Lewis Hamilton y Ferrari atraviesan uno de sus mejores momentos desde que se juntaron. El británico ganó en Barcelona, subió al podio en Silverstone pese a no tener el ritmo de Antonelli, y el SF-26 ha ido creciendo carrera a carrera hasta convertirse en el monoplaza que más confianza genera entre los propios rivales. Lando Norris lo dijo sin rodeos hace unas semanas: Ferrari tiene el mejor chasis de la parrilla. Eso, viniendo de un piloto de McLaren, no es un cumplido menor.
El momento no puede ser mejor para un equipo que a principios de temporada no terminaba de encontrar su sitio. Hamilton ha completado las clasificaciones más limpias de su etapa en Ferrari, ha mostrado un ritmo de carrera que en algunos momentos ha puesto en aprietos incluso a Antonelli, y el SF-26 sigue creciendo con cada actualización que llega de Maranello. La curva de progreso es total, y en Ferrari lo saben.
En declaraciones recogidas por el equipo antes de afrontar la segunda parte de la temporada, el inglés habló con una claridad que no siempre ha caracterizado su etapa con la Scuderia. «Este año hemos dado un paso adelante enorme como equipo. Entiendo el coche mucho mejor, sé lo que necesita y sé cómo sacarle el máximo. Eso hace que todo sea diferente», explicó el heptacampeón.
Hamilton, mejor que nunca en Ferrari
La diferencia entre las dos temporadas de Hamilton con Ferrari es más profunda de lo que los resultados sugieren. En 2025, el británico llegó a dudar en voz alta de su propio nivel, reconoció que tenía «micro ataques» de inseguridad y tardó meses en entender un coche que se comportaba de forma muy distinta al Mercedes que había conducido durante más de una década.
El anterior SF-25 le exigía frenar antes, confiar más en la aerodinámica y soltar el volante en determinadas curvas, algo que para alguien acostumbrado a otro estilo de pilotaje no es trivial.
En 2026, con el cambio de reglamento y un SF-26 diseñado desde cero, la historia ha sido diferente. «El coche se adapta mejor a mi forma de pilotar. Puedo atacar en las frenadas, puedo llevar el coche al límite con más confianza. Eso cambia todo», admitió Lewis. Esa adaptación se ha notado en pista, y lo que en 2025 era frustración se ha convertido en una relación que empieza a dar sus frutos en el momento más importante de la temporada.
El cambio de rol de Hamilton dentro de Ferrari tiene un ejemplo muy concreto, y además es el más llamativo de la temporada. En Silverstone, fue Leclerc quien siguió su filosofía de reglajes, y el monegasco ganó la carrera con esa configuración. No es un detalle menor: significa que Hamilton no solo ha entendido el Ferrari mejor que nadie, sino que ha encontrado una dirección de trabajo que el propio equipo ha adoptado como referencia. «Lo que me da confianza es que mi filosofía de reglajes acabó siendo la correcta. Es bueno ver que la dirección que escogí está dando frutos», explicó el heptacampeón. Una frase que en 2025, cuando Hamilton llegaba a los fines de semana sin entender por qué el coche no respondía como esperaba, habría sonado a ciencia ficción.
El único punto donde Ferrari todavía cede terreno es en la unidad de potencia. En Silverstone, Hamilton fue muy claro sobre ello: «En las rectas perdemos entre tres y seis kilómetros por hora respecto a los coches con el mismo motor, y no sabemos exactamente por qué». Una diferencia que en circuitos con rectas largas puede costar décimas en clasificación y posiciones en carrera, aunque el equipo trabaja para entender el origen del problema.

Ferrari ya sabe que puede ganar cualquier carrera
Frederic Vasseur llega a la segunda parte de la temporada con una actitud diferente a la de meses atrás. El francés sabe que el coche que tiene ahora es capaz de ganar, y que Hamilton, cuando todo encaja, sigue siendo uno de los pilotos más completos de la parrilla. La victoria en Barcelona lo demostró, y desde entonces la sensación dentro del equipo ha cambiado de forma notable.
El Mundial sigue siendo una cuesta empinada. Antonelli llega al parón con una ventaja todavía amplia, y Russell ha recortado hasta quedarse a 40 puntos del italiano tras su victoria en Austria. Pero Hamilton y Ferrari tienen algo que hace unos meses no tenían: la certeza de que pueden ganar cualquier fin de semana si el coche se comporta como ha aprendido a hacerlo en los últimos meses. Después de todo lo que se dijo en 2025 sobre si el fichaje tenía sentido, la respuesta está llegando sola, carrera a carrera.









