El mundo del automóvil ha tomado una dirección hacia la movilidad eléctrica, impulsada principalmente por la normativa europea, una normativa que, por otro lado, no acaba de concretar la línea de meta, que, hasta hace bien poco, era 2035 con el fin de la comercialización de los coches de combustión interna, pero que, con el empuje de la industria y algunos gobiernos europeos, se ha flexibilizado y sigue en plena revisión, sin una fecha definitiva.
Pese a esa incertidumbre, la mayoría de firmas y fabricantes parecen haber dejado atrás la comercialización de este tipo de vehículo, y la mayoría de las que aún apuestan por este tipo de mecánica, están a punto de abandonarla definitivamente. Por eso, llaman la atención las marcas que siguen apostando por ella, y que, además, por el momento, no tienen pensado dejar de explotarla. Una de ellas es Toyota, que está a punto de enseñar en acción su nuevo deportivo con motor de gasolina de gran cilindrada.
Toyota quiere estar presente en todo el mercado, es uno de los grandes dominadores de la movilidad híbrida, va poco a poco, pero con paso firme en la movilidad eléctrica, trabaja en segundo plano con el hidrógeno, convencidos de que esta tecnología terminará por convivir con la electricidad, y todavía apuesta por el motor de combustión tradicional.
En este último aspecto, lleva casi dos años poniendo los dientes largos al mundo del motor con su nuevo deportivo, con fotos espía en circuitos como Fuji, Motegi, Spa-Francorchamps o el Nürburgring, hasta que el pasado diciembre lo presentó en sociedad en Japón, en sus dos versiones, la de calle y la de competición, el GR GT y el GR GT3. Pero será a partir de este jueves, en el Goodwood Festival of Speed, cuando por fin podremos verlos moverse en Europa, sin camuflaje y a pleno pulmón, subiendo la mítica colina. Y el objetivo, el Porsche 911 GT3.
Toyota GR GT
El Toyota GR GT es un coche de grandes prestaciones, un gran turismo, pero homologado para la calle. Tiene un motor delantero y tracción trasera, un V8 de 4,0 litros biturbo, y un único motor eléctrico que está integrado en una caja de cambios automática de ocho velocidades que está situada junto al eje trasero (con configuración transaxle).
Más de 650 CV de potencia conjunta, y un par superior a 850 Nm, aunque son cifras todavía en desarrollo, podrá alcanzar o incluso superar los 320 km/h y rondará los 1.750 kilos, lo que logra gracias a su chasis de aluminio, el primero íntegramente de este material en la historia de Toyota, reforzado con un capó de fibra de carbono, al igual que el techo y otros puntos clave.
Los detalles técnicos son de nota: el V8 es de configuración Hot-V, con los dos turbos dentro de la propia uve para reducir el turbolag, lubricación por cárter seco para bajar el centro de gravedad, árbol de transmisión de fibra de carbono, frenos carbocerámicos en ambos ejes, suspensión de doble horquilla y un reparto de pesos del 45:55 pese a llevar el motor delante. La producción, previsiblemente artesanal en Japón, apunta a 2027.
Son 4,82 metros de largo, 2 metros justos de ancho y apenas 1,195 metros de alto, un morro largo, y habitáculo retrasado que luce como lo hacían otros grandes turismos, por ejemplo, el Mercedes-AMG GT. De momento no hay precio oficial, pero jugará en un terreno reservado para los deportivos premium.
La ambición del Toyota GR GT3
Hay un modelo para la calle, pero hay muchas ganas de ver el GR GT3, la que va a ser la versión de competición, una bestia que se ha desarrollado bajo el reglamento FIA GT3, con similitudes como la arquitectura de aluminio, el bloque V8 biturbo, pero con una aerodinámica específica para la competición. La idea de la firma nipona es que sea el sucesor del Lexus RC F GT3 en las categorías principales de resistencia.
Se ha desarrollado a la par que el modelo de calle, con el mismo boceto, se ha probado en los mismos circuitos, y se ha encargado de supervisarlo el mismo equipo de pilotos e ingenieros.
Han sido muchos meses de pruebas, en diferentes circuitos, para poner a prueba cada una de las especificaciones del vehículo. Eso sí, hay una diferencia clave entre ambos: el GT3 prescinde del motor eléctrico y confía todo al V8 biturbo en solitario, como manda su reglamento. Y en el modelo de calle, la parte híbrida no está pensada para ahorrar, sino para exprimir al máximo las prestaciones. Lo que han logrado es un coche pensado para que pueda funcionar con el mismo rendimiento, ya sea por una carretera abierta o atacando una curva a fondo en un circuito de carreras.
El GT3, eso sí, todavía tendrá que esperar: su debut en competición apunta a 2027, así que el veterano RC F GT3, que ya suma casi una década de servicio, aguantará al menos una temporada más en la parrilla.
El músculo de Toyota en Goodwood
Toyota quiere sacar músculo en Goodwood: el GR GT y el GR GT3 son dos de los grandes protagonistas, pero no estarán solos, ni mucho menos. La marca lleva al festival, cuyo lema este año es precisamente el de las grandes rivalidades del motorsport, el GR Yaris Rally1 del Mundial de Rallies, con estrellas de la talla de Sébastien Ogier y Elfyn Evans, y el DKR GR Hilux con el que Henk Lategan ha conquistado el Mundial de Rally-Raid y el Dakar.
Y hay un invitado que llega con la medalla todavía caliente: el TR010 HYBRID número 7, el prototipo que acaba de ganar las 24 Horas de Le Mans, la sexta victoria de Toyota en la prueba, poniendo fin a la racha de Ferrari, con Mike Conway, Kamui Kobayashi y Nyck de Vries al volante.
También veremos el Lexus LFA Concept, aunque sea el prototipo. El objetivo con este coche es poder revivir el espíritu del mítico LFA, pero la novedad es que lo hace con una mecánica completamente eléctrica, dejando atrás el V10 atmosférico original. Es precisamente este contraste, el de ver este modelo junto al GR GT, con el que comparte la base de aluminio, la evidencia de que Toyota quiere abarcar todo el mercado, y sigue apostando por la mecánica más tradicional, al mismo tiempo que mira al futuro con la movilidad eléctrica.
Y sí, como hemos dicho, la gran atracción es el Toyota GR GT, y hay ganas de ver cómo se mueve este coche, si estará a la altura de los dos años de pruebas. Nos sorprendería mucho que no fuera así.









