Las primeras imágenes de un prototipo densamente camuflado ya han salido a la luz y confirman lo que muchos sospechaban: BMW está preparando una versión M del nuevo X5 y sí, será completamente eléctrica. El modelo, que internamente responde al código G95, se apoya en la base del X5 de la generación G65 y representa un salto decidido hacia las altas prestaciones sin un solo cilindro de combustión bajo el capó.
Cuatro motores y una filosofía M renovada
Lo más llamativo del proyecto no es solo que sea eléctrico, sino la forma en que BMW ha decidido distribuir la potencia. Según las informaciones disponibles, el X5 M compartirá la mayor parte de su arquitectura técnica con el futuro M3 eléctrico, conocido como ZA0. El sistema se denomina M eDrive y se basa en cuatro motores eléctricos independientes, uno por cada rueda.
Esta configuración permite un control casi quirúrgico del par, algo que debería mejorar la tracción en cualquier superficie y ofrecer un comportamiento dinámico que los modelos M de combustión solo podían imitar con sofisticados diferenciales. A pesar de esta radicalidad técnica, BMW ha optado por mantener el nombre X5 M. No habrá iX5 M. La marca prefiere que la insignia M siga siendo el símbolo de máximo rendimiento, independientemente de si las prestaciones llegan de un V8 o de cuatro motores eléctricos.

Un frontal que esperábamos pero mucho más bestia
Las fotos del prototipo que han captado nuestros fotógrafos, todavía está muy cubierto por un denso camuflaje pero aún así dejan ver algunos detalles. El frontal presenta numerosas aberturas pensadas para refrigerar los sistemas de alta tensión y para permitir que el conjunto “respire” de forma correcta. Más llamativo aún es el diseño de los riñones y es que adoptan una carcasa tridimensional claramente distinta tanto del X5 convencional como del iX5 G65.
Otro elemento que no pasa desapercibido son los discos de freno perforados visibles en ambos ejes. En un vehículo de estas características, ese detalle suele indicar que el departamento de desarrollo está preparando un sistema de frenado capaz de soportar un uso intensivo y reiterado.
2028 como horizonte y un listón más alto
Las previsiones apuntan a que el X5 M eléctrico llegue al mercado en 2028. El calendario coincide con la estrategia de electrificación de la gama M y con la llegada de otros modelos de altas prestaciones basados en la misma filosofía. Todo indica que, al igual que se espera del M3 ZA0, este X5 M ofrecerá un nivel de prestaciones claramente superior al de su predecesor equipado con motor de combustión.
La combinación de cuatro motores independientes, un chasis pensado para gestionar esa potencia y un sistema de refrigeración y frenado dimensionado para el uso deportivo nos deja ver que BMW quiere demostrar que la electrificación no diluye el carácter M, sino que lo lleva a un nivel totalmente nuevo. El prototipo camuflado que ahora circula es solo el primer capítulo de una historia que, si se confirma todo lo que os he comentado, podría redefinir lo que significa un SUV de altas prestaciones en la era eléctrica.
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