Lleva meses esperando este fin de semana, dentro de la pesadilla que está viviendo. El baño de masas que se dio en su natal Madrid calmó un poco las aguas pero Carlos Sainz quiere, y merece, estar más arriba en parrilla. Su talento no puede estar tan atrás en parrilla. Williams acumula meses en la cola y lleva señalando Baku con ilusión durante semanas, o meses.
Es el Gran Premio donde introducen su gran mejora aerodinámica y una considerable bajada de peso del coche. Ciertas taras que se arrastran desde invierno debería solventarse aunque el madrileño ha bajado los humos y ha puesto cautela. Sainz era el hombre del Gran Premio en Madring pero se desangró y sufrió en pista: se tocó con Fernando Alonso, no tuvo ritmo y estuvo relegado a las últimas posiciones.
«Fue el punto más bajo en el que puedes estar en pista. Perdíamos tres segundos por vuelta y 1,5 con la zona media. Era un punto en que se acumulaba la falta de desarrollo, ahora tenemos algo con lo que deberíamos haber empezado el año y no en la carrera 14 o 15. Tenemos ese déficit y lo tendremos hasta 2027, pero es un momento en el que debemos encontrar un punto de desarrollo razonable para mostrar nuestra capacidad», razonó. El futuro a corto plazo es desalentador pero Baku debe ser la primera piedra para empezar a remontar.
Un lastre desde el invierno
«Es con lo que deberíamos haber empezado el año, pero es todavía lo que deberíamos haber empezado, no en la carrera 14 o la carrera 15 de la temporada. Así que todavía estamos cargando el déficit y los problemas del invierno y eso va a durar hasta el año que viene, incluso hasta la mitad del año que viene para llegar a un nivel de performance en el que creo que es razonable y en el que el equipo puede mostrar su capacidad», añadió.
«No será decepcionante, conozco con qué números jugamos. E influirá la pista, quizá Bakú es buena como también lo eran Miami, Canadá o Mónaco. Y estaremos algo más cerca que en Monza y más que Madrid, aunque volveremos a sufrir en Austin y Malasia», aclaró el madrileño en el día de prensa de Baku.
«Tenemos claro que somos los que más debemos mejorar. Si no, nunca avanzaremos. No podemos tener un coche similar al de este año», cerró Sainz el capítulo de las mejoras. «Yo quiero motivarles para que no nos conformemos y la mente sea abierta para mejorar la situación», comentó sobre los más críticos con el reglamento, Fernando Alonso y Max Verstappen.
«Tener dos clasificaciones es algo que funcionará, pero no hace falta otra carrera. Podemos aparcar los coches el sábado y no correr el domingo porque los resultados serán los mismos. Creo que en Mónaco lo ideal sería idear un formato específico para el circuito…», analizó sobre la introducción de la carrera sprint en el Principado, el principal cambio introducido en el calendario de Fórmula 1 de cara al curso que viene.









