Hyundai es una de esas fábricas que tiene muy presente la necesidad de evolucionar a gran velocidad respecto a la movilidad eléctrica. Quizá la cercanía a China tiene mucho que ver, ven de cerca cómo estos fabricantes están poniendo patas arriba la industria, gracias a su avanzada tecnología, gracias a sus bajos costes de producción, y gracias a una mano de obra barata que les permite comercializar sus vehículos a precios muy agresivos comparados con el resto.
Y la única forma de hacer frente es apretarse el cinturón, evolucionar y ofrecer el máximo en todo momento. En este sentido, Hyundai mueve ficha con la familia IONIQ, ya lo avisó en 2021 con el IONIQ 5, tenía intención de construir alrededor de esta gama, una familia de eléctricos con carácter propio.
Y la cosa no le está saliendo nada mal con el 6 y con el 9, pero ahora, ha llegado el momento de meterle mano a un modelo más accesible para el gran público, el IONIQ 3. Hablamos del eléctrico más pequeño y más barato de la familia IONIQ, situado en la gama entre el Inster y el KONA Electric, y el objetivo marcado es que, quien se decante por otro modelo, no lo haga por argumentos razonables.
El nuevo IONIQ 3
El nuevo modelo de Hyundai mide 4,15 metros de largo (4,17 en la versión N Line), 1,80 de ancho y 1,50 de alto, por debajo del KONA Electric. La distancia entre ejes es de 2,68 metros. Lo curioso es que la batalla es similar, por tanto, el espacio interior no debería ser mucho más pequeño.
Por debajo de la carrocería está la plataforma E-GMP del grupo, aquí con arquitectura de 400 voltios, la misma base técnica que el Kia EV2, aunque el IONIQ 3 es unos diez centímetros más largo y bastante más aerodinámico, con un Cx de 0,263. El diseño se ha desarrollado en el centro europeo de Rüsselsheim (Alemania) y la producción correrá a cargo de la planta de Izmit (Turquía), a las puertas de la Unión Europea, un detalle nada menor cuando el enemigo a batir viene de China.
El diseño parece inspirado en el Veloster, el deportivo de la firma que se dejó de fabricar hace unos años, y mantiene una silueta crossover muy baja para su segmento, de apenas 1,50 metros de altura, y una línea trasera inclinada que aporta dinamismo, con un carácter que le diferencia de la mayoría de utilitarios eléctricos.
Baterías y autonomía
La gama se divide en dos versiones, cada una con una batería diferente. En la versión de acceso, se monta una de ferrofosfato de litio de 42,2 kWh, y tiene un motor de 147 CV. Todo ello ofrece una autonomía homologada de 344 km y una carga rápida de hasta 119 kW para pasar del 10 al 80% de la carga en unos 29 minutos.
Si subimos un escalón, encontramos una versión que lleva una batería de iones de litio de 61 kWh, que sube la autonomía hasta los 496 kilómetros, casi 500, en ciclo WLTP. Esta completa la carga del 10 al 80% en unos 30 minutos, con un pico de 110 kW.
Sorprende que este motor sea menos potente, 135 CV, ya que prioriza la eficiencia. Si el objetivo es recorrer grandes distancias, sin duda, este modelo elimina muchas de las barreras que sufren muchos vehículos eléctricos convencionales.
En ambos casos hablamos de tracción delantera con 250 Nm de par, un 0 a 100 km/h en 9 segundos (9,6 en la de mayor autonomía) y 170 km/h de velocidad máxima. En corriente alterna, el cargador de a bordo es de 11 kW de serie y de hasta 22 kW en opción, algo poco habitual en el segmento y muy útil en los cargadores urbanos de destino.
Otro dato que Hyundai presume, y con razón, es el maletero: 441 litros en total, repartidos entre los 322 del hueco principal y los 119 del llamado Megabox, un doble fondo bajo el piso en el que cabe una maleta de cabina. Para un coche de 4,15 metros, es una de las mejores cifras del segmento.
La tecnología de Hyundai
Lo primero que vemos al entrar en el habitáculo, son dos pantallas digitales, para instrumentación y para sistema multimedia PLEOS Connect, que está disponible en dos tamaños, 12,9 o 14,6 pulgadas, basado en el sistema de Android, y ofreciendo gráficos nítidos y menús que son bastante intuitivos.
Además, ofrece conectividad inalámbrica que es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, además de contar con llave digital, actualizaciones de software OTA, cámara de 360 grados, sensores de aparcamiento, asistente inteligente de aparcamiento y un paquete de asistencia a la conducción muy amplio, que incluye, por ejemplo, asistente en autopista, cambio de carril, gestión de atascos y asistencia en carretera.
De hecho, el IONIQ 3 es el primer modelo europeo de la marca que estrena este sistema, basado en Android Automotive, con acceso nativo a aplicaciones de Google y un planificador de rutas que calcula en tiempo real las paradas de carga necesarias. Y buena noticia: Hyundai ha mantenido botones físicos para las funciones de uso frecuente.
Además, por eso de ofrecer algo más, Hyundai ha incluido algo que, hasta la fecha, estaba reservado para modelos de segmentos más elevados, por ejemplo, la V2L, que permite usar la batería del coche como cargador para dispositivos externos de hasta 3,6 kW. También está preparado para la V2G, que permite devolver electricidad a la red cuando los precios son altos, y recargar cuando son bajos, por tanto, una función que, a largo plazo, supondrá un verdadero ahorro para el conductor allí donde el servicio esté operativo.
De momento, poco se sabe de los precios y de los acabados que finalmente estarán disponibles en España, datos que seguramente se vayan conociendo a medida que vaya llegando el fin del verano. La comercialización está prevista para finales de año.
Lo que circula por ahora, y conviene tomarlo con cautela porque no hay nada oficial, apunta a un precio de partida en torno a los 30.000 euros antes de descuentos y ayudas, con las versiones más equipadas rondando los 45.000. Con esas cifras se metería de lleno en la pelea con el BYD Dolphin, el MG4, el CUPRA Raval, el Renault Mégane E-Tech o su propio primo de grupo, el Kia EV2.
La gran duda es si el precio final será tan atractivo como indican las previsiones, que, de cumplirse, serían de mucho peso para competir ante cualquier rival, incluidos los chinos, los que ahora parecen tener cogida la sartén por el mango en cuanto a precios. El IONIQ 3 pasaría a ser una de las opciones más coherentes de todo el mercado, el verdadero objetivo de Hyundai, hacer que su gama eléctrica se convierta en una verdadera referencia en todo el mundo.









