La segunda generación de la Volkswagen ID. Buzz ya está en marcha, así lo ha confirmado la firma durante el Salón del Automóvil de París que se está celebrando esta semana en la capital francesa. Según ha indicado Thomas Schäfer, máximo responsable de esta nueva generación, el vehículo actual está “en la base de costes equivocada”, lo que viene siendo un poco anticuado para el momento del mercado automovilístico actual, por tanto, las ventas están limitadas y se ven resentidas.
Se ensamblará sobre una plataforma nueva, la SSP, va a mantener algo que para la firma alemana ya no es sorpresa como son los botones físicos, y es muy probable, sin que lo haya dejado caer Schäfer pero sin llegar a confirmar, que monte una batería LFP para no disparar el precio, más bien, para reducirlo. Lo que no se ha desvelado es la potencia, carga, autonomía ni el posible precio ni la fecha final de lanzamiento.
Volkswagen ID. Buzz y una reducción de precio
Lo cierto es que, pese a las palabras de Thomas Schäfer, el ID. Buzz mantiene un buen ritmo de ventas, y si comparamos las cifras de este año con las del pasado curso, se están vendiendo al mismo ritmo que en 2025, y eso es mucho, porque el año pasado logró casi doblar el ritmo de ventas, registrando un crecimiento del 36%. Gracias al precio y al posicionamiento, puede presumir de cifras parecidas a las del ID.4, un coche llamado a vender un número elevado de unidades.
Pero Volkswagen sabe que los monovolúmenes viven un momento álgido, especialmente por los modelos que llegan de China, pero un buen momento, al fin y al cabo. Así que prepara una nueva ofensiva con la nueva generación reduciendo el precio, aún sin confirmar, pero esa es la dirección.
La cosa no pinta igual de bien en Estados Unidos, donde la producción ha tenido que detenerse y donde no se lanzó la versión de 2026. Y de momento, se ha desplazado el regreso, hay que decidir si para el año que viene o para 2028.
La cifra que explica todo es la de la versión de acceso, la Pro, con 210 kW, 286 CV, y 79 kWh netos, que cuesta 58.575 euros antes de ayudas o promociones. Un Volkswagen ID. Tiguan con la misma potencia de 286 CV y una batería de 77 kWh cuesta 48.435 euros en acabado Life, es decir, 10.140 euros menos, con 580 km WLTP, frente a los 455 del Buzz. Es una diferencia que cuesta justificar, por mucho que el Buzz tenga una carrocería más grande y un aire de furgoneta de culto.
Nueva arquitectura, baterías y potencia
La segunda generación abandonará la plataforma MEB para pasar a la SSP, la arquitectura que Volkswagen desarrolla desde 2021 para casi todos sus eléctricos y que debería reducir los costes de ingeniería y de producción, con 800 voltios, mejor autonomía y un sistema multimedia más ágil, con un software desarrollado con Rivian. Volkswagen no ha dado ninguna cifra, y hay que tratar con prudencia lo que se da por hecho en algunas informaciones.
El ID. Buzz actual carga a 185 kW como máximo, lo que supone unos 30 minutos para ir del 10 al 80%, a una media de unos 110 kW, y se espera que con 800 voltios llegue a 300 o 400 kW. Haciendo la cuenta, cargar el 70% de una batería de 79 kWh en 10 o 15 minutos exigiría una media de entre 220 y 330 kW, una cifra al alcance de pocos coches. Y las baterías LFP, que Schäfer ha apuntado como una vía para bajar el precio, suelen costar menos, pero almacenar menos energía, así que la autonomía de 455 km del actual no está garantizada.
Mientras tanto, el modelo actual recibirá una actualización antes del relevo, y en Europa llega una versión de carga de batalla larga con suelo de madera y una segunda puerta corredera.
Un diseño retro para un lanzamiento aún por determinar
Andreas Mindt, el director de diseño de Volkswagen, avisa de que repetir una fórmula retro demasiadas veces acaba agotándola, y pone como ejemplo las sucesivas generaciones del Beetle moderno. La idea es conservar la personalidad del Buzz y evolucionar la imagen, sin copiar la misma furgoneta una vez más. En el interior, los últimos diseños de Volkswagen, como los del ID. Polo y el ID. Tiguan, apuntan a una mejor calidad percibida y a la vuelta de los mandos físicos para las funciones habituales, algo que los usuarios del Buzz, con su control táctil de la temperatura, llevan pidiendo desde 2022.
Respecto a la fecha, hay que separar dos cosas. La plataforma SSP se espera para 2028 o 2029, si no hay nuevos retrasos, y el primer coche, según algunas fuentes, será un SUV de gama alta. La segunda generación del Buzz llegaría después, y una publicación británica estima que probablemente no antes de 2030. Es otro ejemplo de lo que le cuesta a los grupos europeos competir con China en velocidad de desarrollo: la SSP empezó en 2021 y aún no ha estrenado ni un coche.
Volkswagen ID. Buzz ha sido un vehículo que siempre se ha considerado especial, y la pregunta que muchos se hacen ahora es si será capaz de mantener esa esencia. El precio razonable que se ha anunciado ha supuesto una grata sorpresa, y teniendo en cuenta que el ritmo de ventas se mantiene estable, se espera un nuevo impulso con este modelo, qno pierda la esencia que le ha permitido convertirse en una de las furgonetas más importantes del mercado.









