«Nunca digas nunca». Tres palabras bastan para escribir un nuevo capítulo en el culebrón de moda en el paddock de Fórmula 1. Que Fernando Alonso fiche por Alpine es complicadísimo. Casi imposible incluso. Pero cosas peores se han visto. El entrecomillado que abre esta pieza lo pronuncia una fuente de Alpine, mientras el asturiano sigue desesperándose con la situación de Aston Martin, último coche de la parrilla.
«Necesitamos ver algunos resultados también. Al final necesitamos ver que algunas de las mejoras hagan el coche más rápido. En los últimos años, algunos de los mejoras no han mejorado el coche como queríamos. Así que hay algunas cosas que demostrar con las mejoras de este año», expresó Alonso durante el Gran Premio de Barcelona-Catalunya. ¿Cómo no va a meter presión si el equipo descubre una nueva tara en su coche cada semana? Con el talento que tiene, uno se desespera, atascado en el fondo de la parrilla. Y ese «estoy abierto a varios escenarios» que lanzó en su entrevista con la web de la Fórmula 1 alimenta todo. Más leña al fuego.
El papel de Flavio Briatore en la historia es fundamental. Y que siga tan vinculado a su querido Alonso después de tanto tiempo, hasta comparten todavía algún negocio, lo es todavía más. ¿Podrían apretar juntos a Aston Martin para forzar y exprimir una renovación a la alza? Ya sea por un tema económico o por un tema de años de contrato para marcharse cuando él quiera: si quiere correr en 2027 e irse al año siguiente, por ejemplo.
El magnate italiano, que conoce mejor que nadie la jungla y el tablero de ajedrez que es el paddock de Fórmula 1, se dejó ver un par de veces por el hospitality de Aston Martin en Barcelona. En Mónaco, dejó un abrazo con el bicampeón poco antes de arrancar la carrera que tampoco es fruto de la casualidad, en el pitlane, poco antes de arrancar la carrera. A la vista de todo el mundo.
Alpine, contento con Gasly y Colapinto
De ahí que una fuente de Alpine suelte ese famoso “nunca digas nunca” cuando se habla del fichaje de Alonso a pesar de la complejidad de la operación. No obstante, el equipo insiste a este medio que está muy contento con su pareja de pilotos actual, con Pierre Gasly recién renovado hasta 2028, y Franco Colapinto, apuesta personal de Briatore, viniendo de cosechar sus dos mejores resultados en la categoría. El italiano movió cielo y tierra en su día por la llegada del argentino.
Mientras, Alonso lanza un mensaje de unión: «Necesitamos estar juntos, eso seguro. Ese punto en Mónaco muestra que no nos rendimos, incluso si estamos detrás en pista”. Hasta rebajó el tono de su discurso. «¿El cambio está entre las mejoras que va a haber en el verano?», le preguntaron. Y no fue demasiado optimista: «No lo sé, buena pregunta». Haría falta mejorar casi dos segundos para estar al nivel de Cadillac, el segundo peor coche. Si las famosas grandes mejoras que llegarán dentro de varias carreras no funcionan, se abrirá otro escenario y entraremos en un terreno inexplorado. Y con Briatore de por medio.









