El mundo del automóvil, la industria en general, y las marcas que han dominado el mercado europeo en particular, se están encontrando con una realidad inesperada hace apenas unos años. La movilidad eléctrica lo ha cambiado todo, y la irrupción del mercado chino ha terminado de revolver un mercado donde las principales marcas vivían con mucha comodidad, compitiendo entre ellos, pero con la seguridad de tener controlado un mercado que ahora es una auténtica revolución y dónde cada uno busca la manera de remontar el vuelo y recuperar esa posición de privilegio que nunca vieron peligrar, aunque había señales de advertencia que se iban acercando poco a poco.
El gran ejemplo de todo ello lo tenemos con Ford, y pocas veces se ha visto una rectificación de una hoja de ruta en tan poco tiempo, como la que ahora vamos a ver con el Focus. El Ford Focus es uno de los modelos más vendidos en España y en Europa en lo que va de siglo, gracias a sus prestaciones, a un precio contenido, y a ser con coche que cumplía a la perfección con las diversas necesidades de millones de conductores. Valía como primer coche para los conductores noveles, para segundo coche en una familia, o como la opción principal gracias a su facilidad de manejo y a su versatilidad por ciudad.
Por eso sorprendió que la marca americana anunciara el fin de la producción de este vehículo, que puso punto y final a sus ventas el pasado mes de noviembre. Pero apenas medio año después, Ford anuncia que están preparando el nuevo Focus.
El regreso del Ford Focus
Tal y como se está poniendo el panorama automovilístico, sorprendió mucho, ya no solo la eliminación del Focus del catálogo de Ford, también la del Fiesta o el Mondeo, otros dos vehículos que forman parte de la historia de la marca. Se quedaron con una flota pequeña y desconocida, pero la vuelta del Focus, es reconocer, en cierta forma, que se han equivocado, y bien sabido es que rectificar es de sabios. Eso sí, el cambio de hoja de ruta conlleva tiempo, y sin que la información haya sido confirmada, estaría trabajando en un modelo que no vería la luz hasta el año 2028 o 2029. Y sería una transformación profunda.
Las informaciones señalan que no se trataría de un compacto convencional, sino un crossover con carrocería elevada, y un aspecto deportivo inspirado en el campeonato de rallies, una idea que encaja con la tendencia más actual del mercado europeo, donde los SUV y crossovers han dejado casi en el olvido a los hatchbacks clásicos.
La nueva batalla tecnológica
La tecnología de la marca también va a estar relacionada con el nuevo Focus. Ford colabora con Volkswagen, sobre todo en lo que plataforma eléctricas y multienergía se refiere. Gracias a este tipo de alianzas, puede reducir costes y acelerar las producciones y posibles lanzamientos de modelos nuevos, ya que se aprovecha la arquitectura existente.
Esta alianza con el gigante alemán es determinante para que se puedan mantener en la competitividad europea, así lo señala la propia empresa. Pero la presión va mucho más allá de las alianzas con los socios, también de la competencia actual, que está alcanzado niveles nunca visto e impensables hace apenas unos años, mucho tiene que ver la erupción del mercado chino, los cuales, ofrecen elevada tecnología, elevadas prestaciones, un gran rendimiento, y sobre todo, unos precios muy agresivos, además de que son capaces de armar coches a una velocidad nunca vista en Europa. Todo ello es lo que ha obligado a Ford a mover ficha, a replantearse su estrategia, y en ese caso, a echar mano de uno de los vehículos que mejor le ha funcionado en Europa.
Se espera que el nuevo Ford Focus, en caso de que termine por confirmarse para los próximos años, ofrezca soluciones híbridas de todo tipo, evitando por ahora la electrificación total y apostando, por tanto, por que el fin del combustible se alarge gracias a los combustibles sostenibles y a la tecnología y avances que muchos mantienen en este aspecto y que se niegan a abandonar.
Ford en Europa
La reorganización de Ford en Europa se convierte en una de las claves de la compañía para sobrevivir al mercado europeo y a los cambios que se están produciendo en la actualidad. Y esta reorganización para por su red industrial y sus alianzas. En este sentido, la famosa planta de Valencia es clave, donde se ensamblan los nuevos SUV compactos del plan Ready-Set-Ford”, modelos que están directamente vinculados a la familia Bronco, y que compartirá plataforma con Kuga y servirá como uno de los pilares de la nueva ofensiva comercial.
También hay alianzas clave con Renault para el segmento B, (Renault R5 y R4), que permitirá a la empresa acceder a soluciones ya desarrolladas que podrán incluir en sus vehículos, ahorrando tiempo y costes. Y también con Geely, que, aun no siendo una alianza directa, su papel como desarrollador tecnológico obliga a tenerlo como socio preferente.
Y de momento, en el centro de esta estrategia, entra en juego la vuelta del Focus, un modelo histórico que apenas a estado medio año desaparecido, porque volverá.









