Durante la última década, el auge de los SUV ha elevado estos vehículos hasta convertirse en los grandes dominadores. La idea de conducir un coche alto, que ofreciera las sensaciones de robustez que ofrecían los todoterrenos, era muy atractiva, tanto, que rápidamente, estos vehículos arrasaron el mercado, siendo a día de hoy, la opción favorita de los consumidores y la gran apuesta de la mayoría de las firmas de todo el mundo. Y precisamente los todoterrenos han sido los grandes perjudicados, porque muchas de sus prestaciones no son necesarias para la mayoría del gran público, pero sus características atraían a un público amplio que ahora, se ha decantado por los SUV.
Sin embargo, parece que la potencia y el rendimiento de este vehículo está volviendo a atraer a un nuevo público, más aventurero, con necesidades diferentes, y ven en los todoterrenos, una forma de cubrir sus necesidades dentro y fuera del asfalto. Y en este sentido, son varios los vehículos que han vuelto al mercado, y otros, que están a punto de hacerlo, como es el Galloper, una firma que logró un músculo industrial a finales de los 90 y principios de los 2000, cuando más triunfaron este tipo de vehículos 4×4, y que regresa con una receta atractiva, pero poco habitual en el mercado actual.
Esta nueva etapa viene con dos vehículos con capacidades especiales, sobre todo para fuera del asfalto, con motores de gasolina, tracción total conectable, reductora, y unos precios tan bajos como nunca se habían visto para este tipo de modelos, y así poder plantar cara a una competencia que también apuesta por este segmento. La clave, recuperar la esencia de robustez y practicidad que ofrecían estos coches que tanto triunfaron a comienzos de siglo.
El regreso de Galloper
Galloper se ganó una gran reputación entre los entusiastas del todoterreno. De la mano de Hyundai Precision & Industries, comenzó a comercializar sus modelos en 1991, y su estrategia se basó en aprovechar las plataformas mecánicas contrastadas para fabricar vehículos fuertes, resistentes, fiables y con precios muy por debajo de la media del segmento. Y no solo con Hyundai, también firmaron acuerdos con Mitsubishi Motors para fabricar modelos basados en tecnologías que ya habían demostrado su eficiencia, y así podían reducir aún más los costes sin renunciar a las capacidades de estos coches, a lo que les hace únicos. Y el éxito no tardó en llegar, convirtió a Galloper en una de las opciones más populares del mercado, sobre todo, para profesionales y para el entorno rural. En líneas generales, para todo aquel que necesitara un vehículo con plenas capacidades sin disparar el presupuesto.
En ocho años, desde 1998 al 2005, logró alcanzar una elevada popularidad en Europa, especialmente en España. La marca desapareció poco después, pero nunca la olvidaron, sobre todo quienes habían conducido sus vehículos. Y 20 años después, Galloper está de vuelta, con una estrategia algo diferente, pero con la misma esencia que le llevó a triunfar, la de ofrecer 4×4 a precios por debajo de la competencia, más democratizados.
Dos modelos
De momento, Galloper renace con dos modelos orientados a las capacidades fuera del asfalto. Uno es el Galloper S15, un todoterreno de cinco puertas y casi 4,9 metros de largo, con una configuración capacitada para pelear con una competencia menor a la de hace unos años. Monta un motor de gasolina 2.0 turbo de cuatro cilindros con una potencia de 228 CV y un par máximo de 360 Nm, tracción total, caja reductora, bloqueo del diferencial trasero y una transmisión automática de ocho velocidades firmada por ZF.
No pretende rivalizar con los mejores todoterrenos del mercado, pero si ofrecer una capacidad superior a muchos de los SUV actuales, que ofrecen una imagen de potencia y aventurera que realmente no tienen. Porque puede ir con solvencia fuera de pista, fuera de la carretera, con plenas garantías.
Y el segundo modelo es el Galloper P15, una pick-up derivada del modelo anterior, basada en la plataforma del Nissan Navara, que tiene el mismo motor de gasolina, aunque adaptado a las necesidades de este vehículo, que, si está más orientado al transporte de carga, digamos que una orientación más profesional y a entornos rurales.
Y aunque todavía tardará en llegar al mercado, pronto saldrá una variante GLP, gas licuado, que permitiría obtener la etiqueta ECO de la DGT, una ventaja para poder moverse por las ciudades sin problemas ni restricciones ambientales. Porque hoy en día, son muchos los que pretenden tener un coche que se pueda adaptar a todas las circunstancias.
Galloper y su precio
Como pasó hace más de 20 años, el mayor argumento del Galloper es el precio, muy por debajo de su competencia directa. El S15 tendrá un precio de salida de 37.000 euros. Si se compara con el precio del Toyota Land Cruiser, el Land Rover Defender u otras pick-up, el precio está muy por debajo.
La nueva etapa de la marca se desarrollará junto al fabricante chino Anhui Coronet, una alianza que marca distancia respecto a los vínculos históricos con Mitsubishi y Hyundai, pero que mantiene el objetivo de ofrecer vehículos robustos utilizando plataformas ya consolidadas. Por eso, su vuelta al mercado es uno de los lanzamientos más esperados para muchos.









