Ambos Aston Martin estaban fuera de combate en Baku en la vuelta 23. Fernando Alonso se andaba divirtiendo como podía en el fondo de la parrilla con Valtteri Bottas, jugando a pasarse y repasarse, como un yoyo. Ya solo queda tomárselo con humor. El asturiano era más rápido en las zonas reviradas pero cuando llegaba la recta no había nada que hacer. Era humillante.
Con una situación así y sin nada en juego, Alonso terminó por abandonar, entre quejas sobre su unidad de potencia, el clásico de cada semana. Lance Stroll lo había hecho unas vueltas antes. “Nos dijeron que lo de Lance fue un problema de presión de agua. ¿Sabes algo más sobre lo que te pasó a ti?”, le preguntaron al español en el corralito tras una carrera para el olvido, sin mucho que contar.
“Podría ser. No vi ninguna alarma, ¿sabes? Todo funcionaba bien, pero empecé a perder mucho tiempo en la recta, ya sabes, como 1,5 segundos. Así que fue, como dije, algo anómalo”, respondió el asturiano, en un corralito de prensa más breve de lo habitual. Poco que rescatar de la prueba del español, que se pasó unas cuantas vueltas adelantándose y repasándose con Bottas.
Alonso le pasaba… pero llegaba la recta y el Cadillac le dejaba atrás. Era humillante pero él se lo tomó con humor, saludando a Bottas. ¿Está entonces Aston Martin detrás de Cadillac, el recién llegado a la parrilla? “No lo sé, en Zandvoort y en Budapest les sacamos una vuelta de ventaja. Así que creo que ahí es donde estamos más o menos”, aseguró el bicampeón. Y no le falta razón: con aquella mejora de chasis en circuitos donde el motor no importa, el AMR26 rindió.
Pero llega Monza, Las Vegas o Baku y no hay nada que hacer. Es como competir en otra categoría. Solo queda pensar en el año que viene, aunque él no tenga contrato todavía. “Esta es la situación que es, sabemos que hay cosas que escapan a nuestro control; estamos trabajando para solucionar los problemas”, expresó. La próxima estación es Malasia, sin una recta tan cruel para Honda como la de Baku.
“Cuanto menos recta haya, mejor para nosotros, sin duda. Pero ya veremos, sigue haciendo falta algo de potencia, ¿sabes? Ya veremos en Singapur. Creo que, sin duda, la situación allí será mejor que en Monza y Bakú, pero tenemos que mejorar como equipo, ¿sabes?, en Malasia y en Singapur”, expresó el piloto de Aston Martin, que ya marcó en rojo en el calendario hace tiempo el trazado urbano de Marina Bay.
Ahí la historia puede cambiar y tal vez sonría. Mientras, a sufrir. Alonso fue preguntado, para cerrar, por la frustración que acumula: “Creo que estamos haciendo nuestra parte del trabajo, que consiste en ayudar al equipo a entender cómo ganar velocidad en las curvas. Cuando pisamos el acelerador y estamos en la recta, dependemos de Honda y de que sigan mejorando. Hemos dado un paso adelante este año con la mejora del motor, pero obviamente, como vemos, eso no es suficiente y debemos seguir trabajando”.









