandes sorpresas, ya que el concept del mismo nombre, presentado hace más de medio año, ya adelantaba las claves de diseño del modelo definitivo. Está construido sobre el lenguaje Pure Positive, bajo la dirección de Andreas Mindt, la parte de adelante destaca por unos faros IQ.LIGHT LED Matrix estrechos y elevados, unidos por una franja de luz, con el propio logotipo de Volkswagen iluminado. En el lateral, las barras de techo y las protecciones de plástico en la parte baja de la carrocería refuerzan la imagen robusta de SUV, mientras que en la zaga los pilotos IQ.LIGHT LED 3D, que son casi rectangulares y unidos por una tira luminosa horizontal, le dan sensación de más anchura.
El ID. Cross mide 4,153 metros de largo, 1,794 de ancho y 1,581 metros de alto, y con una distancia entre ejes de 2,601 metros. El maletero ofrece una capacidad de 475 litros, 20 litros más que el propio T-Cross, a los que se suman 22 litros adicionales en un maletero situado en la parte delantera. La personalización incluye siete colores de carrocería, dos sólidos y cinco metalizados, además de distintos diseños de llanta y ambientes interiores.
Interior digital con mandos físicos
Por dentro, el ID. Cross ofrece un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas combinado con una pantalla táctil de 12,9 pulgadas, que es compatible con Android Auto y Apple CarPlay. El volante multifunción tiene una forma ligeramente achatada, mantiene controles físicos, y también el módulo de climatización situado bajo la pantalla central, mientras que la palanca de cambios se sitúa en la columna de dirección, lo que libera espacio en la consola.
Volkswagen asegura que la calidad de los acabados se acerca a la de un C-SUV, con detalles como el equipo de sonido Harman Kardon, asientos delanteros con ajuste eléctrico y función de masaje, iluminación ambiental IQ.LIGHT y cargador inalámbrico para el móvil. La lista de ayudas a la conducción incluye control de crucero adaptativo, cámara de visión trasera, mantenimiento de carril con alerta de salida involuntaria, sistema de alerta por distracción, asistente de arranque en pendiente y asistencia al aparcamiento. La gama se estructura en los acabados Trend, Life y Style.
Batería, carga y autonomía
El vehículo se ha construido sobre la plataforma MEB+ del grupo, con tracción delantera en toda la gama. Trae una batería LFP de 37 kWh para darle fuerza a un motor de 85 kW, unos 116 CV, o de 99 kW, alrededor de 135 CV, y una batería NMC de 52 kWh asociada a un motor de 155 kW, unos 211 CV. Con la batería pequeña, la autonomía con homologación WLTP, es de 316 kilómetros, mientras que con la grande sube hasta los 436 kilómetros, aunque estas cifras todavía pueden variar.
La carga en corriente alterna alcanza los 11 kW en ambas configuraciones, mientras que en corriente continua llega a los 90 kW en la batería pequeña y a los 105 kW en la grande, permitiendo pasar del 10% al 80% de carga en 27 y 24 minutos respectivamente. El coche incorpora también tecnología V2L, capaz de alimentar dispositivos eléctricos externos con hasta 3,6 kW tomados directamente de la batería.
El ID. Cross llegará a los concesionarios europeos en otoño, con un precio de partida de 27.995 euros, una cifra que deja la diferencia con el Volkswagen T-Cross de gasolina por debajo de los 5.000 euros, la más ajustada que ha ofrecido nunca la marca entre un modelo eléctrico y su equivalente de combustión. El modelo se fabricará en la planta de Volkswagen en Pamplona, Navarra, donde ya se producen otros eléctricos del grupo como el Skoda Epiq, reforzando el papel de España dentro de la estrategia de electrificación de la marca alemana.









