Volkswagen ya ha puesto a la venta en España el ID. Polo, la versión eléctrica de su utilitario con más historia, 4,05 metros de largo, cinco plazas, un maletero de 441 litros, tres potencias, de 116, 135 y 211 CV, dos baterías, de 37 y 52 kWh, hasta 449 km WLTP y una carga del 10 al 80% en unos 23 minutos.
Es el primer Volkswagen eléctrico con tracción delantera, el primero que se fabrica en España, en la planta de Martorell, y parte de 17.900 euros con ayudas y campañas, aunque su tarifa de partida es de 25.990. El Polo cumple más de cincuenta años, y este es el primero sin motor de combustión.
El ID. Polo y cómo aprovecha el espacio
El ID. Polo sorprende por cómo aprovecha el espacio interior, Mide 4,05 metros de largo, 1,82 de ancho y 1,53 de alto, y aprovecha mucho más el espacio que el Polo de gasolina, gracias a la plataforma MEB+ y a una configuración de tracción delantera.
El maletero tiene 441 litros, un 25% más que el de su antecesor, y llega a 1.240 con los asientos traseros abatidos, además de contar con la potencia para remolcar hasta 1.200 kg. Es la primera vez que un eléctrico de la marca, que hasta ahora llevaba el motor en el eje trasero, lo monta en el eje delantero, lo que libera espacio y mejora la eficiencia y la agilidad en ciudad.
Una vez accedemos al interior, se observa un cuadro digital de 10 pulgadas, una pantalla de infoentretenimiento de 13 y una interfaz que combina superficies digitales con botones físicos. Cuenta con tejidos de PET reciclado en los asientos, según el acabado, y la iluminación ambiental ID. Light en el salpicadero. Y trae asistentes de segmentos superiores, como el Connected Travel Assist, que reconoce los semáforos, y ayudas al aparcamiento, según el equipamiento.
Tres potencias, dos baterías y 449 km
El motor delantero es de 85 kW, 116 CV, de 99 kW, 135 CV, o de 155 kW, 211 CV. Las dos primeras potencias se combinan con una batería LFP de 37 kWh netos, con hasta unos 329 km de autonomía según el ciclo WLTP, y la de 211 CV, con una batería NMC de 52 kWh netos, que llega a 449 km de autonomía, con un consumo de 13,5 kWh/100 km, la mejor cifra de su categoría, según Volkswagen. Con 211 CV, el ID. Polo acelera de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos.
La carga es de hasta 90 kW en corriente continua con la batería de 37 kWh y de 105 kW con la de 52, y en las dos permite pasar del 10 al 80% en unos 23 o 24 minutos. Esta carga rápida es de serie y está incluida en todos los acabados.
8.000 euros de descuento con ayudas
La gama del ID. Polo se ofrece en tres acabados, Match, Life y Style, y el precio más llamativo, 17.900 euros, es el del Match de 116 CV con la batería de 37 kWh, y no es la tarifa, ya que incluye las campañas comerciales de Volkswagen, la financiación con Volkswagen Financial Services, el Plan Auto+ y los CAE, los certificados de ahorro energético. La tarifa del Match es de 25.990 euros, 8.090 más, y el Life de 116 CV, de 28.860, que queda en 19.100 con las ayudas. En las versiones de 211 CV, el Life cuesta 35.070 euros de tarifa, 23.900 con ayudas, y el Style, 38.920, 27.500, con una rebaja de unos 11.400 euros.
El ID. Polo Match cuesta, con las condiciones aplicadas, lo mismo que un Polo de gasolina, y Volkswagen ha recibido más de 25.000 reservas en unas pocas semanas. La gama se completa con el Style de 135 CV, que se anuncia en 22.800 euros, y la de más potencia, el Style de 211 CV, que alcanza los 27.500.
El ID. Polo se fabrica en España
El ID. Polo es el primer eléctrico de Volkswagen que se fabrica en suelo español, en la planta de Martorell, en Barcelona, donde comparte línea con otros vehículos como el Cupra Raval, y forma parte de la nueva familia de eléctricos urbanos del grupo, junto al ID. Cross y al Škoda Epiq, que se ensamblan en Pamplona, en la planta de Landaben, que fue la fábrica del Polo de gasolina y en la que sigue su récord de producción, con 353.353 unidades. Hay, además, una versión GTI, de 226 CV, 166 kW, que Volkswagen presentó el pasado 15 de mayo.
El Polo es historia del automovilismo en España, en Europa, y ahora, la versión eléctrica inicia una nueva era para uno de los utilitarios más reconocibles del mercado, 4,05 metros, con tracción delantera y 449 km, y que quiere hacer con el Polo lo que no consiguió el ID.3, ser un coche normal, con un precio normal, y con un nombre que todos conocen. No es solo un icono para la marca, es la apuesta con la que Volkswagen quiere volver a conquistar la carretera.









