En el mercado de los SUV eléctricos, parece que solo hay dos bandos. Por un lado, los europeos, con su tradición y su enfoque en el diseño y la calidad. Por el otro, los chinos, que han llegado pisando fuerte con una relación precio-tecnología imbatible. Y en medio, como un contendiente silencioso pero con una larga tradición de fiabilidad y capacidad, está Japón. Ahora, el gigante nipón ha decidido demostrar que también sabe hacer coches eléctricos que merecen la pena, y su mejor ejemplo es el renovado Subaru Solterra.
La primera versión del Solterra, desarrollada junto a Toyota, no estaba a la altura. Su autonomía era justita, sus prestaciones discretas y la tecnología se quedaba atrás. Pero los japoneses han aprendido la lección. Y el Solterra que llega ahora es un coche completamente diferente. Bajo su carrocería rediseñada se esconde un sistema de propulsión que ha sido revisado de arriba abajo. La batería es más grande, los motores son más potentes y la autonomía da un salto de más del 25%.
La versión XT, la tope de gama, alcanza los 338 caballos, acelera de 0 a 100 en 5,1 segundos y promete más de 500 kilómetros de autonomía. Pero lo que realmente distingue al Solterra de sus rivales, incluido el todopoderoso Tesla Model Y, es su espíritu aventurero. Porque este coche no está diseñado solo para la ciudad. Con su altura libre al suelo de 21,1 centímetros, su sistema X-Mode y su capacidad de remolque de 1.500 kilos, el Solterra te invita a salir de la carretera, a buscar caminos de tierra, a disfrutar de la naturaleza. Y lo hace con la garantía de fiabilidad de una marca japonesa . No es el coche más rápido ni el que tiene más autonomía. Es el coche que te lleva más lejos, incluso cuando la carretera se acaba.
Más potencia y mayor autonomía
La gran estrella de la gama es la nueva versión XT, que desata una potencia de 338 CV. Para que te hagas una idea del salto, ¡eso es un 57% más de potencia en comparación con el modelo anterior!. Con este empuje, el Solterra XT se planta en los 100 km/h desde parado en unos fulminantes 5,1 segundos, rozando los tiempos de un rival tan duro como el Tesla Model Y Long Range, que tiene 378 CV y clava el crono en los 5 segundos. Si prefieres algo más tranquilo, la versión de acceso tampoco se queda corta: ofrece unos muy respetables 233 CV y hace el 0 a 100 en 7,4 segundos.
El ADN Subaru: tracción 4×4 y capacidad off-road
Aunque estemos hablando de un coche 100% eléctrico, que no te engañen las apariencias: este bicho lleva el ADN de Subaru grabado a fuego en los genes. El Solterra está pensado para mancharse de barro y salir a la aventura sin contemplaciones. Para empezar, la mítica tracción total simétrica (SAWD) de la casa viene de serie. A esto le sumas el famoso sistema X-Mode, que es como tener un copiloto experto en el coche: tiene modos específicos que calibran el motor y los frenos según si pisas nieve, barro o arena, además de un control de descenso para que bajes cuestas empinadas sin tocar el pedal y sin que te suden las manos.
Tiene una altura libre al suelo de 21,1 centímetros. Para que te hagas una idea, es el SUV eléctrico de su tamaño que más levanta el culo del suelo. Adiós al miedo de dejarte los bajos en una piedra. Si eres de los que lleva la casa a cuestas, estás de enhorabuena. La capacidad de remolque se ha duplicado, pasando de los tristes 750 kg de antes a unos impresionantes 1.500 kg. Ahora sí puedes tirar de una buena caravana o el remolque de las bicis. Sus cotas todoterreno son de 17,7° de ataque, 18,2° ventral y 25,4° de salida.
Diseño y tecnología: actualización visual
Por fuera y por dentro, el nuevo Solterra también ha pasado por el gimnasio y el centro de estética, y la verdad es que el cambio le sienta de cine. No es un lavado de cara soso; se nota que en Subaru querían que el coche entrara por los ojos y se sintiera mucho más moderno.
Si lo miras de frente, lo primero que te va a llamar la atención es su nueva parrilla y unos faros chulísimos que ahora vienen con una firma de 6 luces LED. Es un guiño muy guapo a las seis estrellas del logotipo de la marca. Además, se han apuntado a la moda de iluminar el emblema del frontal y le han plantado unas llantas de 18 pulgadas muy potentes, rematando la faena con las letras de «Subaru» bien grandes y orgullosas en la parte trasera.
Si el exterior te mola, prepárate al abrir la puerta porque el habitáculo es un festival tecnológico. El salpicadero ahora está dominado por una tremenda pantalla central de 14 pulgadas que se ve de escándalo, acompañada por un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas para que no te pierdas nada mientras conduces. Y olvídate de pelearte con tu copiloto por el cable del móvil: viene con dos cargadores inalámbricos de 15W para que carguéis los teléfonos a la vez. Todo esto coronado por un techo panorámico espectacular que llena el habitáculo de luz.
Lo mejor de todo es que Subaru no ha racaneado con el equipamiento de serie. Desde el modelo más básico ya te llevas: asientos de cuero sintético con calefacción, parabrisas térmico, sistema de sonido premium firmado por Harman Kardon, paquete de seguridad EyeSight.









