Fue una de las grandes sorpresas de 2025, fecha en la que Dacia presentó el Hipster Concept, un coche eléctrico muy pequeño, poco común, de solo 3 metros, y que suponía una demostración de hasta qué límite podía llevar su filosofía de ofrecer coches baratos equipados solo con lo esencial. Ahora, pasa de concepto a realidad, a partir de 2027, cuando entrará en el proceso de producción. El objetivo es que cueste unas 9.500 libras, 11.000 euros al cambio en la actualidad, aunque no hay confirmación oficial.
Dacia Hipster y cambios en el precio
El proyecto está dando muchas vueltas, primero se proyectó un vehículo que venía a sustituir al Spring, así lo declaró Denis Le Vot, el anterior CEO de Dacia, y se esperaba que saliera a la venta a finales de este 2026 por unos 13.000 euros. Renault cambió de planes construyendo la nueva generación del Spring sobre el Twingo eléctrico, por tanto, cambió la filosofía del Hipster. Tras la salida de Le Vot, se simplificó la versión L7e de tres plazas, además de una nueva categoría, la L6, con dos plazas, además de bajar el coste lo máximo que se pudiera. El resultado es un modelo que más parece un cuadriciclo eléctrico.
El Spring se comercializa en Francia por 16.900 euros, lo que evidencia cuánto se ha alejado el Hipster de él, siendo alrededor, según las cifras que se manejan, un 35% más barato. Las medidas serían de unos 3 metros de largo, 1,55 de ancho y 1,53 de alto. Estas dimensiones podrían compararse a las de un MINI original. El peso del concept era de menos de 800 kg y un maletero de 70 litros, que aumentaba a los 500 abatiendo los asientos de la segunda fila.
Menos de 500 kg y un equipamiento mínimo
El peso del coche sin batería evidencia el tipo de vehículo a tratar, menos de 450 kg. Tiene una potencia máxima de 20 CV, y una velocidad máxima limitada a los 90 km/h. Se ha usado chapa de acero normal, aunque lo ideal para rebajar el peso sería usar paneles de plástico, pero eso saldría más caro, tanto en producción como en el precio de venta final, así que están buscando la forma de reducir el peso sin incrementar el gasto.
La batería será de unos 15 kWh, aunque se desconoce cuál sería la química. No parece que la marca rumana quiera poner una batería más grande para presumir de autonomía, no le hace falta, ni por concepto ni porque tenga nada que demostrar a estas alturas. Está pensado para moverse en el día a día por entornos urbanos, y para eso, da más que de sobra con lo que tiene, y cuesta menos. De hecho, se calcula que con dos recargas a la semana, debería dar de sobra en un uso medio normal. Por tanto, menos batería, menos peso, y menos materiales y menos coste, esa es la idea, esa es la línea en la que se mueve Dacia y lo va a llevar al extremo con el Hipster.
Y en equipamiento, la misma línea, no tiene pantalla propia, pero cuenta con una base para que el móvil pueda cumplir esa función, además de puntos de fijación para enganchar otros accesorios. Cuenta con dos airbags frontales, aun sin ser obligatorios para los L7e. No cambiaría mucho el diseño en comparación con el prototipo, con parachoques, parrilla y firma lumínica según los papeles de patente que ya se enseñaron, además de ventanillas delanteras divididas con la parte de abajo abriéndose hacia arriba.
Fabricado en China
Saldría de la planta que eGT New Energy Automotive tiene en Shiyan, la empresa conjunta de Renault, Dongfeng y Nissan, donde se hacía el Spring de primera generación hasta que dejó de fabricarse allí en julio de 2026. Desde entonces esa fábrica no produce absolutamente nada. Frank Marotte, responsable global de ventas y marketing de Dacia, ha reconocido que junto a los otros dos socios se está preparando un plan para mantenerla activa, aprovechando sus costes de producción, que son bastante competitivos.
Los ingenieros chinos están metidos también en el desarrollo del motor, la batería y el chasis, y para ahorrar todavía más se estudia reutilizar piezas del Spring anterior siempre que se pueda.
Y hay algo que casi nadie ha contado bien: al ser un L7e, el Hipster se libraría de los aranceles que la UE pone a los eléctricos que vienen de China, porque esos aranceles solo tocan a los turismos normales de la categoría M1. Un cuadriciclo, aunque salga de la misma fábrica china que cualquier otro coche, se queda fuera de todo eso.
Renault no es la única metida en esto, por cierto. Stellantis, con Fiat, está corriendo casi en paralelo para tener su propio L7e listo, mientras Bruselas sigue dándole vueltas a una posible categoría nueva pensada justo para este tipo de coches, la llamada «E-Car». Falta todavía la aprobación final de la dirección de Dacia, así que ni el lanzamiento ni las especificaciones están cerrados del todo. Si al final sale adelante tal y como ha contado Autocar, el Hipster será un coche muy distinto al Spring, buscando algo que hasta ahora ningún fabricante había conseguido, un eléctrico urbano de verdad por 11.000 euros.









