Fiat ha presentado en el Salón de París el Grizzly y el Grizzly Fastback, dos SUV de menos de 4,5 metros con 3,5 m cúbicos de espacio interior, un maletero de 545 litros en el primero y de 608 en el segundo, tres mecánicas, un 1.2 turbo de gasolina de 101 CV, un microhíbrido de 145 CV y un eléctrico de 113 CV, y un precio objetivo de unos 20.000 euros, el mismo para los dos. Los pedidos en Europa abren el 5 de enero de 2027, con todas las mecánicas disponibles desde el primer día y la primera prueba internacional en febrero. Son los hermanos mayores del Grande Panda, y se fabrican en Marruecos.
Fiat Grizzly y Grizzly Fastback
El Grizzly es el SUV más tradicional, de formas rectas y pensado para ganar espacio, y el Grizzly Fastback conserva la mecánica, pero cae el techo con una silueta de SUV cupé, la primera que Fiat vende en Europa. Las medidas que se manejan son unos 4,4 metros para el Grizzly y 4,5 para el Fastback, es decir, hasta 10 centímetros más para el segundo, y unos 40 más que los 3,99 metros del Grande Panda, con quien comparte la plataforma Smart Car de Stellantis, la misma del Citroën C3, el C3 Aircross y el Opel Frontera. Se habla de 4,36 y 4,79 metros, pero esas cifras no cuadran con el “menos de 4,5 metros” que afirma la propia Fiat, y las he sustituido.
Lo llamativo es el maletero, en el Fastback, cuenta con 608 litros, es, según Fiat, el más espacioso de su categoría entre los coches de menos de 4,5 metros, y supera en 63 litros a los 545 del Grizzly normal, algo que no se espera de una carrocería con caída de techo, y que se consigue a costa de la altura libre trasera. Fiat habla de 3,5 m³ de volumen interior total.
Un interior similar al Grande Panda
En el interior el habitáculo es propio, con plásticos de diseño exclusivo. La parte alta del salpicadero es de plástico duro, y el reposabrazos y los tiradores de las puertas llevan materiales blandos. El climatizador automático mantiene mandos físicos, separados de la pantalla central de 10,25 pulgadas, que integra el cuadro de instrumentos digital, y en el volante hay un acceso directo para desactivar rápido el mantenimiento de carril y la alerta de límite de velocidad. La consola central es flotante, deja espacio en el túnel y aloja dos portavasos, puertos USB-C y carga inalámbrica para el móvil.
En la parte trasera el espacio para piernas y cabeza es generoso, incluso para pasajeros altos, aunque el túnel central molesta a quien va en la plaza del medio. No hay reposabrazos trasero, pero sí asideros en el techo, delante y detrás. El maletero del Grizzly lleva doble piso, bolsillos laterales, un gancho para colgar objetos y una toma de 12 voltios. En París se exhiben los dos en acabado La Prima, con el microhíbrido de 145 CV.
Motores, potencia y precios desde 20.000 euros
La mecánica base es el 1.2 turbo de gasolina de tres cilindros, 101 CV, con cambio manual de seis marchas. Encima va el mismo motor con tecnología microhíbrida de 48 voltios, 145 CV, con caja automática de doble embrague de siete velocidades, que es el que se ve en París, y el eléctrico, con 113 CV y una batería de 53 kWh. Algunas filtraciones anteriores hablaban de un eléctrico de 156 CV y unos 400 km, y de un precio desde 22.000 euros en gasolina, 25.000 en el híbrido y hasta 30.000 en el eléctrico, aunque Fiat solo ha confirmado la cifra de partida de unos 20.000 euros, para la gasolina de 101 CV.
Con esa cifra, el Grizzly queda a unos 2.600 euros de lo que costaba el Grande Panda de gasolina de acceso, de 17.400 euros de tarifa, y bastante por debajo de los cerca de 25.000 que pedía el Grande Panda La Prima microhíbrido, un coche 40 centímetros más corto.
Los Grizzly se fabrican en la planta de Stellantis en Kenitra, Marruecos, y de allí se exportarán a más de cien países de tres regiones del mundo, de modo que son modelos globales y no solo europeos. Sustituyen de forma indirecta a varios Fiat que ya no existen, como el Tipo, en Europa, y, en otros mercados, el Pulse y el anterior Fastback, y, según informaciones de junio, darán base a dos Chrysler para Norteamérica, el Arrow y el Arrow Cross, con precios por debajo de los 30.000 dólares.
Fiat llega a París con más de un millón de unidades vendidas en el mundo este año y un 20% más en Europa, y con el Grizzly quiere ocupar el hueco del compacto familiar barato, el que dejó el Tipo. Queda por ver si los 20.000 euros se cumplen en la práctica, y con qué equipamiento.









