La nueva movilidad está condicionada completamente a la concienciación social y a las políticas ambientales de la Unión Europea, que ha provocado que el mercado del automóvil cambie por completo. No hay ningún tipo de movilidad que no esté directamente afectada por la electrificación, tampoco los que se han movido casi en un terreno exclusivo de diésel, como es el caso de las pick-ups, y ejemplo de ellos, son los míticos Toyota Hilux y el Ford Ranger, que están transitando hacia ella, y no está siendo fácil. Y mientras tanto, uno de los grandes dominadores de la movilidad eléctrica, y desde China, BYD, mueve ficha en un segmento donde se ha colocado sin invitación, pero, aun así, todo apunta a que puede convertirse en uno de los grandes protagonistas. Y todo por su nueva pick-up híbrida enchufable con 436 CV, una bestia que, además, lleva la etiqueta CERO de la DGT gracias a sus 90 km de movilidad completamente eléctrica, lo mismo puede circular por el terreno más complicado de montañas y zonas rurales, igual puede circular por el centro de las grandes ciudades sin restricciones.
Es la nueva BYD Shark, de 5,45 metros de largo, y que llega a España antes de que finalice este año, y el objetivo, el mismo que con todos los modelos que han llegado a Europa, plantar cara con una política muy agresiva de precio, tecnología y equipamiento para un segmento poco acostumbrado a ello.
El nuevo BYD Shark
El modelo Shark monta un motor de gasolina turboalimentado de 1.5 litros y cuatro cilindros, combinado con dos motores eléctricos, uno para el eje delantero y otro para el eje trasero. Y todo ello dentro del sistema híbrido enchufable Dual Mode de la firma BYD. La potencia es de 436 CV y el par máximo es de 650 Nm que se distribuye entre las cuatro ruedas gracias a un sistema de tracción inteligente que dosifica la fuerza en función del tipo de terreno, ya sea en arena, barro, nieve o grava.
Todo ello permite que esta pick-up alcance una velocidad máxima de 180 km/h, y tiene una aceleración que le permite pasar de 0 a 100 km/h en tan solo 5,7 segundos, una cifra muy destacada para un coche de 2.710 kg. Tiene un depósito que alberga 60 litros y un consumo de 3,5 litros cada 100 km.
Autonomía
La BYD Shark monta una Blade Battery de litio-hierro-fosfato, tiene una capacidad nominal de 32,2 kWh que le permite recorrer 90 km en modo completamente eléctrico, según la homologación, cifras que le permiten tener la etiqueta más ventajosa de la DGT, la etiqueta CERO, y esto permite beneficiarse de descuentos fiscales y no tener que preocuparse de las restricciones circulatorias de aparcamiento de las grandes ciudades. Junto con la gasolina, permite una autonomía total de 675 km, una distancia más que competitiva para este tipo de vehículos.
Volviendo a la batería, permite una carga de 11 kW en corriente continua o de 55 kW en corriente alterna, y esto permite pasar a la batería del 90 al 80% de la carga en solo 21 minutos. Con un enchufe convencional, pasar del 15 al 100% de la carga lleva unas tres horas y cuarto.
Chasis de largueros e interior robusto
El Shark está construido sobre un chasis de largueros y travesaños, diseñado de manera específica para poder albergar los componentes del sistema de propulsión, incluida la batería, concretamemte mediante la tecnología Cell-to-Chassis, más de la mitad de la estructura está fabricada en acero de alta resistencia, con el objeto de reforzar la seguridad del conjunto.
Mide 1,97 metros de ancho y su 1,92 metros de alto, además de albergar una distancia entre ejes de 3,26 metros, y una masa máxima autorizada de 3.500 kg, a la que acompaña una capacidad de remolque de hasta 2.500 kg. Tiene una suspensión de doble triángulo con paralelogramos deformables y llantas de 18 pulgadas, con 23 cm de altura libre con carga y 21 cm con peso adicional. También ofrece un radio de giro de 6,5 metros, y unos ángulos de ataque y salida de 31 y 19,3 grados, cifras que aseguran una buena progresión fuera del asfalto.
Una vez nos metemos dentro del coche, se percibe un equilibrio entre la dureza propia de una pick-up y las comodidades habituales de un SUV. Ofrece una instrumentación digital de 10,25 pulgadas con una pantalla central de infoentretenimiento de 15,6 pulgadas. Otras características son los asideros en la consola central delantera, asientos deportivos calefactables y ventilados en las plazas delanteras, y materiales acolchados en las zonas de contacto.
Las marchas están colocadas en la columna de dirección, lo que libera espacio en la consola central, mientras que las plazas de atrás ofrecen una distancia amplia de 90 centímetros de espacio para las piernas. El maletero tiene capacidad para 1.200 litros.
Solo falta por conocer el precio en España, pero conociendo a la marca japonesa, no tenemos dudas que para finales de año tendremos una pick-up dispuesta a poner en problemas alas firmas habituales como Toyota y Ford.









