Lincoln se prepara para dar un golpe de efecto al mercado, y es que la firma de lujo de Ford está estudiando incorporar a la gama un todoterreno con elevadas prestaciones que podría combinar el refinamiento habitual de la marca junto a una base preparada para desenvolverse fuera de la carretera. La idea es poder mirar de tú a tú a modelos como el Mercedes Clase G, muy consolidado en el mercado, y por eso buscaría competir con un precio inferior.
2029 es la primera fecha que asoma en el horizonte para que comience la producción, eso sí, todo esto está por confirmar porque aún no hay nada oficial ni por parte de Ford ni de Lincoln. Mucho de lo que se conoce podría cambiar, pero es interesante saber que la arquitectura podría ser la del Ford Bronco y se fabricarían juntos en EEUU. El resultado podría ser un intermedio entre el propio Bronco y el Lincoln Navigator, con las capacidades todoterreno del primero y el equipamiento premium del segundo. Y con un precio de alrededor de unos 70.000 dólares.
Un Ford Bronco de lujo
De momento, no se conoce el nombre comercial que podría llevar el modelo. Lincoln cuenta con una gama orientada principalmente a los modelos SUV y el Navigator es uno de sus vehículos estrella. Pero ninguno de los modelos actuales de la firma podría considerarse un 4×4 pensado para dar el máximo fuera del asfalto, como sí lo hace el Mercedes Clase G, el Lexus GX o el Land Rover Defender en algunas de sus versiones.
Para eso entra en juego el Bronco, primero, porque su plataforma permite reducir costes y el tiempo que supondría desarrollar el todoterreno desde cero para Lincoln. Partiendo de esa base, habría un rediseño exterior, del habitáculo, el aislamiento acústico, la suspensión y el equipamiento, y así hacer un vehículo más exclusivo.
Es importante tener en cuenta que el futuro Lincoln se va a fabricar junto al Ford Bronco, por lo que la opción de que ambos modelos compartan elementos técnicos gana mucha fuerza. Además, ese planteamiento permite algo fundamental, lograr auténticas capacidades todoterreno.
Un precio de 70.000 dólares para tensionar el mercado
Teniendo en cuenta contra quién va a competir, es determinante salirse del mismo camino, y una de las formas de hacerlo para llamar la atención es el precio. Este todoterreno podría tener un precio de salida de 70.000 dólares para la versión de acceso. Por ejemplo, el Lincoln Navigator parte de los 89.995 dólares, por tanto, el precio del nuevo modelo será prácticamente 20.000 dólares más barato.
Pero si lo comparamos con el Mercedes Clase G, quizá el máximo rival en cuanto a las prestaciones que podría tener uno y otro coche, la diferencia es abismal, ya que el vehículo de la firma alemana parte de los 150.000 dólares sin ningún tipo de configuración. Estamos hablando de más del doble de precio, por lo que vale un Mercedes, te compras dos Lincoln.
Aunque decir que vaya a ser el equivalente directo del Mercedes quizá sea demasiado, teniendo en cuenta que el Clase G cuenta con una gran historia a sus espaldas, con una imagen reconocible por todos y una posición muy potente dentro del mercado en cuanto a todoterrenos de lujo. Hay quien no se lo va a pensar, se decidirá por Mercedes por todo lo que conlleva la marca, pero el que tenga dudas tendrá un argumento económico de mucho peso para decantarse por la nueva alternativa.
No será el único competidor, también está el Lexus GX, también combinando lujo y arquitectura de todoterreno, y el Land Rover Defender, que cuenta con acabados que le han convertido en una referencia.
Motores V6 y producción prevista para 2029
El motor es otra de las cosas que más interés genera, pero aún no ha sido revelada ninguna información al respecto. La plataforma del Bronco abre el abanico de posibilidades. En el caso del todoterreno de Ford, dependiendo del acabado, lleva un V6 2.7 de aproximadamente 330 CV o un V6 3.0 que alcanza alrededor de 418 CV. En el caso del Lincoln, el Navigator monta un V6 3.5 que desarrolla unos 440 CV.
Esto último quizá se acerque más a lo que están buscando, un todoterreno premium, porque necesitará ofrecer prestaciones que justifiquen su precio y, al mismo tiempo, diferenciarse del Bronco para que nadie lo use para desmerecerlo. Tampoco hay que descartar que Ford desarrolle una configuración exclusiva, aún hay tiempo de sobra para incorporarla al proyecto.
Tampoco se sabe nada de las dimensiones, solo que podrían ser algo más grandes que las del Bronco, pero sin confirmación. Lincoln también tiene mucho que decir en este aspecto, ya que es importante que, como coche premium, busque mayor comodidad sin perder capacidad fuera del asfalto.
Un proyecto que ha generado mucho interés, pero al que aún le queda mucho por delante. Hablamos de comenzar la producción en tres años, tiempo suficiente para que cambien muchas cosas.









