El mercado de los coches eléctricos urbanos es cada vez más numeroso en España. Cuantas más opciones, mejor: el abanico se expande y ofrece más alternativas de diferentes estilos, precios y equipamientos. En China, el escenario es aún más completo.
Cada marca ofrece su propio modelo y entre ellos, algunas excentricidades como esta: el Geely Panda Mini EV. Recibe una actualización, es naranja y tiene un alerón enorme ¿qué más necesitas?
Así es el Geely Panda Mini: la edición «Karting»
Sí, es un coche eléctrico pequeño, de apenas 3,1 metros de longitud. Esto implica que mide 70 cm menos que el nuevo Dacia Spring y casi 60 cm menos que el Fiat Panda al que le ha usurpado el nombre. Entraría en una categoría similar a la del Smart #2, de 2,79 m de largo, pendiente de salir al mercado europeo próximamente.
Monta llantas de 14 pulgadas, con un diseño en cruz, pases de rueda ensanchados y añadidos de plástico en negro mate. El techo está terminado en color negro brillo a modo de contraste y entre los elementos más llamativos se encuentran: el alerón trasero enorme tipo GT o el color de la carrocería en color naranja.
Por dentro, el Geely Panda Mini luce un salpicadero que incorpora una instrumentación digital de 9,2 pulgadas y una pantalla táctil central de 8 pulgadas. No le falta una cámara de aparcamiento trasera, sensores de aparcamiento traseros y doble airbag frontal. El maletero, como habrás imaginado, tiene una capacidad muy reducida, de 69 litros.
Limitado a entorno urbano: hasta 210 km en China
El Geely Panda Mini monta un propulsor 100% eléctrico de 30 kW (40 CV) de potencia. Gracias a su batería eléctrica LFP de 17,2 kWh de capacidad fabricada CATL, el Geely Panda Mini promete una autonomía máxima en China de 210 km.
Ojo, en el gigante asiático los coches eléctricos suelen prometer una distancia recorrida con una sola carga superior a la europea (la razón, aquí). A tener en cuenta. Además, cuenta con su propia «carga rápida» a través de una toma CC de 22 kW de potencia. Así, pasa del 30 al 80% de capacidad en apenas media hora. La velocidad máxima es de 100 km/h, lo que dificulta su salida a carretera.
Está limitado a desplazamientos urbanos, una categoría que en España se reduce a ciclomotores. En ella destacan alternativas como el Citroen AMI o el Fiat Topolino. En China la cosa es muy distinta.
Una categoría casi inexistente en Europa: los coches urbanos, biplaza y eléctricos
Igual que han llegado los SUV chinos y en Autonoción apuntamos a lo interesante de los kei-car japoneses en Europa, quizá el próximo segmento que deberíamos importar de Asia sea precisamente el de los pequeños eléctricos urbanos
El Chery QQ Ice Cream, el Changan Lumin, Bestune Pony o Dongfeng Fengguang Mini EV. Sólo representan el 25% de los modelos disponibles en el segmento. En España sólo hay uno dispuesto a rellenar este hueco en el mercado, el Smart #2, y podría competir más adelante con otros eléctricos.
Este ha desaparecido prácticamente en Europa y es precisamente el espacio en el que más sentido tienen este tipo de coches. Ciudades donde aparcar es directamente una prueba de fe, con giros cerrados por calles de la gran urbe y sin problemas de movilidad gracias a su sistema de propulsión 100% eléctrico. Veremos si terminan haciéndose un hueco propio en el mercado.
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