Fiat prepara un pequeño eléctrico urbano que será el hermano italiano del nuevo Citroën 2CV, sobre la plataforma E-Car de Stellantis, con el ADN del Panda y un precio objetivo de unos 15.000 euros. El nombre que se baraja es Koala, que Fiat ha registrado, aunque la marca no ha confirmado que vaya a llamarse así. La presentación podría llegar en 2027, y las ventas, en 2028, junto con el 2CV, y los dos se fabricarán en Italia. Lo ha dejado entrever en el Salón de París Arnaud Belloni, el nuevo responsable de Fiat.
Panda, Grizzly y Koala, la familia de Fiat
Fiat tiene un Panda, acaba de presentar un Grizzly y ahora quiere añadir un Koala, y Belloni lo ha reconocido con humor, la marca ya tiene los tres nombres, y no puede usar Kodiak porque Skoda emplea uno casi idéntico. Según el responsable de diseño de Fiat, François Leboine, el nuevo coche está tan avanzado como el propio 2CV, y podría haberse enseñado en París, pero se reservó para otro momento.
No será una copia del Citroën, Belloni ha descartado expresamente una reinterpretación neorretro de un Panda clásico, y apostará por un diseño moderno que conserve los valores de la marca, con una carrocería compacta que podría tomar elementos del Ippo, un prototipo diseñado por estudiantes italianos que ganó un concurso de la propia Fiat, con formas cuadradas que recuerdan al Panda original.
Su objetivo es sustituir al Pandina, el pequeño Panda de combustión que lleva quince años en el mercado europeo, tal como confirmó en París Ned Curic, responsable de producto y tecnología de Stellantis.
E-Car y la plataforma de Leapmotor
El programa E-Car, que Stellantis anunció el pasado mes de mayo, busca coches eléctricos urbanos de precios en torno a unos 15.000 euros, reduciendo costes con una plataforma compartida entre marcas y economías de escala. El Citroën 2CV, que se presentó como concepto el 11 de octubre, será el primero, con 3,76 metros de largo, algo menos que el nuevo Renault Twingo, de 3,79, y el de Fiat el segundo. Según las informaciones del sector, Stellantis trabaja con Leapmotor en la base técnica, y un futuro T03 y un pequeño Opel compartirían línea de producción.
La cifra de 15.000 euros obliga a estudiarla con cuidado, ya que algunas fuentes lo sitúan antes de ayudas, y otras dejan en el aire si las incluye, que en países como Francia pueden llegar a 5.700 euros. Para que salgan las cuentas, los fabricantes piden a Bruselas aligerar algunas exigencias de la categoría M1 de turismos, en particular las ayudas a la conducción que impone el reglamento GSR2.
De ahí viene la nueva categoría europea M1E, que la Comisión ha propuesto para los eléctricos de hasta 4,2 metros, inspirada en los kei cars japoneses, con requisitos congelados durante diez años, y que aún no está aprobada. La llegada del 2CV en 2028, de hecho, depende en parte de los plazos de ese trámite.
La planta de Pomigliano, para el Joala
Los dos coches se fabricarán en la planta de Pomigliano d’Arco, cerca de Nápoles, la fábrica del Panda, donde Stellantis ha agrupado el proyecto E-Car, que producirá además un pequeño Opel. El 2CV llegará a los concesionarios a finales de 2028, el año del 80 aniversario del original, que se presentó también en el Salón de París, y el Fiat podría enseñarse en 2027, con la comercialización en 2028. Fiat no ha dado ni el precio, ni la autonomía, ni la potencia, y tampoco se sabe cuántos años de diferencia habrá entre el estreno y la llegada a los concesionarios.
Fiat quiere mantener también, alternativas de combustión para quienes todavía no pueden dar el salto a la electricidad, una estrategia que ya había adelantado con sus planes para mantener vivo el Panda de gasolina.
Con esos 15.000 euros, el Koala quedaría por debajo de lo que cuesta hoy un Renault Twingo, de 17.463 euros de tarifa, y del Leapmotor T03, de 19.474, y a más de 5.000 del Citroën ë-C3, que se anuncia desde 20.390. Es un listón alto para un coche de menos de 4,2 metros que debe cumplir normas europeas, y la clave, como siempre, estará en el precio final, con ayudas y sin ellas.
Justo lo que consiguió el Panda hace más de cuarenta años, y lo que Fiat pretende trasladar a la era eléctrica, el de un coche popular, sencillo y barato, alcanzable para todas las personas, idóneo para quienes quieran un coche pequeño, ágil y que se desempeñe por entorno urbanos a pleno rendimiento y que, al mismo tiempo, valga como vehículo unifamiliar para tareas cotidianas, para pequeños desplazamientos en grupo para el día a día, como segundo coche del hogar, o como primer vehículos para los conductores más jóvenes. Una fórmula que lleva años consolidada en el mercado europeo.
Solo falta por confirmar cuándo llegará a Europa definitivamente y qué se confirme que se llamará Koala.









