El mercado europeo de los pick-ups grandes está a punto de sufrir un terremoto. O, más bien, un seísmo de origen asiático. Porque el gigante japonés ha dicho basta. Toyota ha decidido plantar cara de golpe tanto a las estrictas exigencias de la normativa Euro 7 como al imparable desembarco de la competencia china, y su mejor arma para lograrlo es el renovado Tundra 2027. La receta es tan sencilla en su planteamiento como demoledora en la práctica: dar vida a un pick-up de dimensiones colosales que devora cualquier terreno gracias a sus 443 caballos de fuerza híbrida, un equipamiento off-road radical que viene de serie y un habitáculo dominado por una gigantesca pantalla de 14 pulgadas que te hace sentir a los mandos de una auténtica sala de control. Todo esto llega, además, en un momento crucial, justo cuando este tipo de camionetas casi han desaparecido de los concesionarios europeos, transformando al Tundra en una joya de deseo prácticamente imposible de conseguir en el Viejo Continente.
Y es que no estamos ante un vehículo cualquiera; el Tundra lleva la historia grabada en su ADN. Desde que comenzó a fabricarse en Estados Unidos allá por 1999, ostenta el orgullo de ser el primer pick-up de gran tamaño construido por una marca japonesa en suelo norteamericano. Su verdadera revolución llegó en 2022 con su tercera generación, un antes y un después para el modelo al estrenar el corazón híbrido i-FORCE MAX. Este sistema es una obra de arte de la ingeniería que une la fuerza de un bloque V6 biturbo de 3.5 litros con el empuje instantáneo de un motor eléctrico integrado. ¿El resultado? Una auténtica bestia que desata 443 CV y un par motor de 790 Nm, una fuerza bruta diseñada para arrastrar lo que le eches encima sin pestañear.
Ahora, para el modelo 2027, Toyota ha ido un paso más allá. El frontal, rediseñado por el estudio CALTY en Míchigan, adopta una geometría cuadrada y de líneas verticales que transmite potencia y capacidad de carga máxima. Y la gama se amplía con el paquete Trailhunter, una apuesta por el todoterreno más radical que incluye suspensión reforzada de Old Man Emu, neumáticos Michelin todoterreno y un diferencial trasero con bloqueo manual. No es una pick-up para ir al supermercado; es una pick-up para explorar el mundo, para salir del asfalto, para llevar la aventura a donde otros no pueden llegar.
Fuerza híbrida y ADN aventurero de fábrica
Bajo el capó, el Toyota Tundra 2027 demuestra su carácter imponente al mantener intactas dos opciones mecánicas muy serias, ambas gestionadas por una precisa transmisión automática de diez velocidades. Quienes busquen la respuesta tradicional encontrarán un motor V6 biturbo de gasolina que entrega unos generosos 394 caballos y 649 Nm de par. Sin embargo, la auténtica joya de la corona es el bloque i-FORCE MAX híbrido, un sistema que integra un motor eléctrico a ese mismo V6 biturbo para elevar la fuerza total hasta unos salvajes 443 caballos y un par motor de 790 Nm, ideal para arrastrar o empacar sin el menor esfuerzo. Pero la potencia no lo es todo si no se puede transmitir al suelo, y ahí es donde entra la gran sorpresa de este año: el paquete Trailhunter.
Pensada para los apasionados del overlanding, esta nueva versión se edifica sobre el acabado SR5 para ofrecer una alternativa más accesible y aventurera que el conocido TRD Pro, tal y como subraya la revista especializada Hagerty. Lo mejor de todo es que viene armada hasta los dientes directamente desde el concesionario, incorporando una robusta suspensión reforzada firmada por Old Man Emu y exclusivas llantas de color bronce calzadas con neumáticos Michelin LTX Trail.
Para que ningún terreno se resista, Toyota añade protección adicional en los bajos, ganchos de recuperación delanteros y un diferencial trasero con bloqueo manual, un arsenal mecánico que se complementa a la perfección con la última tecnología off-road de la casa, representada por el selector de terrenos Multi-Terrain Select y el eficaz control de descenso Crawl Control.
Tecnología y pantalla de 14 pulgadas
El interior del Tundra 2027 estrena la última versión del sistema multimedia de Toyota. La pantalla táctil de 14 pulgadas pasa a ser estándar en toda la gama, con una interfaz de tipo smartphone que incluye widgets personalizables.
Otras mejoras tecnológicas incluyen la cámara de conducción integrada que graba clips de 20 segundos, llave digital gestionable desde la cartera nativa el teléfono y compatible con hasta cinco conductores, y el Toyota safety sense 4.0 de serie, que incluye frenada automática de emergencia, control de crucero adaptativo y asistente de mantenimiento de carril.
Nueva imagen exterior
El cambio más visible reside en su frontal. Toyota, a través de su estudio CALTY Design Research en Míchigan, ha apostado por una geometría cuadrada y de líneas verticales que transmite potencia y capacidad de carga máxima. La parrilla adopta un motivo hexagonal que varía según la versión, y los faros antiniebla rectangulares se integran en el paragolpes.









