Estamos viviendo un momento clave en el desarrollo de baterías de última generación, con una gran batalla en el mercado del automóvil chino. Y este sentido, Dongfeng Motor acaba de dar un auténtico golpe sobre la mesa anunciando una batería híbrida sólido-líquido que se presentará en octubre, y donde ofrecerán todo tipo de detalles. El objetivo es iniciar el montaje en vehículos de producción en serie a finales de este mismo año.
Aunque en un primer momento la marca hablaba de una batería de estado sólido, finalmente ha decidido adoptar el término de batería híbrida sólido-líquido y así poder alinearse en criterios normativos que se han fijado en China para las celdas de estado semisólido. De esta forma evita confusiones comerciales respecto a las arquitecturas completamente sólidas que aún requieren más tiempo de investigación y maduración.
Densidad energética de 350 Wh/kg, y pruebas térmicas que rozan lo extremo
Esta nueva batería se ha construido con un sistema multicomponente que permite combinar un cátodo ternario de alta capacidad, un ánodo de silicio-carbono y un electrolito sólido compuesto de óxido y polímero. Con ello, alcanza una una densidad energética de 350 Wh/kg, una cifra alta que dobla los valores de las celdas de fosfato de hierro y litio habituales, que se sitúan entre 140 y 210 Wh/kg.
Con esta densidad energética, los vehículos eléctricos podrán superar los 1.000 km de autonomía homologada, y su peso será un 30% menor si lo comparamos con un pack de iones de litio equivalente de los actuales.
La batería que se usó en los ensayos del pasado invierno, para homologar los datos, superó la prueba térmica de 170 grados centígrados, y rebasó con holgura los 130 grados fijados como requisito en el estándar oficial chino. Con baja temperatura, también demostró que podía ofrecer una retención energética por encima del 72% a 30 grados bajo cero. Las baterías ternarias de electrolito líquido suelen retener en torno al 60% en esas mismas condiciones.
Una compañía que lleva desde 2018 trabajando en esto
Dongfeng no ha llegado aquí de la noche a la mañana. La marca creó su equipo de proyecto de baterías de estado sólido en 2018, completó su primer sistema en 2019, y recibió en diciembre de 2021 la primera aprobación china para aplicar baterías de estado sólido en un vehículo de pasajeros, con un despliegue de 50 unidades de demostración en aquel momento. Ahora, con la producción a baja escala ya iniciada, en una línea de montaje piloto con capacidad para apenas 0,2 GWh, la primera fase comercial contempla el despliegue de 100 vehículos de demostración antes de que concluya 2026, fijando como objetivo para 2027 la entrega de 50.000 automóviles equipados con estas celdas de desarrollo propio, una pequeña parte de los 2,5 millones de vehículos que Dongfeng vende en todo el mundo, incluyendo España.
El horizonte para las baterías totalmente sólidas queda reservado para más adelante, ya que Dongfeng contempla arrancar una producción masiva a pequeña escala hacia 2030, para alcanzar la gran escala hacia 2035, mientras que de forma paralela la división de ingeniería trabaja en una variante de estado sólido de 350 Wh/kg adaptada para recarga rápida, con despliegue previsto para diciembre de 2027, y ya investiga celdas sólidas basadas en sulfuros con una densidad energética proyectada de 500 Wh/kg.
No es la única marca china corriendo en esta dirección: Chery apunta a un calendario prácticamente idéntico, con celdas híbridas sólido-líquido en vehículos de producción antes de que termine 2026, y Hongqi, la marca de lujo de FAW, ya ha mostrado prototipos operativos. Los dos grandes gigantes mundiales de fabricación de celdas, CATL y BYD, están yendo bastante más despacio, con validaciones a pequeña escala que no arrancarán hasta 2027, así que en esta carrera concreta son los fabricantes de vehículos, más que los especialistas en baterías, quienes están marcando el ritmo por ahora, aunque quedan por resolver cuestiones nada triviales como la resistencia en la interfaz sólido-sólido, el rendimiento de fabricación en serie y el escalado de costes.
Un acuerdo con Stellantis que mira directamente a Europa
El pasado mes de mayo, Dongfeng y Stellantis acordaron el desarrollo de un nuevo SUV de gran tamaño para la marca Jeep, y que se lanzará en nuestro continente en 2028. Pero, además, hubo un acuerdo más amplio, sentaron las bases para una colaboración más amplia, y después del éxito de Leapmotor, Stellantis busca repetir fórmula con Dongfeng.
La idea es crear una empresa conjunta en Europa para vender coches eléctricos de la marca Voyah, con Stellantis controlando el 51% de la nueva empresa y liderando las ventas y la producción localizada de Voyah en Europa. Esta medida busca ayudar a Dongfeng a no tener que hacer frente a los aranceles de la Unión Europea al mismo tiempo que Stellantis aprovecha la capacidad de sus fábricas.
En este sentido, llama la atención que Stellantis está trabajando en su propia batería sólida, con una densidad de 375 Wh/kg, por encima, ligeramente, de la que ha anunciado Dongfeng, por lo que cuadra que ambas tecnologías convivieran dentro del mismo grupo.









