Fernando Alonso tenía 21 años cuando Sepang le abrió por primera vez la puerta de la Fórmula 1 grande. El 22 de marzo de 2003 consiguió allí su primera pole, al volante del Renault R23, y al día siguiente terminó tercero para estrenar también su casilla de podios. Todavía no había ganado un Gran Premio, pero en aquel fin de semana de Malasia empezó a construir una parte importante de su carrera.
Después llegaron las victorias. Alonso volvió a lo más alto en 2005, ganó de nuevo en 2007 con McLaren y repitió en 2012 con Ferrari. Tres triunfos con tres equipos distintos y, entre ellos, una carrera de 2010 que terminó en abandono pero que el propio asturiano considera una de las mejores que ha disputado. Sepang guarda una colección de recuerdos difícil de encontrar en cualquier otro circuito de su trayectoria.
Malasia desapareció del calendario después de 2017 y durante años quedó como uno de esos lugares que forman parte del pasado de la Fórmula 1. Ahora el circuito de Sepang regresa en 2026 y Alonso vuelve con 45 años a una pista en la que vivió algunos de los momentos que ayudaron a convertirle en el piloto que acabaría siendo.
Fernando Alonso estrenó su historia en Sepang en 2003
El Renault R23 no era todavía un coche para dominar la Fórmula 1, pero aquel sábado Alonso consiguió algo que llamó la atención de todo el paddock. Con 21 años, se convirtió en el piloto más joven en conseguir una pole en el campeonato. Su vuelta le permitió superar a los Ferrari y a los McLaren en una sesión que terminó convirtiéndose en una de las primeras grandes presentaciones del asturiano ante el mundo.
Al día siguiente terminó tercero, por detrás de Kimi Raikkonen y Rubens Barrichello. Era su primer podio en la categoría y llegaba apenas unas semanas después de haber comenzado la temporada. La primera pole y el primer podio de Alonso llevan la fecha del mismo fin de semana y el nombre de Sepang.
La primera victoria tendría que esperar hasta Hungría, unos meses después. Pero cuando llegó aquel triunfo, el piloto de Renault ya había dejado una señal importante en Malasia. El circuito que volvería a visitar año tras año había sido el escenario de sus primeros grandes momentos.

Tres victorias con Renault, McLaren y Ferrari
En 2005, Alonso regresó a Sepang como candidato habitual a las victorias y volvió a salir desde la pole. El Renault R25 respondió en las condiciones extremas de Kuala Lumpur y el asturiano completó una carrera que le llevó hasta su primer triunfo en Malasia. El calor y la humedad hicieron especialmente exigente la prueba y Alonso terminó completamente agotado.
Dos años después cambió de equipo, pero no de resultado. Su llegada a McLaren había generado una enorme expectación y Sepang le entregó la primera victoria con el equipo de Woking. Fue también el primero de los cuatro triunfos que consiguió aquella temporada. La relación con el circuito empezaba a adquirir una particularidad poco habitual: Alonso encontraba la manera de ganar allí con coches muy diferentes.
La tercera llegó en 2012. Esta vez conducía un Ferrari y partía octavo, lejos de la posición que suele ocupar un favorito a la victoria. La lluvia alteró el desarrollo de la carrera y Alonso aprovechó cada momento para avanzar hasta colocarse primero. Sergio Pérez llegó a acercarse en las últimas vueltas, pero el español conservó la posición y sumó su tercera victoria en Sepang.
Aquella carrera tiene además un lugar especial porque Ferrari no parecía tener el coche más rápido del fin de semana. Alonso consiguió convertir una situación que apuntaba a un resultado mucho más discreto en una victoria que todavía permanece entre las más recordadas de su etapa con la Scuderia.

La carrera de Malasia 2010 que Alonso considera una de las mejores de su vida
La historia más curiosa de Alonso en Sepang no terminó en el podio. En 2010, Ferrari cometió un error en clasificación y el asturiano tuvo que arrancar desde la decimonovena posición. El domingo todavía quedaba una dificultad mayor. Un problema en la caja de cambios le dejó sin embrague antes de comenzar la carrera.
Alonso decidió salir y tratar de completar la prueba. Durante las vueltas siguientes tuvo que utilizar el acelerador para conseguir que las marchas entraran y modificar constantemente su manera de conducir. El problema convertía cada cambio en una operación muy delicada, pero el Ferrari empezó a recuperar posiciones.
La remontada le llevó hasta la pelea por los puntos. Aguantó durante toda la carrera con un coche que exigía una concentración permanente y llegó a las últimas vueltas con opciones de terminar entre los diez primeros. A dos vueltas del final, el motor Ferrari se rompió. Alonso tuvo que abandonar.
El resultado hizo que aquella actuación quedara fuera de las estadísticas importantes. No hubo puntos, podio ni victoria que la mantuvieran en el recuerdo colectivo. Fernando Alonso, sin embargo, siempre la ha colocado entre sus mejores carreras. Para él, el valor de aquel domingo estuvo precisamente en todo lo que tuvo que hacer para mantener el coche en pista hasta que el motor dijo basta.

El último recuerdo de Fernando Alonso en Malasia
La última carrera de Alonso en Sepang llegó en 2017, en plena etapa de McLaren-Honda. Volvió a tener que remontar desde el fondo de la parrilla y terminó séptimo. Fue otro de esos resultados que difícilmente explicaban por completo lo ocurrido durante el fin de semana, pero que encajaban perfectamente en la relación que había construido con el circuito.
Después de aquella edición, Malasia desapareció del calendario. Sepang quedó ligado a otra época de la Fórmula 1 y a una parte de la carrera de Alonso que parecía definitivamente cerrada. Allí había conseguido su primera pole, su primer podio y tres victorias. También había dejado una carrera sin puntos que él mismo recuerda entre las mejores de su trayectoria.
Ahora, en septiembre de 2026, Fernando Alonso vuelve a Sepang. Lo hace muchos años después de aquel primer sábado de 2003 y con una carrera completamente distinta a sus espaldas. El circuito regresa al calendario y con él reaparecen unas cuantas imágenes que habían quedado guardadas en la historia de la Fórmula 1: un Renault R23 en la pole, tres celebraciones con tres equipos diferentes y un Ferrari que se negó a terminar una de las carreras que Alonso más recuerda.









